ARCHIVO >

La mafia en el Albariño y los planes de Garré

La presión de delincuentes organizados que presionan a los ocupantes ilegales del Club Albariño, en Villa Lugano, es una prueba intensa para la Policía Federal, aún más que la ocupación de terrenos del ferrocarril San Martín. En ese contexto, la ministro Nilda Garré expuso sus planes para la fuerza de seguridad.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En los barrios de emergencia imponen su ley organizaciones mafiosas. Si faltaba alguna evidencia, las ocupaciones ilegales de predios lo han corroborado.

Las consecuencias políticas del fenómeno fueron la creación del Ministerio de Seguridad y la decisión de la ministro Nilda Garré de reformar la Policía Federal Argentina.

Acerca de todo esto, algunos recortes.

"(...) Hace dos semanas el juez federal Daniel Rafecas avisó al comisario de la seccional 48ª la posible ocupación del Club Albariños, según información recibida de los vecinos. El lunes, ya sobre el hecho consumado, Rafecas ordenó cercar el perímetro del club, aislar a los ocupantes y desalojarlo, sin fijar plazos y en forma pacífica. Al correr de los días asistió con creciente inquietud al agravamiento de la situación.

El viernes, durante una reunión de emergencia, insistió con su criterio, pero el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y los jefes de la Gendarmería, Héctor Schenone, y el nuevo titular de la Federal, replicaron que el riesgo era excesivo. El juez no está convencido de que su orden sea de cumplimiento imposible, si se dispone un gran número de efectivos, sin armas.

El sábado Garré siguió su criterio y ordenó cortar las calles que permitían el ingreso de materiales al predio. También relevó al comisario que ignoró la advertencia y no previno la ocupación. Rafecas recibió un pedido de reunión por parte de los ocupantes y se llegó solo hasta el lugar. En una iglesia en construcción lindera con el club se reunió con medio centenar de los ocupantes y les propuso un encuentro con autoridades del gobierno nacional. Sus interlocutores eran personas de entre 20 y 30 años, muy pobres y con chicos.

La reacción ante la propuesta fue positiva, pero cuando el trato estaba por cerrarse llegaron cinco hombres de mayor edad, con un abogado, dijeron que la decisión se tomaría en otro lado y dejaron al juez esperando. Cuando pasó el tiempo sin novedad, una mujer le avisó a Rafecas que nadie vendría a darle una respuesta. Rafecas alcanzó a ver a los cinco pesados cuando se acercaban a un auto, con cuyo conductor hablaron. Por la información que recogió en el lugar, esa presión se ejerció en defensa del negocio inmobiliario que constituyen los setenta lotes en que puede parcelarse el club.

Al juez le quedó claro que los habitantes de Ciudad Oculta están entre los principales interesados en una solución rápida y pacífica de la crisis. La represión no es el camino, pero la política sí, y hasta ahora ha corrido detrás de los acontecimientos. (...").


Eugenio Paillet corresponsal porteño de La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:

"(...) El gobierno fue de tropiezo en tropiezo y borró con el codo lo que un rato antes había escrito con las manos, para terminar finalmente embretado en una negociación con Mauricio Macri, aceptando poner en marcha medidas que 48 horas antes aseguraba que no se podían cumplir. Peor que eso: Algunos kirchneristas de paladar negro que se desvelan por el futuro electoral de Cristina acusan a Aníbal y a otros ministros de haber regalado al jefe del gobierno porteño la posibilidad de colocarse otra vez en el rol de "rehén político" del gobierno central y de la presidenta, que tan bien representa y tanto le gusta jugar.

En todo caso, se refleja, como premio consuelo, el hecho de que el intendente tenga su buena dosis de responsabilidad en todo lo ocurrido; para empezar, con la demostración sobre el terreno de la ineficacia supina de una policía metropolitana que apenas si ha sido adiestrada para dirigir el tránsito o para labrar infracciones a troche y moche. O en el caso de cifras recurrentes sobre su ineficacia para manejar o subejecutar el presupuesto de la ciudad en materia de construcción de viviendas. Hasta sus propios aliados le han reprochado esta semana esa desidia, escasamente disimulada con embellecer zonas acomodadas, en desmedro del olvidado sur del distrito.

