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Parque Indoamericano y el endiosamiento de Néstor K

Cuando una figura pública muere, existe la propensión a destacar sus virtudes -si no se encuentran, se inventan- y a olvidar sus actos de prepotencia, de soberbia, de aliento incesante a la violencia, al pensamiento único - el propio-, al autoritarismo sin fronteras. Imposible no recordarlo con las imágenes del Parque Indoamericano.

por JORGE HÉCTOR SANTOS
 
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Las personas que mueren no son mejores después de muerta pero la percepción que impera en la Argentina es que después de muertos estos son buenos a pesar de que en vida no hayan tenido una conducta equivalente. Si se trata de la desaparición física de una figura pública esto aumenta. El “no queda bien hablar mal de alguien que ya no está” crece más.
 
Las personas tienen procederes correctos o no mientras están vivos y por sus actos son juzgados. Luego, cualquier alteración del análisis linda con la falsedad.
 
Néstor y su esposa, Cristina, en Santa cruz como en la Nación han conservado los mismos modos de gobierno que conocen:
 
Autoritarios,
 
Soberbios,
 
‘Propietarios del Estado’ al que consideran un bien propio,
 
Temerosos del orden -porque mantenerlo significa utilizar la fuerza pública y la represión -ambas tienen costos políticos que nunca han querido pagar-,
 
Rodeados de lacayos de la peor calaña,
 
Rodeados de empresarios K o más que nada de testaferros o socios K,
 
Enemigos acérrimos de quienes los critican,
 
Miopes exprofeso para la aplicación de los derechos humanos,
 
Clientelistas,
 
Formadores de vagos con subsidios para todo -menos para trabajar-,
 
Incapaces para la gestión del Estado, sí del gobierno para perpetuarse en él,
 
Impúdicos a la hora de respetar la normas esenciales de la vida democrática,
 
Amigos de los peores presidentes de Latino América,
 
Falaces a la hora de explicar la realidad la que es puesta a su antojo,
 
Y tantos etc. como se puedan agregar.
 
Los Kirchner han sido nefastos destruyendo el poco orden existente de un país desordenado al extremo. Con los valores esenciales destruidos y el sentido común disparatado pusieron al país al borde un caos de difícil manejo.
 
Los Kirchner nunca han dialogado con nadie, salvo con los que eran iguales a ellos.
 
Dentro de este desorden cómo no tener un inmigración indiscriminada; la mayoría de ella indocumentada.
 
¿Cuál es el sentido de comparar esta inmigración con la que fundó el país? Es imposible la comparación porque las oportunidades y quiénes vienen son otros. Tampoco los gobernantes de estos días son comparables a los que recibieron en aquellos años atrás a españoles, italianos y tantos otros.
 
Hoy, los países tienen enemigos enormes en estos procesos de inmigración a la bartola, como es aumentar las pocas posibilidades de empleo para sus propios hijos frente a extranjeros que se regalan y trabajan en condiciones infrahumanas y como si esto fuese poco el ingreso de traficantes de personas, de bolsones de prostitución, de delincuencia peligrosa, del narcotráfico; todos flagelos en expansión.
 
En qué país del mundo el gobierno nacional no reprime un corte de ruta, de calle, de espacio público: en la Argentina de los Kirchner.
 
¿Cómo entonces no pretender que se borren de hacer cumplir la ley en el parque Indoamericano?
 
¿Cómo pretender que dialogue la presidente con el jefe de gobierno de la Ciudad, si Hebe de Bonafini con la que se abraza lo destroza con anuencia del Ejecutivo nacional en el Canal de los K, no del Estado?
 
¿Cómo no hablar del estado del Parque Indoamericano para pensar si es un espacio público  bien cuidado con una clase política que piensa con cabeza de retrete?
 
¿Cómo no pensar que se puede venir a invertir en un país donde bandas armadas entran en combate por televisión sin que la policía federal actúe?
 
¿Cómo dejar de pensar que hace mucho tiempo Argentina está caminado al borde un abismo, que no se quiere mostrar ni ver, y hoy está en vivo y en directo mientras la corrupción de este gobierno salta por los diarios y no tiene reflejo en la justicia?
 
Todo análisis que se haga obviando que los Kirchner son así es faltar a la verdad y esa ya bastante adulterada está con lo que es una fábrica de pobres: la inflación, la que el gobierno ni siquiera reconoce y la que aumenta el estado de gravedad social.
 
Néstor Kirchner no fue un demócrata ni pacificador de un país en llamas… el incendio que él y su esposa han provocado tendrá características distintas pero la Argentina está ardiendo. Eso es muy peligroso.

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