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5 días de tregua en Retiro pero sin pausa en Albariño

Gremialistas levantaron el paro del San Martín tras un acuerdo de desalojo de los terrenos ferroviarios ocupados, cercanos a la villa 31, suspendieron la medida de fuerza por 5 días. Pero se afianza la ocupación ilegal en el Club Albariño.

Gremialistas del sindicato de conductores de trenes (La Fraternidad) que prestan servicio en la línea San Martín, decidieron levantar el paro que mantenía sin servicio la línea San Martín, que une las estaciones ferroviarias Retiro-Pilar, tras llegar a un acuerdo con las autoridades nacionales. 
 
Los maquinistas habían interrumpido el servicio en repudio a la ocupación que realizaron unas 500 familias de un predio cercano a la villa 31.
 
"Se firmó un acta entre La Fraternidad y la UOFE-San Martín y la entidad decidió suspender la medida por el término de 5 días, exigiendo que se garanticen medidas de seguridad y total desalojo de zona operativa", dijo un vocero del gremio.
 
La flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré, analiza con su equipo medidas que eviten el aumento de las ocupaciones de terrenos públicos y privados por parte de familias sin viviendas, una situación que para la funcionaria debe resolverse "políticamente".
 
A partir de las 17:00 el servicio comenzaba a operar con normalidad.
 
Los maquinistas habían iniciado un paro de actividades ante la "falta de garantías" provocada, según aclararon, por la ocupación que decenas de familias realizan en un predio cercano a la terminal de Retiro.
 
En tanto, los integrantes de la Villa 31 de Retiro insistieron que los ocupantes son de ese asentamiento, pero también hay gente "que vino de otro lado y se bajaron de unos micros", sostuvo Carlos Adrián, uno de los delegados de la villa.
 
Fuentes cercanas a Garré advirtieron a la agencia DyN que la "toma de tierras es un problema que se está registrando en toda la Ciudad de Buenos Aires", por eso "se está analizando cómo actuar fundamentalmente para evitar el escalamiento de estas situaciones y enfriar la problemática, porque estos conflictos se resuelvan políticamente", explicaron.
 
Otro delegado de las familias que desde el martes 14/12 ocupan el predio dijeron que se oponen a recibir subsidios por parte de las autoridades y reclamaron una solución habitacional.
 
La "mayoría" de las personas que se establecieron en el terreno provienen de la villa 31 y buscan "dejar de pagar un alquiler" y tener su propio terreno, expresó Jorge al canal TN.
 
"La cantidad de gente que viene es cada vez mayor", agregó el delegado, quien negó que el objetivo de la ocupación sea "lucrar con los terrenos".
 
El referente local aseveró que las vías sobre las que se asentaron estaban abandonadas, por lo que no representan un riesgo para los trabajadores ferroviarios.
 
"Somos gente pacífica, estamos cansados de promesas. No queremos negociar un posible traslado, un plan de viviendas o subsidios, sino que queremos un terreno para que sea nuestra casa", expresó.

En Villa Lugano
 
Tras los graves incidentes del jueves 16/12 y el viernes 17/12, volvieron a la calle los vecinos de Villa Lugano, en contra de la ocupación del Club Albariños. La marcha ocurrió en el cruce de Avenida Argentina y calle Santander.
 
La movilización de los vecinos de Lugano fue pacífica, aunque hubo un grupo de manifestantes que hizo retroceder a la Policía Federal e incendió neumáticos. 
 
Por la mañana el jefe de gabinete del gobierno de Macri exigió a la Policía Federal que cumpliera la orden judicial de desalojar el Club Albariños, aunque desde el nuevo Ministerio de Seguridad apuntan a una salida negociada, sin represión policial.
 
La ministra Garré y sus colaboradores buscan evitar que se planteen "situaciones innecesarias" como reprimir a las personas que se establecen en terrenos o a quienes provocan enfrentamientos entre vecinos.
 
El cordón policial separó a los vecinos de los ocupantes por aproximadamente 100 metros, para evitar que el contacto directo desembocara en hechos de violencia.
 
La actitud de la policía siempre fue pasiva, nunca respondió a las piedras que lanzaban los manifestantes, quienes en un momento llegaron a ganar tanto terreno, que la distancia con los ocupantes se redujo a tan solo 50 metros.
 
Aproximadamente a las 20.40 pm los vecinos comenzaron a retroceder ante la presencia de autos hidrantes que llegaron a apagar las gomas quemadas, y como medida de precaución para evitar un enfrentamiento directo con los ocupantes del Club Albariños.

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