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Zapatero ni adelantará las elecciones ni dimitirá

José Luis Rodríguez Zapatero quema las naves y obliga a Mariano Rajoy, su adversario, a cambiar el discurso. El rey Juan Carlos I socorrió a Rodríguez Zapatero.

MADRID (Agencias). La recuperación de la Generalitat catalana por parte de CiU y la decisión del PSC de facilitar, son su abstención, la investidura del candidato convergente, Artur Mas, abre el paso para un entendimiento entre CiU y el PSOE en el Congreso, tal como reconoció el vicepresidente 1ro., Alfredo Pérez Rubalcaba.

Sumándole la continuidad del acuerdo con el PNV vasco y Coalición Canaria, los socialistas no parecen tan mal parados para la próxima Legislatura.

Con esta buena noticia ha culminado para La Moncloa una semana de contratiempos con la derrota parlamentaria de la llamada ley Sinde contra las descargas ilegales en internet, y el desconcierto causado en las filas socialistas por el comentario de Zapatero, en la copa de Navidad en La Moncloa, cuando afirmó que ya había tomado una decisión sobre su futuro.

La derrota de la llamada ley Sinde ofreció la imagen de debilidad parlamentaria del Gobierno. Y el comentario de Zapatero en la copa navideña, la sensación en las filas socialistas de una orfandad de liderazgo ante la redoblada especulación de que el presidente no se presentará a la reelección, alimentada por encuestas que le dan índices de confianza bajo mínimos.

Pero Zapatero, que sigue sin desvelar su futuro ni tampoco cuándo lo hará, ha retomado su discurso y lo ha hecho saber, estos mismos días, a sus colaboradores más próximos.

Por un lado, mantiene su prioridad política de agotar la legislatura llevando a cabo las reformas pendientes, empezando por las pensiones, a las que seguirán el desarrollo de la reforma laboral; la liberalización de servicios; la reducción de cargas administrativas y el fortalecimiento de la cooperación autonómica.

También cuenta, en su voluntad de finalizar la legislatura, la necesidad de no abrir paréntesis electorales en un momento crítico, como son los próximos meses en que España se juega el futuro de su deuda y con él su estabilidad económica. Y todo ello pase lo que pase en las elecciones municipales y autonómicas de mayo, que se presentan de partida muy negativas para el PSOE.

Además, cuenta con un panorama político que debería ser favorable a sus intereses. Está la predisposición al pacto del PNV y Coalición Canaria, que ya le aseguraron el apoyo a los Presupuestos de 2011 y siguen dispuestos a dar la mayoría al Gobierno en las medidas contra la crisis. Ahora puede sumarse CiU, al recuperar la Generalitat y contar con un acuerdo con el PSC, una decisión en la que este partido ha actuado con autonomía, pero que ha alegrado a La Moncloa.

El Gobierno espera que CiU se sume al pacto contra la recesión que tiene con PNV y CC. Los nacionalistas catalanes reman en la misma dirección del Ejecutivo de Zapatero en la lucha contra la recesión. Mas ha expresado su preocupación por la recesión y la ha fijado como prioridad.

La consecuencia de este cambio es que una mayoría del Congreso va a apostar por la política de colaboración con el Gobierno en la lucha contra la recesión lo que, posiblemente, empuje al líder del PP, Mariano Rajoy, a cambiar de estrategia si no quiere quedarse prácticamente solo en el Parlamento. El uso por Rajoy de la recesión como pieza clave de la política de desgaste del Gobierno tenía un sentido para lograr que Zapatero, abandonado por el nacionalismo, tuviera que adelantar las elecciones.

El Rey

En un discurso de Navidad breve, pero intenso, el monarca español Juan Carlos I de Borbón ha pedido que "los hombres y mujeres que han sufrido en su propia carne o en sus familias las pérdidas de empleos" se conviertan en una "prioridad insoslayable".

"Debemos desterrar el desánimo, levantar la cabeza, aunar esfuerzos y continuar la faena""La sociedad española no puede dejar que, especialmente, tantos jóvenes carezcan por más tiempo de un trabajo", ha reiterado Don Juan Carlos, que a diferencia de años anteriores dedica más de la mitad de su tradicional discurso de Navidad a los desempleados y a la crisis que atraviesa España.

El monarca también dedica especial relevancia a "quienes han tenido que cerrar comercios, talleres o negocios". Y a aquellos que "han asumido grandes sacrificios y esfuerzos" en este año: "trabajadores asalariados, autónomos, profesionales, empresarios, pensionistas o funcionarios".

Por todos ellos, "y para crecer como necesitamos" el Rey hace un llamamiento "para abordar juntos las reformas necesarias", al mismo tiempo que mantenemos "nuestros compromisos en materia presupuestaria y de déficit".

En este sentido, el monarca apoya las "importantes decisiones" adoptadas por los poderes e instituciones públicas "a todos los niveles" y pide más.

Exige "seguir adelante con empeño, ganar la batalla al paro con decisión, constancia y firmeza; mejora en productividad y competitividad, en educación e innovación; y volver a situar a nuestra economía en el pelotón de cabeza", eso sí "manteniendo la protección y a cohesión social".

Para todo ello, Don Juan Carlos insiste en realizar "grandes compromisos por parte de todos", y llama a todas a la "unidad, responsabilidad y compromiso".

"Debemos desterrar el desánimo, levantar la cabeza, aunar esfuerzos y continuar la faena, conscientes de lo que somos, de lo que ya tenemos y de lo que podemos avanzar", añade.

"De cómo le vaya a España depende de cómo le vaya a cada uno de los españoles"Con ello, insta a rechazar "actitudes individuales, colectivas de indiferencia o de egoísmo" porque, en sus palabras, "de cómo le vaya a España depende de cómo le vaya a cada uno de los españoles".

Y se refiere especialmente a partidos políticos, agentes sociales y económicos, a los que pide "conjugar voluntades con generosidad, sentido de Estado y pensando en el interés general".

El Rey también tiene palabras para el terrorismo, las víctimas y la lucha por la libertad y la democracia. Asimismo, señala la importancia de seguir prestando atención "a los excluidos y marginados", así como la lucha contra "la droga" y contra la "violencia de género".

Como punto positivo, destaca los triunfos del deporte español, al que augura nuevos "éxitos y avances en muchos campos". Uno de estos momentos, de hecho, protagoniza la foto que se pudo contemplar junto al monarca, con la recepción a la selección de fútbol campeona del mundo en Sudáfrica.

Y finaliza su discurso agradeciendo "el afecto de todos los españoles" y el "activo apoyo de los Príncipes de Asturias". En sus últimas palabras pide "confianza, capacidad y fortaleza" para dejar "a nuestros hijos y nietos un país cada vez mejor".

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