ARCHIVO >

Ollanta Humala manda a investigar a la cúpula policial en Perú

Todo parece indicar que Ollanta Humala está al borde de declarar la guerra al narcotráfico en Perú de la misma manera que lo hizo Felipe Calderón en México. Las señales se encuentran en decisiones como el reemplazo de los jefes de Inteligencia, el cambio de su propia guardia personal y hasta la revisión de toda la cúpula policial del país.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Los movimientos de Ollanta Humala en Perú parecen estar dirigidos a una especie de purga en la que reemplaza a viejos elementos de las fuerzas de seguridad por compañeros o ex compañeros de promoción de la Escuela Militar.

Aparentemente Humala no confía en sus fuerzas de seguridad y ordenó incluso el reemplazo de su guardia personal, el cambio del jefe de Inteligencia y hasta la revisión de los mandos policiales.

Así, el mandatario peruano ordenó al ministro del Interior, Óscar Valdés, evaluar en un plazo de dos meses a los generales que integran el alto mando de la policía como parte de un plan contra la delincuencia y la corrupción en el país.

También dispuso la reorganización del ministerio del Interior y de las escuelas de formación policial al instalar en el Palacio de Gobierno de Lima el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana que él mismo presidirá, como anunció en su toma del cargo el 28 de julio.

“La ley es para todos”, dijo y en su aplicación no distingue a los familiares ni amigos, en un contexto en que su hermano Antauro, condenado a 25 años de prisión, le reclama su liberación.

En tanto, el Departamento de Estado estadunidense desestimó que la suspensión temporal de la erradicación de hoja de coca en Perú, anunciada el miércoles, sea un cambio en la política antidrogas de Lima, que se ajusta hasta ahora a un convenio de colaboración con USA.

El canciller peruano, Rafael Roncagliolo, anunció a la vez que Perú inició gestiones para realizar una cumbre antidrogas de países productores y consumidores con México, USA, Colombia, Brasil y Bolivia.

En este último país, unos 1,200 indígenas que el lunes iniciaron una marcha de 600 km de Trinidad a La Paz en defensa de una reserva natural amenazada por una carretera, pidieron dialogar con Evo Morales y, a la vez, acudieron a la OEA y al gobierno brasileño de Dilma Rousseff para buscar frenar la obra.

Una vía de 300 km, financiada por Brasil a un costo total de US$ 415 millones, afectará el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, de un millón de hectáreas, rico en flora y fauna y donde habitan desde tiempos ancestrales varios grupos de nativos. En un acto en Santa Cruz, Morales —el primer presidente indígena del país— anunció que nombró al ministro de la Presidencia, Carlos Romero, para que se reúna con los marchistas. Pero éstos rechazaron la oferta y dijeron que el diálogo “sólo es con el presidente y no vamos a conversar con ese señor (Romero) que no tiene respeto por nosotros, después de ser asesor por 12 años de los indígenas”.

Más reemplazos

El Gobierno peruano nombró a un nuevo jefe del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) tras el incidente de Antauro Humala, que dio entrevistas a la prensa desde el penal de máxima seguridad donde se encuentra condenado a 25 años de cárcel.

"Las leyes deben cumplirse no obstante un reo sea hermano o cualquier familiar de una persona importante", dijo a la prensa José Luis Pérez Guadalupe, jefe del Inpe en relación a Antauro Humala, hermano del Jefe del Estado, y al ex empresario José Francisco Crousillat.

Indicó que su administración busca cumplir con el reglamento, "no hay distinción de personas, salvo con los que son vulnerables".

Pérez Guadalupe reemplaza a Wilson Hernández Silva, quien renunció al cargo luego de los despidos de los directores de los penales de Piedras Gordas y de la prisión para Reos Primarios por irregularidades.

Antauro Humala está recluido en Piedras Gordas a raíz de una sentencia en 2009 a 25 años de cárcel por haber dirigido, al frente de unos 150 de sus partidarios, la toma de una comisaría en la ciudad surandina de Andahuaylas en 2005.

Ese incidente, que concluyó con un saldo de seis muertos -cuatro policías y dos atacantes- se produjo durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006).

En las últimas dos semanas Antauro ha concedido a canales de televisión y diarios entrevistas en que se muestra confiado en que saldrá en libertad por gestión del presidente, a quien ha generado una controversia política que complica su gestión menos de un mes después de asumir la presidencia, el 28 de julio.

En el caso de Crousillat, condenado a ocho años de cárcel por corrupción durante el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), fue captado por un canal de televisión entrando y saliendo de la cárcel para reos primarios sin mayores medidas de seguridad.

A la vez, la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) quedó acéfala luego de que su recién nombrado jefe, el capitán EP en retiro Víctor Gómez Rodríguez, renunciara al cargo, según informa hoy “Caretas”, a solo dos semanas de haber sido nombrado por el presidente Ollanta Humala.

Gómez Rodríguez pertenece a la promoción del jefe de Estado “Héroes de Pucará y Marcavalle”, y hasta antes de aceptar el cargo se desempeñaba como gerente de seguridad de la empresa minera Antamina.

Según el citado medio, el nombre más voceado para reemplazarlo es el coronel EP en retiro José Goicochea Castro, quien pertenece a la promoción del asesor presidencial Adrián Villafuerte.