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Nuevas sospechas de manipulación de las estadísticas

Para Cristina Fernández, la economía marcha sobre ruedas. Sin embargo, en ese escenario no podría explicarse la presencia de los técnicos del FMI en el país. Ni la inflación ascendente. Ni la deuda social creciente. Las consultoras Massot & Monteverde y Economía & Regiones, y Paolo Rocco, Nº1 de Techint, ayudan a explicar la situación.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). 3 recortes que permiten comprender qué ocurre con la economía argentina, más allá del nivel de actividad -que, sin embargo, no ha reducido la cantidad de empleo informal; ni la pobreza y marginalidad; ni la inflación-, y de la euforia frívola de Cristina Fernández.

1ro., Massot & Monteverde en su newsletter InC.:

"Hemos sido insistentes en rechazar los exorbitantes registros de crecimiento de la actividad económica difundidos por el INDEC y aceptados sin resistencia por algunas firmas privadas.

En primer lugar, toda expansión de la actividad económica debe reflejarse en la recaudación del IVA.

• Como lo recolectado por el impuesto al Valor Agregado resulta de las variaciones en precios y cantidades de toda la economía, si descontamos del crecimiento de la recaudación la inflación real debieramos arribar al crecimiento en términos reales de la actividad —es decir, en unidades.

• En el acumulado hasta octubre lo recaudado por IVA aumentaba 22,6 %
interanual.

Si descontamos cualquiera de las mediciones de inflación efectuadas por fuentes privadas —aún las más condescendientes con la óptica oficial— arribaríamos a un crecimiento de la economía notoriamente más modesto que el informado por el INdEC y por algunas firmas profesionales.


• Nótese que al tomar los registros a octubre —lo que incluye diez de los doce
meses del año— se diluye todo desvío estacional.

• Por otro lado, el consumo de energía constituye un proxy mucho más confiable a la marcha de la actividad económica que los números del INdEC.


Según la medición de Fundelec (Fundación para el Desarrollo Eléctrico), el
consumo de energía eléctrica durante los 10 primeros meses del año fue 5,4%
superior al registrado en el mismo período de 2009 —bien distante de las tasas
chinas a las que habríamos supuestamente crecido
.

• En lo que hace al mes de octubre, la demanda neta total del mercado eléctrico
mayorista fue 8560,8 Gwh para todo el país, lo que implica un aumento
interanual de apenas 1,7 % contra el cuasichino 7,8 % de supuesto crecimiento
informado por el INdEC.

• Salvo en enero y agosto, este año la demanda eléctrica nunca creció por encima de 7%.


• Por último debe tenerse en cuenta que las elevadas tasas de crecimiento anunciadas por algunas fuentes privadas —casi idénticas a las publicitadas por el INDEC— son inconsistentes con las tasas de inflación informadas por esas mismas firmas —mucho más elevadas que las del INdEC.

Esto significa que, si se toma la inflación y el crecimiento registrados por estas firmas, el crecimiento del PBI nominal debiera ser muy superior al relevado por el INdEC
. (...)".


Nº2, Paolo Rocca, jefe de Organización Techint:

Paolo Rocca advirtió el martes 14/12, durante el cierre del seminario ProPymes, en el Buenos Aires Hilton, ante unos 700 ejecutivos -y sindicalistas como Antonio Caló, Naldo Brunelli, Abel Furlán, Juan Belén y Antonio Cattaneo, de la Unión Obrera Metalúrgica-: "Estimular la economía sin asegurar un clima favorable para las inversiones sólo empuja la escalada inflacionaria en perjuicio de todos los actores sociales. Las ganancias de las empresas tampoco podrán sostenerse en un contexto inflacionario. Para convencer a los empresarios de invertir a largo plazo y tomar riesgos racionales y no especulativos es necesario alcanzar un amplio acuerdo sobre los lineamientos fundamentales que hacen a la competitividad de nuestro país. Entre los muchos factores que orientan las decisiones de inversión a largo plazo [...], quiero destacar los términos de nuestra inserción internacional, la necesidad de incrementar la productividad laboral, la estructura tributaria y la disponibilidad de energía".

También explicó: "Mientras el desafío en la salida de la crisis de 2001 fue recuperar el capital de trabajo y elevar la utilización de los activos fijos en la economía, hoy es promover la inversión productiva y aumentar la capacidad y la integración en los sectores".

Según Rocca, la inversión, hoy en 21,5% del PBI, debería subir a 30% o 40% del PBI para que todos los sectores pudieran crecer, y sostuvo que "la Argentina se ha transformado en un gran importador neto de manufacturas de origen industrial".


