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China + USA: La recuperación envía S.O.S.

El gobierno chino dice que su PIB crecerá en 2012 al 8%. Pero eso no se lo cree nadie. Es parte de la ‘burbuja’ china que nadie tiene interés en que reviente de forma incontrolable porque China es demasiado grande para frenarse cuando la economía mundial es demasiado débil para resistirlo. 3 indicadores: el consumo eléctrico solo creció +0,7% en abril cuando hace 1 año lo hacía al 7%; el otorgamiento de préstamos sigue cayendo; y el transporte por ferrocarril crece a un ritmo muy bajo. El Índice de compras de China que hace el HSBC volvió a caer en abril. Lleva ya 7 meses por debajo del nivel 50. Y también USA tiene problemas...

 

USA y Japón deben resolver sus problemas fiscales y China debe relajar las restricciones sobre el yuan, puesto que comparten la responsabilidad con Europa en restaurar la estabilidad económica mundial, dijeron los líderes de la Unión Europea, planificando una cumbre del Grupo G20 que será en junio.
 
En una carta dirigida a las 27 naciones de la UE, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el jefe del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dijeron que Europa estaba haciendo todo lo posible para superar la crisis.
 
"Europa ha intensificado los esfuerzos y asumió su responsabilidad en asegurar la estabilidad financiera de la zona del euro y vamos a seguir haciéndolo", dijo la carta de cara a la cumbre del G-20 en Los Cabos, México.
 
"Corresponde ahora a todos los miembros del G-20 mejorar sus esfuerzos y profundizar nuestra cooperación con el fin de asegurar una sostenida recuperación económica mundial", indicó.
 
En particular, la misiva apelaba a Estados Unidos para que evitar caer en un "precipicio fiscal", eludiendo problemas que podrían derivarse de alzas de impuestos y recortes de gastos destinados a surtir efecto a fines del año. Asimismo, instó a China a llevar a cabo reformas.
 
"Aunque estamos firmemente centrados en hacer nuestra parte, en Los Cabos todos los socios del G-20 también deben reconocer sus responsabilidades en el desarrollo de una recuperación sostenible", indicó la carta.
 
"USA y Japón también deberían poner en práctica "planes creíbles de consolidación fiscal a mediano plazo", escribieron.
 
"También debemos llamar a China a continuar fortaleciendo sus redes de seguridad social, llevar a cabo nuevas reformas estructurales y avanzar a un mercado determinado por el tipo de cambio", sostuvo.
 
El énfasis de Europa en los esfuerzos que otras naciones deben realizar frente a las turbulencias económicas se produce luego de que recibiera numerosas críticas por no haber hecho lo suficiente para estimular el crecimiento.
 
En la cumbre del G-8 a principios de este mes, las principales naciones industrializadas se pronunciaron a favor de equilibrar las medidas de austeridad - impulsadas por la canciller alemana, Angela Merkel - con iniciativas de estímulo al estilo estadounidense.
 
Una cumbre informal en Bruselas, que terminó en las primeras horas del jueves, fue la primera tras la elección del presidente socialista Francois Hollande en Francia.
 
Esto marcó un cambio en el énfasis de la UE hacia el crecimiento y el fin de una estrecha alianza entre el antecesor de Hollande, Nicolas Sarkozy, y Merkel sobre políticas para reducir los niveles de deuda.
 
Rompuy y Barroso dijeron que los últimos datos habían mostrado que los desequilibrios internos de la UE se están reduciendo, aunque aún quedaba mucho por hacer y, en este contexto, se refirieron no sólo a los países en déficit, sino también a aquellos con superávit.
 
 
¿A quiénes les está yendo mejor hoy día?
 
De acuerdo a Bruce Jones y Thomas Wright en Foreign Policy, en medio de la incertidumbre global, hay 3 países muy interesantes:
 
"(...) Alemania destaca como un caso aparte de potencia ascendente en una Europa debilitada. Su tasa de desempleo se sitúa en los bajos niveles de la época posterior a la Guerra Fría y sus oportunas reformas del mercado le han permitido un camino de salida de la recesión gracias a las exportaciones. La crisis del euro es el mayor reto de Alemania, pero, irónicamente, también la ha convertido en la potencia diplomática y geoeconómica  preminente  del continente: para bien o para mal, el gobierno de la canciller Angela Merkel ha ganado una pelea tras otra sobre la futura dirección de la UE, a menudo a pesar de las reservas de otros Estados miembros. La elección de François Hollande en Francia complicará, pero no erosionará la posición de Merkel. E incluso si pierde el poder el año que viene –una perspectiva improbable a pesar de sus recientes reveses en las elecciones regionales— un líder alemán diferente continuará beneficiándose de la fuerza económica de Alemania dentro de Europa.
 
En el Este de Asia, los potentes resultados económicos de Corea del Sur desde la crisis financiera condujeron a algunos analistas a afirmar que debería ser añadido a los BRIC, pero siendo uno de los más antiguos y fiables aliados de EE UU su lugar está en la columna de Occidente. Se ha convertido en un centro neurálgico de la fabricación de productos de alta calidad y está en camino de pasar a ser más rico que Japón en términos de renta per cápita en los próximos cinco años. Internacionalmente, Corea del Sur respondió con contundencia y responsabilidad a la agresión norcoreana reforzando su alianza con Estados Unidos y embarcándose en una controvertida cooperación en materia de defensa con su viejo enemigo, Japón. Ha asumido además un papel activo en la defensa del orden internacional, acogiendo la cumbre del G-20 en 2010 y la cumbre de seguridad nuclear en marzo.
 
Turquía, un antiguo aliado de Estados Unidos y miembro de la OTAN, es el cuarto representante del ascenso del Oeste. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan ha transformado el país en un motor regional –su economía se ha más que triplicado bajo su gobierno, registrando tasas de crecimiento solo comparables a las de China–. Tras años de intentar renunciar a su identidad musulmana, Turquía está emergiendo como modelo –aunque sea imperfecto– para los demócratas islámicos en el mundo árabe. La asistencia turca es indispensable para abordar la crisis siria, y sus diplomáticos juegan un papel crucial en la mediación internacional para las negociaciones con Irán. Sí, la nueva Turquía tiene tendencia a trazar sus propias rutas, pero incluso a pesar de que Erdogan a menudo esté en desacuerdo con otros miembros de la OTAN, Ankara representa un puente desde el Oeste más que una isla separada de él. (...)".

 

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