Guernica provoca gran debate interno en el FdT y los 'progres' odian a Berni

El llamado 'cristinismo', el sector del Frente de Todos que no es peronista, se opone a los desalojos en tierras ocupadas en forma ilegal. Por lo tanto, cuestionan los sucesos en el barrio Guernica, del municipio General Perón, en el Gran Buenos Aires. Hay una frase de Horacio Verbitsky, presidente del CELS, que intentó mediar en el conflicto, que expone la visión crítica del desalojo: "Esas imágenes no se olvidarán fácilmente, sobre todo entre la militancia juvenil, que nació a la vida política escuchando que donde hay una necesidad surge un derecho, y espera otra cosa de su gobierno."
domingo, 1 de noviembre de 2020 · 10:30

2 plumas históricas del Cristinismo han cuestionado mucho el desalojo en Guernica y al ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, tan cercano a Cristina Fernández de Kirchner. 

Así queda expuesta la fuerte discusión intensa en el Frente de Todos, y la contradicción en particular en el llamado Cristinismo (mal llamado Kirchnerismo). 

Aquí algunos fragmentos dominicales de ambos, que permiten comprender su punto de vista.

Mario Wainfeld en Página/12:

"La “Justicia” se expidió, concuerdan por una vez la derecha y los gobiernos nacional, bonaerense y entrerriano. Este cronista rechaza llamar “Justicia” al Poder Judicial o a jueces o fiscales. Se trata de una batalla perdida pero cree válido sostenerla. La Justicia pasa poco por los Tribunales, nada en los casos que reseñamos.

La propiedad privada está garantizada por la Constitución. No es un derecho absoluto ni superior al resto. Coexiste con otros, de igual valor y a menudo menos defendidos en la práctica. Por ejemplo, el acceso a la vivienda digna que se consagra en el artículo 14 bis.

Los derechos constitucionales no encastran como Rasti en la cruda realidad. Colisionan con frecuencia, compete a las autoridades ver cómo articularlos."


Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna:

"En el desalojo de los cuatro barrios asentados con casillas de palo y nylon en 100 hectáreas del tercer cordón del Conurbano bonaerense se superponen distintas problemáticas. La principal es el pavoroso problema del acceso a la tierra para los sectores subordinados de la sociedad. La extensa negociación con los ministerios de Desarrollo de la Comunidad, Salud, Justicia, Gobierno, las Mujeres y Seguridad, más el apoyo de dos ministerios nacionales, ocho municipios y organismos como la Ansés, el Renaper y Migraciones, estaba bien encaminada. La coordinación encomendada a Teresa García es la decisión más inteligente.

Llegaron a firmarse actas de compromiso con más de 700 familias. El CELS, que junto con el Serpaj actuó como veedor en la realización de un censo que arrojó la presencia de 1400 familias, objetó que las propuestas estuvieran destinadas a soluciones individuales acotadas, por ejemplo, un subsidio, alternativa de acceso a materiales para la realizaciones de algunas ampliaciones en viviendas de familiares, o repuesta de productos para el hogar y no implicaran relocalizaciones colectivas. Cuando faltaban algunos detalles, en el gobierno de Axel Kicillof se daba prioridad a la búsqueda de soluciones de fondo acordadas de modo pacífico."

Mario Wainfeld en Página/12:

"El vicio o pecado original del desalojo en Guernica (...) consistió en que la justicia penal resolviera un conflicto de esta índole. Lo agravó el mecanismo adoptado, una medida cautelar que restringió al extremo los derechos de los ocupantes. El juez de Garantías Martín Rizzo eligió esas vías, instadas por el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta.

La Cámara confirmó el desalojo compulsivo (“lanzamiento”) que se postergó primero a pedido de los abogados de los ocupantes, de organismos de Derechos Humanos, entre ellos el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ). También lo peticionaron el Defensor Oficial y la Defensora de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Marisa Graham."

Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna:

"No obstante, Sergio Berni preparaba un megaoperativo de desalojo. Desde la gobernación se afirma que el enorme despliegue de efectivos y material era la única manera de garantizar que no hubiera muertos ni heridos, pero sectores internos sostienen que el cirujano que se cree militar se salía de la vaina por entrar en acción, porque intenta construir una carrera política con la imagen del hombre duro que no vacila en usar la fuerza para hacer cumplir la ley (al menos la que protege la propiedad).

La orden de no prorrogar más los plazos y ejecutar el lanzamiento fue dada por el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, con el respaldo del Procurador designado por el Hada Buena, Julio Conte Grand, y del fiscal general de La Plata, Marcelo Romero, cuya biblia es el Código Penal. El gobierno, que había solicitado otra extensión de los plazos, reclamó que los fiscales que la negaron estuvieran presentes durante el operativo que ordenaron. Ese es el origen de la vergonzosa foto de Condomí con el enmascarado Romero y Lisandro Damonte, sonrientes en el terreno ya despejado por la tropa berniana, como cazadores que exhiben su trofeo. Mientras la coordinación ministerial negociaba con los ocupantes, Condomí Alcorta le dijo a Sergio Berni que era su ídolo. Un subsecretario del ministerio de Seguridad lo contó en una reunión de intendentes convocada para analizar el alojamiento de los sin techo y así se conoció en todo el gobierno. Cuando el Poder Ejecutivo presentó el último pedido de prórroga, Condomí lo negó.