Nº3, Economía & Regiones:

"(...) Demanda de Dinero Transaccional: Hoy en día la economía argentina se recupera y retoma la senda de crecimiento perdida luego de recesión del año pasado. Se detiene la fuga de capitales del 2009 y la demanda de pesos vuelve a robustecerse para abastecer el elevado nivel de transacciones (motivo transaccional). No obstante, la recuperación de la actividad se verifica en un marco de aumento del nivel general de precios. Las políticas (fiscal y monetaria) de incentivo a la demanda junto con una inversión insuficiente presionan sobre el nivel de precios, haciendo que la inflación minorista se ubique en torno al 26% anual para este año.

Por lo tanto, la demanda de dinero crece en términos reales (más cantidad de transacciones) y en términos nominales (precios más elevados).

Tipo de Cambio Nominal casi Fijo: A su vez, con inflación creciente, políticas fiscales y monetarias expansivas y entrada de capitales (provenientes de superávit comercial por los precios de los commodities), la única herramienta anti-inflacionaria que le queda al Gobierno Nacional es la estabilidad del tipo de cambio nominal; dicho más llanamente, el tipo de cambio funciona -hoy en día- como ancla anti-inflacionaria y se ha perdido la capacidad de devaluar el peso para recuperar la competitividad que el aumento de precios domésticos le saca a la economía. Por ende, las expectativas de devaluación son prácticamente nulas.

Ahora bien, esta estabilidad de precio del dólar (en términos de pesos), termina siendo el otro gran sostén de la demanda de moneda local. Si bien históricamente la divisa norteamericana ha funcionado prácticamente como una moneda alternativa para los argentinos, la estabilidad del tipo de cambio, con tasas de inflación cercanas al 30% anual, hacen del dólar una opción poco atractiva para mantener saldos líquidos o ahorrar.

Tasas de Interés Reales Negativas sin un fuerte Mercado de Capitales: Por último, las tasas de interés (pasivas) que pagan los bancos a los ahorristas se ubican muy por debajo de la tasa de inflación; dicho de otro modo, las tasas de interés bancarias -en términos reales- son negativas, lo que es en sí mismo un desincentivo a mantener plata dentro del sistema bancario local. Además, el mercado de capitales argentino tampoco es capaz de canalizar las decisiones de ahorro una masa significativa de saldos monetarios, puesto que presenta un desarrollo bastante limitado y sólo lo utilizan inversores y ahorristas sofisticados.

En síntesis, la demanda de dinero es básicamente transaccional y la estructura económico-financiera argentina no cuenta con la capacidad de estimular el ahorro y de posponer consumo de hoy, para transformarlo en inversión y así ampliar la frontera de posibilidades de producción en el mediano plazo. Por el contrario, la ausencia de canales que fomenten el ahorro, termina incentivando -indirectamente- el consumo de hoy; rompiéndose -de ese modo- las decisiones inter-temporales de “consumo-inversión” de los agentes económicos.

En un contexto de pleno empleo y oferta inelástica, este mecanismo presiona sobre el nivel de precios y condena a la Argentina a vivir en un eterno presente.

Inflación y Perspectivas

Según el índice de precios de E&R, en Noviembre 10’, la inflación minorista
alcanzaría un 1,9% (mensual), impulsada principalmente por el aumento de los
alimentos.

De este modo, los once meses de 2010 dejarían una marcada tendencia alcista en lo que respecta a los precios minoristas, haciendo que el incremento de precios de los últimos 12 meses se ubique en torno al 26,2% anual; en contraste con el aumento - interanual- de los precios minoristas para el INDEC, que alcanzaría un 11,1% aproximadamente entre Noviembre de 2010 y el mismo período de 2009.

Cabe señalar, tanto la estabilidad del tipo de cambio nominal como el fuerte
aumento de las importaciones funcionan como ancla anti-inflacionaria, al expandir la oferta agregada (y descomprimir los excesos de demanda). Sin embargo, la nueva disposición del BCRA de modificar el programa monetario aumentando la meta de emisión monetaria, convalidaría la aceleración de precios generando presiones inflacionarias adicionales.

Para el 2010, si se anualiza la inflación de los once meses de este año (23,7%), se esperaría un incremento anual de los precios minorista en torno al 26,4%, con un aumento de precios promedio del 2,2 % mensual.

Finalmente, en Noviembre de 2010, el costo de la canasta básica alimenticia para una familia tipo 22, o “línea de indigencia”, alcanzó los $1.031 mensuales; mientras que la canasta básica total, o “línea de pobreza” alcanzó los $1.927 mensuales. Es decir, una familia tipo 2 necesita $1.031 mensuales para no ser indigente y $1.927 para no ser pobre. (...)".

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