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Frenan la demolición de un petit hotel en Recoleta
Un juez decidió que la desaparición del edificio representaría "destruir el patrimonio cultural e histórico" de la Ciudad. Además, exigió al Ejecutivo porteño que informe qué posición adoptará en situaciones similares a futuro. Habría más de 20 estructuras en situación similar.
10 de noviembre de 2007 - 01:03
La Justicia porteña frenó la demolición de un "petit hotel" del barrio de Recoleta, donde se pensaba levantar una torre de oficinas, al considerar que la desaparición del edificio histórico afectaría al valor patrimonial de la Ciudad, y exigió al Ejecutivo que informe qué posición adoptará en situaciones similares.
La medida dictada este jueves por el juez Roberto Gallardo prohíbe la demolición del "petit hotel" de Montevideo 1250, en Recoleta, y exige a las autoridades porteñas que informen, en 180 días, qué criterio se adoptará en el futuro frente a las construcciones históricas en riesgo.
"Destruir el patrimonio cultural e histórico de un pueblo es secar sus raíces, y de esta forma minar sus potencialidades futuras", argumentó el magistrado en el fallo judicial que hizo lugar a un recurso de amparo presentado por el vecino de la zona Santiago Pusso, titular de la asociación "Basta de demoler".
El fallo sostiene, además, que "no hay posibilidad alguna de que las sociedades definan su rol histórico presente si carecen de la debida conciencia histórica de su pasado".
Pusso consideró que "esta sentencia favorable del tribunal sienta precedentes en la justicia argentina" y adelantó que elevará pedidos similares para impedir la desaparición de otros edificios históricos que están en peligro de demolición.
Según contó este vecino, "existen más de 20 edificios en proceso de demolición en barrios colindantes y suburbanos a Recoleta que son parte de la identidad arquitectónica y motivo de atracción turística casi por excelencia y de prestigio en todo el mundo".
Sin embargo, advirtió que "los ’petit hotel’ son las víctimas de la vorágine constructora que destruye muchos edificios con valor histórico incuestionable, para ceder el paso a nuevas construcciones de mayor rédito económico", consideró Pusso.
La edificación de Montevideo al 1200, que fue construida por el estudio de arquitectos Acevedo, Becú y Moreno y fue residencia de María Luisa Bemberg, está ubicada frente a la Plaza Vicente López en el remate de la calle Arenales, donde las propiedades cotizan a altos valores.
Justamente, en esa zona residencial de Recoleta estaba previsto que, una vez desaparecido el "petit hotel", se construyera un moderno edificio de oficinas de 12 pisos con numerosas cocheras.
Fue entonces que los vecinos presentaron el recurso de amparo ante la Justicia, el que recibió, primero, una orden de medida cautelar para proteger al "petit hotel", la que fue confirmada este jueves por Gallardo.
Paralelamente, en la Legislatura porteña se analiza un proyecto de ley que propone catalogar al edificio de modo tal que se impida la demolición.
La decisión de Gallardo, en tanto, hace mención al artículo 32 de la Constitución de la Ciudad que establece que la Carta Magna "garantiza la preservación, recuperación y difusión del patrimonio cultural, cualquiera sea su régimen jurídico y titularidad, la memoria y la historia de la Ciudad y sus barrios".
Al respecto, María Carmen Arias Usandivaras, abogada de "Basta de demoler", consideró que el freno otorgado por la Justicia porteña "rescata la arquitectura y la identidad de la Ciudad y de este edificio en particular".