Resulta evidente, también (y esta es otra de las lecturas que deja lo ocurrido en los últimos días, pero, de modo más sustantivo, desde el repentino paso al estado de viudez), que la Presidenta se ha entregado de lleno a lo que le reclamó el ala más progresista del gobierno, con Hebe de Bonafini y Carlos Kunkel a la cabeza, mientras por derecha ha ido dando señales en sentido opuesto, como fue el acuerdo para que técnicos del Fondo Monetario Internacional vinieran a Buenos Aires a husmear en las cuevas morenistas del INDEC. Y que, encima, regresen a Washington con la recomendación de que es necesario un "índice creíble" del costo de vida, sin que funcionario alguno del gabinete, con Amado Boudou a la cabeza, haya dicho esta boca es mía.

(...) Culpar a Eduardo Duhalde de estar detrás de maniobras para desestabilizar el gobierno es una foto vieja y desgastada que no convence a nadie. (...)

Porque la verdad que se intentaría tapar con el rebuscado recurso de las conspiraciones es que, en la toma del parque Indoamericano, había más punteros kirchneristas que otra cosa. O grupos de piqueteros que suelen navegar a dos aguas entre el gobierno y la protesta callejera de todavía no aclarado protagonismo en esa toma de tierras. ¿Qué negocios se cocinaban al calor del silencio oficial entre aquellos punteros y grupos carenciados de habitantes de villas cercanas y de otros puntos de la Capital y el Conurbano? (...)

La verdad es que nadie quiere desestabilizar a la Presidenta y, en todo caso, lo que ha ocurrido es que el partido se le fue de las manos. ¿Fue porque le explotó un negocio gigantesco donde hay muchos punteros kirchneristas prendidos, como es el negocio de la venta de tierras a los pobres en las villas? Tal vez, sólo tal vez, la justicia pueda arrojar alguna luz, si los jueces deciden escarbar hasta el hueso. (...)

Por si faltase algo, ha comenzado a saberse que el gobierno tuvo que poner muchísima plata (se habla de 53 millones de pesos) para terminar con las ocupaciones, por lo menos con la más emblemática de Villa Soldati, porque hubo gobernadores o intendentes que llamaron espantados a la Casa Rosada, para advertir que podía haber un efecto contagio en todo el país que sería imposible de parar. El colmo del mal paso del gobierno es que, obligado por los acontecimientos, lo termina sumando a Macri a los beneficios del Plan Federal de Viviendas que maneja Julio de Vido, que, hasta ahora, le había negado, en el marco de la estrategia sin fin de los Kirchner para cerrarle el camino a su principal rival electoral. (...)".


Raúl Kollman en el diario Página/12:

"(...) Garré (...) le anticipó a este diario los cinco puntos clave de su gestión al frente de la Seguridad.

1 La conducción política de las fuerzas de seguridad

Históricamente, los gobiernos han hecho una supervisión más bien light de la Policía Federal y las demás fuerzas de seguridad. Existía un virtual autogobierno de esas fuerzas. A partir de ahora, Garré encabeza un ministerio específicamente concentrado en el tema y con el que los jefes deberán tratar diariamente las operaciones, estrategias y respuestas de cada fuerza a los problemas que se planteen. También la conducción política afrontará la evaluación de todo lo que se haga y se dice que es una decisión tomada que Asuntos Internos dejará de reportar a los jefes de cada fuerza, convirtiéndose en una auditoría externa, encabezada por civiles bajo la órbita del ministerio. Uno de los mayores desafíos de la gestión de Garré tiene que ver con erradicar los acuerdos entre funcionarios policiales y delincuentes, en especial en algunos delitos de máxima importancia como robo de autos, desguace y venta de repuestos, piratería del asfalto y la posterior venta de lo que llevaban los camiones sustraídos, el narcotráfico y la complicidad con algunos robos de bancos y en domicilios.

2 Reforma educacional de los programas de formación

Lo habitual es que los cuadros policiales salen más bien militarizados y con mecánicas en las que predomina el uso de la fuerza como respuesta ante casi todas las situaciones. La idea es reorientar toda la formación, apuntando a la prevención, a los aspectos más científicos y a concentrar los esfuerzos en los estudios de las grandes redes del delito.

