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Nalbandian venció a Safin en un buen partido

David Nalbandian superó a Marat Safin y jugará la final de la Copa Argentina ante Juan Mónaco, que venció a James Blake.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Con un cielo que mostró muchas menos nubes de las que se esperaban, y sin tener que rezar para que no aparezca la temida lluvia por el Buenos Aires Lawn Tennis Club, David Nalbandian se dio el gusto de jugar un gran partido y ganarle 6-4 y 7-5 al ruso ex número uno del mundo Marat Safin, retirado hace ya más de un año pero en muy buena forma tenística, en la tercera jornada de la Copa Argentina.

En la definición, el unquillense se enfrentará con su compatriota Juan Mónaco, que aseguró una final completamente albiceleste tras dejar en el camino al estadounidense James Blake, a quien superó por 6-2 y 6-4.

Debió transpirar y mucho David para lograr el triunfo que lo depositó en la final de este torneo exhibición, porque Safin estuvo muy prendido desde el principio, con el brazo suelto y, además, de gran humor para ensayar lujos y hacer delirar al público.

Ante esto, Nalbandian no se quedó atrás y también intentó y en muchos casos logró- jugadas muy arriesgadas y estéticas, de esas que rara vez se ven cuando el partido es por los puntos de verdad.

El set inicial fue la primera expresión de la paridad que tuvo todo el encuentro. Ambos mantuvieron sus respectivos servicios pese a las dificultades y a varias idas y venidas en el tanteador de la mayoría de los games, hasta que en el décimo juego se produjo la primera y única rotura.

El argentino logró quebrar a Safin en el momento indicado, cuando este servía 4-5. Nalbandian apretó el acelerador a fondo y eso, sumado a algún error del ruso, le permitió llevarse el parcial.

Pero Safin, retirado hace más de un año, demostró una vez más que es un crack. Le sostuvo durante toda la manga el ritmo de partido al local, número 27 del mundo, y por momentos lo desequilibró con su potencia.

El panorama no cambió en el segundo set. Si bien el argentino nunca abusó de los lujos y, como su actitud lo demostraba, se tomó el partido en serio, su rival continuó en gran nivel, sorprendiendo a más de uno.

Eso hizo que el trámite fuera de nuevo muy peleado. La ruptura de servicio llegó en este caso un poco antes para el Rey David. En el sexto juego, Safin pareció desconcentrarse y Nalbandian lo aprovechó. A tal punto se mostró desatento en ese tramo el ruso que perdió el game con una doble falta.

Pero no había caso, el europeo estaba motivadísimo. Y salió con todo en el juego siguiente para recuperar el quiebre. Después de alternar un par de veces entre ventajas e iguales, Nalbandian cometió el mismo error que había hecho su rival en el game anterior: Doble falta y juego para Safin.

Siguió cada uno manteniendo su saque hasta que en el décimo segundo juego, el ruso encadenó tres errores no forzados en su game de servicio y Nalbandian se puso 0-40. Safin logró levantar los dos primeros match points, pero en el tercero un bola desde el fondo se le fue larga y llegaron los aplausos.

Para Nalbandian por la victoria y la calidad. Para Safin por el nivel, la entrega y el carisma.

"Marat es un gran jugador, por más que esté retirado del circuito. Pensé que se había olvidado un poco, pero él es fue un gran tenista... en realidad lo sigue siendo, lo que pasa es que no se quiere entrenar", marcó entre risas David después del match.

Safin, por su lado, no se despidió de Argentina sin dejar unas palabras para el público, que lo trató como a un local más. "Siempre estuve cerca de los argentinos, desde que era joven y entrenaba en España. Por eso los llevo en el corazón", sostuvo, y la tribuna casi se viene abajo.

MÓNACO SE DESHIZO RÁPIDO DE BLAKE

Mónaco, por su parte, se llevó una buena victoria ante Blake en un partido que tuvo una tónica opuesta a la del primero. Aquí casi no hubo risas y los lujos fueron ejecutados lo justo y necesario por los protagonistas, que parecían concentrados en buscar la victoria más que en interactuar con el público.

El primer quiebre llegó rápido para Pico. Tras intercambiar golpes de potencia con Blake, una estrategia que en principio podría parecer equivocada para Mónaco, le rompió el servicio al estadounidense en el primer game del partido.

En el segundo juego confirmó la ruptura y enseguida, en el tercero, se volvió a quedar con el saque del jugador de Estados Unidos, con lo cual logró en el marcador una amplia ventaja que no reflejaba lo parejo del trámite en los games.

Pico fue oportuno al comienzo y a partir de ahí manejó las acciones del primer set. Con la amplitud de su ventaja, se agrandó y le empezó a salir todo. Passings espectaculares, globos con top y winners desde el fondo. Todo.

A esto, el argentino le sumó la entrega que es tan característica de su juego, lo que hizo que el público pudiera disfrutar de algunos puntos largos y espectaculares, con Blake lanzado a tirar bombas en ataque, y con Pico resistiendo desde el fondo para contraatacar ante la primera oportunidad.

De esa forma, sin aflojar en ningún momento, el argentino no le abrió ninguna puerta al visitante, pese a que entregó su servicio en el sexto juego. La manga era cosa juzgada: En su siguiente game de saque la cerró: 6-2.

El segundo parcial fue diferente desde el comienzo. En el primer juego de saque de Pico, Blake lo quebró y a partir de ahí se encendió.

Sus tiros punzantes se hicieron más regulares y eso retroalimentó su confianza. Cada vez le entraban más winners y él se animaba más a tirarlos.

Bien a su estilo, Mónaco la siguió luchando sin dejarse intimidar por el crecimiento en el nivel de su rival. Y tuvo su premio, porque en el séptimo game logró recuperar la ruptura.

Todo se emparejó entonces. Pico ganó su saque y se puso 4-4. Nada de risas ni de lujos. A cara de perro.

Tras ir y venir entre ventajas e iguales, Mónaco lo volvió a quebrar a Blake en el siguiente game y se puso 5-4. Ya no lo iba a dejar escapar. Sacó con convicción en el 5-4, se llevó el game en cero y se metió en la final, donde se verán las caras con Nalbandian.

Tras el match, Mónaco afirmó: "Estoy muy contento porque tuve un gran final del año, y hoy creo que jugué muy bien".

En el mismo sentido, analizó que "al principio" se sintió "jugando muy bien, con energías pese a haber tenido otro partido más temprano, así que me voy contento". "Le doy las gracias a la gente por haber venido. Yo siempre trato de dar lo mejor de mí y hacer lo mejor posible", cerró, con una sonrisa, el número 26 del mundo.

La final será este domingo, entre compatriotas. Antes, Gastón Gaudio enfrentará a Carlos Moyá en un partido homenaje.


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