La Iglesia Católica vs. Alberto F. jugaron sus últimas fichas antes de la votación

Día de inicio de una vacunación 'para la tribuna', sin ningún valor real de inmunización de la población. También jornada sobre el tema aborto en el Senado. El arzobispo de Buenos Aires y vicepresidente 2do. de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), cardenal Mario Aurelio Poli, presidió la fiesta de los Santos Inocentes, una misa concelebrada en la catedral metropolitana en el marco de la jornada de oración y ayuno convocada en víspera de la votación en el Senado del proyecto de legalización del aborto. El presidente Alberto Fernández utilizó la Televisión Pública para sostener que el aborto es un "problema de salud pública" y que las críticas al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) constituyen un "acto de hipocresía", a horas de que el Senado inicie el debate por esa iniciativa.
martes, 29 de diciembre de 2020 · 02:27

Cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, según la agencia de noticias católica apostólica romana Aica:

"(...) La gran prueba de la pandemia que padece toda la familia humana y que en la Argentina tiene todavía consecuencias muy dolorosas, nos hace pensar en la dignidad de cada vida, nos recuerda cuánto vale un ser humano.

El Papa Francisco quiso insistirnos en este punto en su última encíclica, de modo que la pandemia no nos deje iguales sino que nos vuelva más apasionados para defender toda vida: la vida de un anciano, de un discapacitado, de un enfermo, de un niño por nacer. Mientras los médicos y enfermeras cumplieron su misión con heroico sacrificio por salvar vidas, en estas últimas semanas el panorama se ha ennegrecido: la opción política pasó a ser una incomprensible urgencia, una febril obsesión por instaurar el aborto en Argentina, como si tuviera algo que ver con los padecimientos, los temores y las preocupaciones de la mayor parte de los argentinos. Otra cosa sería defender los derechos humanos de los débiles, de tal manera que no se los neguemos aunque no hayan nacido.

Para quienes esperan empezar un año mejor, esta agenda legislativa no les trae esperanzas. Hay tantas cuestiones sanitarias y sociales a resolver, que requieren toda nuestra atención: desde los problemas que enfrentan los servicios hospitalarios hasta la cantidad de personas muy enfermas que este año no han recibido adecuada atención médica, pasando por las mujeres que sufren violencia o no tienen un trabajo digno. Pero lo que se les ofrece en este momento duro e incierto es el aborto, y eso es un golpe a la esperanza.

Estamos convencidos que una mujer vulnerable que está esperando, no necesita un aborto, sino que la ayudemos, que encuentre brazos y manos abiertos y solidarios. Nos sentimos identificados con el pensamiento de un médico: «De acuerdo a la idiosincrasia de nuestro pueblo, es más adecuado buscar una solución basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos».

Nuestra sabia Constitución Nacional, orgullo de los argentinos, deja bien señalado que al Congreso, lejos de ocuparse en legalizar el derecho a matar o interrumpir la gestación de un ser humano –que para el caso es igual de cruel y abominable-, le corresponde: «Dictar un régimen de seguridad social especial e integral en protección del niño en situación de desamparo, desde el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental, y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia».

A ellos como personas les cabe el «pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos», y que también obligan a nuestro país a proteger la vida del ser humano desde su concepción. Además, se le reconoce como persona.

No cabe duda que nuestra Carta Magna desde el Preámbulo, quiere preservar las dos vidas, la de la madre y la de la nueva y distinta persona que lleva en su seno, ofreciendo así al Estado el aval e instrumentos necesarios para que cumpla su primera obligación de velar por el derecho a la vida, de todos los ciudadanos, sin dejar a nadie afuera.

De prosperar leyes en contrario, una vez más nuestra Constitución quedará en letras, al arbitrio de intereses ajenos al pueblo, que en su gran mayoría siempre apuesta a cuidar el maravilloso acontecimiento de la vida naciente, como también lo afirma la Academia Nacional de Medicina: «El niño por nacer, científica y biológicamente, es un ser humano cuya existencia comenzó en el momento de la concepción» (...)".

El Presidente

En tanto, Alberto Fernández sostuvo que el aborto es un "problema de salud pública" y que las críticas al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) constituyen un "acto de hipocresía", a horas de que el Senado inicie el debate por esa iniciativa, según la agencia gubernamental Telam.

El mandatario ratificó su deseo de que el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo "salga" este martes 29/12, pero aclaró que tampoco quiere "convertirlo en un tema de disputa".

"Para las mujeres tiene que ver con derechos de la mujer, y para muchos es un problema de salud pública, que tiene que ver con la mujer, claramente", planteó el mandatario en declaraciones al programa "Desiguales" que se emite por la TV Pública.

El jefe de Estado repasó que "desde la democracia hasta hoy, más de 3.000 mujeres murieron al intentar un aborto", lo que le parece "mal", además de que -dijo- no sabe "cuántas mujeres, por abortos mal practicados, han tenido un daño en su salud que no pudieron ser salvadas".

"Tengo un problema de salud pública, el resto es todo hipocresía. Decir que no existe es un acto de hipocresía", reiteró.

"Hay una Argentina hipócrita que niega el aborto como antes negaba la homosexualidad", enfatizó.

Fernández abogó por la sanción del proyecto oficial, que ya cuenta con el aval de la Cámara de Diputados, para que "las mujeres que decidan abortar, en las condiciones que la ley permite, lo puedan hacer garantizándole la salud a todas".

"No engañé a nadie, no lo saqué de la galera porque el momento político me resultaba oportuno", dijo y recordó: "Hice campaña por el aborto y estoy convencido de que es un tema que debemos resolver".

Al respecto, el Presidente planteó que "hay un colectivo de mujeres inmenso que asomó en 2018, para sorpresa de todos nosotros, y eso no puede ser desatendido".

Sobre los senadores del Frente de Todos que ya anticiparon su voto en contra de la IVE, el mandatario dijo que los "respeta" porque nunca fue "amigo" de los "discursos únicos".

Si bien dijo tener en claro que el tema es "sensible" y que "la religión se mete", también llamó a ver mañana "hasta dónde llega la paridad" en el Senado.

"Ante un hecho que día a día se consuma, quiero que las mujeres tengan la tranquilidad de poder gozar de las condiciones de asepsia necesarias para poder hacer esa práctica", subrayó.

Tras admitir que "lamentaría mucho" si la ley no se sancionara, Fernández reiteró sus intenciones de no presentar el tema "en términos de disputa ni de supermartes" legislativo.

"Soy católico, y no me siento menos católico por apoyar el aborto. Mi deber es resolver un problema que tiene la sociedad", concluyó.

Otras Noticias