3 Garantizar el derecho a la seguridad ciudadana sin ir por ello en detrimento de otras garantías constitucionales

La estrategia es, fundamentalmente, incrementar los patrullajes, volcar más efectivos a las calles y coordinar la vigilancia en los puntos más calientes. Un indicio de esa estrategia está en la presentación que hará mañana la ministra, posiblemente con la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, del operativo en el que seis mil efectivos de Gendarmería patrullarán el Gran Buenos Aires. Al mismo tiempo, se trabajará en asegurar que quienes delincan tengan acceso al debido proceso. No es casualidad que Garré haya designado como secretaria de Seguridad a la fiscal Cristina Caamaño, quien fuera responsable principal de la investigación por el asesinato de Mariano Ferreyra. En ese caso, se juntaron las pruebas testimoniales y periciales para dictar los procesamientos y las prisiones de los siete imputados. Caamaño apartó a la Policía Federal de la investigación por existir sospechas de que apañó a los agresores y hasta allanó el Departamento Central de la Federal para incautar las grabaciones de las comunicaciones que existieron aquel día entre los móviles policiales.

4 Eficientizar el combate contra el crimen organizado y los delitos complejos

En este terreno entran, por ejemplo, las grandes bandas que asaltan blindados, bancos y empresas; las organizaciones dedicadas al narcotráfico, las que manejan las redes de trata de blancas y la piratería del asfalto. Aunque han bajado mucho, los secuestros extorsivos también forman parte de lo que se conoce como delitos complejos, y en los últimos tiempos hubo que afrontar un crecimiento desusado de las llamadas salideras bancarias. La idea es que la Federal se convierta en una especie de FBI, es decir, en una agencia de investigaciones federales, aportando al esclarecimiento de delitos en todo el país, no sólo en la Capital Federal.

5 Mejorar la calidad de la prestación del servicio de salud a las Fuerzas de Seguridad. Se hará una auditoría del Hospital Churruca

Hace tiempo se habla de irregularidades y casos de corrupción vinculados con el Churruca. El ex jefe de la Federal Roberto Giacomino fue procesado en una causa en la que se investigaron compras directas, equipamientos e insumos. Además, se pondrá acento en la calidad de los servicios. (...)".


Héctor Gambini en el diario Clarín:

"(...) Desde ayer, está terminantemente prohibido que los agentes de la Policía Federal que participen en operativos de protestas callejeras lleven armas de fuego de cualquier tipo, incluyendo a las escopetas que disparan postas de goma y a las pistolas lanzagases. Las tres muertes del Parque Indoamericano fueron un fuerte disuasivo.

La decisión amplía las restricciones a la acción de la policía en escenarios de protesta social, una iniciativa impulsada durante la gestión de Néstor Kirchner y bajo la conducción del desplazado comisario general Néstor Vallecca en la Policía Federal. Hasta ahora, sólo las dos primeras líneas de personal policial estaban obligadas a permanecer desarmadas.

Aunque muchos comisarios se enterarán mañana, cuando el grueso de los ejemplares de la orden del día policial se termine de distribuir en la totalidad de las comisarías porteñas, la instrucción general ya estaba impresa ayer al mediodía. La orden del día es una especie de Boletín Oficial de la Policía, donde se publican las modificaciones al reglamento y las órdenes generales urgentes.

Los policías que participen en operativos de disuasión en manifestaciones callejeras únicamente podrán llevar escudos, machetes y gas pimienta.

La orden es clara: la ministra no quiere un herido más por arma de fuego y prefirió cortar por lo sano. Más que confiar en el profesionalismo de los policías que participen en los operativos, optó por prohibir que porten armas. La medida incluye a los grupos de choque como la Infantería y la Caballería.

Como reaseguro, la ministra avisó además que cada operativo callejero será supervisado por un civil designado por su Ministerio.

Será una especie de auditor externo que monitoreará la actuación policial en cada caso, por menor que parezca, desde los monitores del Departamento de Policía.

La orden -según fuentes del Ministerio de Seguridad, fue consultada con Cristina Kirchner- tuvo diferentes grados de repercusión adentro de la fuerza. Mientras algún comisario expresaba con frialdad que resultará “difícil” trabajar en la calle sintiendo la desconfianza de las autoridades civiles y enfrentando sin armas a eventuales manifestantes que sí podrían portarlas (como en el Parque Indoamericano), otro se mostraba “absolutamente de acuerdo” con la medida, haciendo una lectura adicional: “Si nos ponen gente del ministerio a controlarnos, la responsabilidad será compartida”.

El Gobierno busca minimizar las chances de un “error”: no debe haber heridos en manifestaciones sociales por disparos policiales. Sin embargo, habrá un pequeño grupo denominado “back up” que irá en la última línea y que en situaciones límite sí podrá usar armas. “No queremos que las vidas de los policías corran riesgos”, expresaron en Gobierno. La diferencia es que este grupo irá sólo cuando sea convocado expresamente, y siempre bajo la supervisión civil del operativo. (...)".

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario