Con el índice Raverta, los jubilados pasan una Navidad en ascuas

Muy interesante el enfoque del columnista: "El proyecto es netamente fiscalista y no garantiza que los beneficiarios pierdan con respecto a la inflación y no se prevé ninguna cláusula gatillo que garantice que no van a perder poder adquisitivo en caso de que la economía, el trabajo y la recaudación no funcionen de la forma que el gobierno estima. El ministro de Trabajo sustenta el proyecto considerando que su Gobierno es de desarrollo. Esa circunstancia es sólo una posibilidad y el sustento sólo una expresión de deseo".
viernes, 25 de diciembre de 2020 · 11:41

La Directora de ANSeS (N. de la R.: María Fernanda Raverta) indicó que la Comisión que discutió el Proyecto de índice de movilidad jubilatoria coincidió en ajustar los beneficios según el ritmo de los salarios y de acuerdo al nivel de recaudación.

Esta propuesta es un ajuste sobre los haberes, los que quedan atados a la recaudación tributaria con afectación a la Seguridad Social y evolución salarial, sin tener en consideración el costo de vida y la inflación.

Desde la asunción del presidente Alberto Fernández se dispuso la suspensión de la fórmula de Movilidad Previsional (Art.32-Ley 24241) y se implementaron aumentos discrecionales por Decretos.

Ellos fueron observados por la Justicia y en algunos casos declarados inconstitucionales por ser insuficientes, comparados con los que otorgaba la ley suspendida.

La Justicia Federal ha encontrado que los aumentos determinados por decreto fueron insuficientes y vulneran el Art. 14º bis de la Constitución. Estas situaciones obedecen a una razón: un ajuste a los haberes previsionales implicando un ahorro fiscal y una verdadera incertidumbre para los beneficiarios sin garantías de mantener el poder adquisitivo de sus haberes.

Nada asegura que la recaudación y los salarios demuestren un crecimiento y sólo con ello los jubilados y pensionados serían beneficiados. 

Si bien el proyecto de reciente sanción del Senado difiere del que presentó el Ejecutivo, no es menos cierto que no trae ningún beneficio para los pasivos

La propuesta del Ejecutivo era disponer una movilidad semestral donde el primer aumento sería en marzo de 2021, tomándose a cuenta el importe que el Poder Ejecutivo dio de incremento en diciembre, asimismo el índice a utilizar sería según este proyecto el RIPTE.  

El Senado sancionó un proyecto un tanto diferente. Destaco, entre las diferencias, que

# la movilidad ya no será semestral sino trimestral;

# la movilidad a determinar en los haberes de marzo de 2021 será sin deducción del aumento dado por el Poder Ejecutivo; y, lo más importante, es que

# impone una fórmula prácticamente idéntica a la gestada durante el gobierno de la expresidenta Cristina Fernández, donde el RIPTE no sería el índice único a utilizar sino uno combinado entre éste y el índice salarial general, el que resulte mayor.

Si bien el Gobierno entiende que el proyecto dará equilibrio en función de las fuentes y dinámica de financiamiento, sostener dicho principio únicamente da garantías que los beneficiarios del Sistema sólo tendrán aumentos en momentos de crecimiento económico sin el acompañamiento de la inflación.

La pregunta es: ¿Qué pasa en caso de retracción de los recursos y pérdida del valor adquisitivo salarial? Sobre este punto es conocido el criterio de la Corte Suprema, que establece que la inclusión de la recaudación como variable de actualización no es el camino adecuado para incrementar los haberes.

El Gobierno festeja esta iniciativa que sólo suma incertidumbre e inseguridad en cuanto a su resultado porque para que se otorgue aumento de haberes debería darse un contexto de crecimiento de la economía. 

Una fórmula que consagra dos elementos constitutivos (salarios y recaudación) y deja de lado la variable inflación, no resulta en este contexto acertada.

La inclusión de la recaudación como variable de movilidad no es atinada, no es necesaria para asegurar la sustentabilidad del Sistema, sino que es y será el Fondo de Garantía de Sustentabilidad el que debe asistir al Tesoro con el pago de haberes cuando sea necesario.   

El proyecto nos dice que los haberes van a crecer cuando a la economía le vaya bien, pero cuando esté en recesión serán los beneficiarios los que se verán perjudicados.

La Directora de ANSeS manifiesta  alegría por la restauración de las leyes que imperaron en el gobierno de Cristina.

Lo cierto es que el proyecto es netamente fiscalista y no garantiza que los beneficiarios pierdan con respecto a la inflación y no se prevé ninguna cláusula gatillo que garantice que no van a perder poder adquisitivo en caso de que la economía, el trabajo y la recaudación no funcionen de la forma que el gobierno estima.

El ministro de Trabajo (N. de la R.: Claudio Moroni) sustenta el proyecto considerando que su Gobierno es de desarrollo. Esa circunstancia es sólo una posibilidad y el sustento sólo una expresión de deseo. 

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