–¿Y si te lo pide tu ídolo, Berni?, le preguntó el funcionario.

-¿Cómo sabés? – se sobresaltó Condomí.

—Vos se lo dijiste.

–Pero no era para repetirlo."

Mario Wainfeld en Página/12:

"El fiscal saboteó las negociaciones, presionando para desalojar.

Los intendentes peronistas de otros distritos creen que es necesario desalentar otras tomas. Promovían el desalojo urgente, conversando con funcionarios provinciales. Blandieron encuestas alegando que los vecinos de clase media y media baja hacen mayoría aplastante anti okupas.

Las conversaciones se sostuvieron casi hasta el final, se les puso fin en octubre. Había un borrador de un nuevo acuerdo, diferenciando entre los ocupantes del último censo y los anteriores.

A título de opinión: el Ejecutivo provincial debió suspender el lanzamiento, haciendo uso de sus facultades o su inventiva. Acatar una decisión judicial injusta y antisocial es una decisión política, no una rutina burocrática.

(...) El ministro de Seguridad Sergio Berni desplegó 4.000 efectivos policiales para sacar a 600 personas, según consta en el acta judicial. Muchas se retiraron tan pronto como pudieron: mujeres y pibes. Habrá quedado la mitad.

Pulso Noticias informa en su cuenta de Twitter que la acción comenzó a las 4.30 durante un día en que alboreó a las 5.20. La hora no se puede corroborar pero las imágenes verifican que el cielo estaba muy oscuro. El sentido común añade que no era sensato ni necesario ni compasivo arrancar en ese horario insalubre contra familias inermes."

Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna:

"Si los gobiernos de Kicillof y Alberto Fernández, no hubieran estado bajo la presión mediática que intenta presentarlos como auspiciantes de las ocupaciones ilegales, habrían podido demorar la intervención armada, incluso denunciar la provocación de los fiscales. El CELS y el Serpaj lo intentaron ante el juez Martín Rizzo, que rechazó la presentación y luego denunciaron el uso excesivo de la fuerza.

Del otro lado, alguna organización derrotada en la interna troskista cascoteó la solución, figurativa y literalmente, que es lo que necesitaba Berni para farolear como un Rommel del tercer cordón. De los 38 detenidos, que fueron rápidamente liberados, sólo ocho estaban registrados entre los ocupantes."

Mario Wainfeld en Página/12:

"Al cierre de esta nota Berni propaló un spot de campaña con el sello “Fuerza Buenos Aires”. Apología de la represión en Guernica, del despliegue uniformado, con reminiscencias de “Apocalipsis Now”. Enarboló la consigna “el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad privada son innegociables”. Omitió mencionar otros derechos. Un autorretrato cabal, un alegato punitivista. Culto a la personalidad, internismo en una coyuntura ardua.

Larroque se reunió con vecinos de Guernica, para buscar soluciones. Tuiteó: “Ahora en Guernica, Presidente Perón, seguimos asistiendo a las familias. Muchas nos manifiestan que no habían tenido acceso a las propuestas del Estado por parte de los interlocutores que las representaban. En otros casos nos cuentan que las indujeron a no firmar ningún tipo de acuerdo aduciendo que la propuesta del Estado era falsa. Nuestro trabajo en el municipio se viene desarrollando desde hace más de dos meses y vamos a continuar la asistencia a todas las familias que lo requieran y necesiten”. Con la gente tratando de dar respuestas, sin loas a la represión.

Habrá quien aduzca que son dos funciones del Estado, expresadas por sendos funcionarios. Disentimos, esas prácticas no son complementarias sino antagónicas. La represión no sumó nada a la mejor, a la importante, a la coherente."

Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna:

"El gobernador también incidió en forma indirecta, al señalar que un alto número de barrios privados no cumplen con la legislación vigente, o no están declarados como tales, o no pagan los impuestos correspondientes, o no han entregado el 10% de la tierra o su equivalente en dinero dispuesto por la ley bonaerense 14.449 de Acceso Justo al Hábitat, que creó instrumentos de gestión urbana para generar oferta de suelo accesible. (...) 

Según la evaluación del CELS, desde que se aprobó la ordenanza hasta la toma de Guernica, por los menos cinco barrios cerrados empezaron a construirse en el municipio, que “no exigió la cesión de tierra o dinero que correspondía», recursos genuinos que debían destinarse a mejorar las condiciones habitacionales de quienes quedan excluidos de los barrios cerrados. «Esta decisión política está en el origen del problema. La ocupación se convierte en la única alternativa posible de los sectores populares para acceder a la tierra». (...) 

Una de esas empresas que no cumplen con la ley es la propietaria de parte de las tierras que habían sido ocupadas en Guernica, la sociedad anónima Campos de Bellaco, que se proponía erigir allí un barrio privado para el club San Cirano.

(...) Kicillof intimó a la empresa a regularizar la situación y le exigió que se haga cargo de alambrar y dar seguridad a sus terrenos, porque la provincia no puede destinar a ello sus escasos recursos. Pero también podría expropiar la porción de dominio impreciso para construir allí un barrio popular. El problema es el desinterés municipal, que prefiere los barrios cerrados y los clubes de campo. ¿Por qué, sino, las topadoras municipales cumplieron la repugnante tarea de derrumbar las precarias casillas con los pocos enseres abandonados en la precipitada fuga por sus transitorios ocupantes, cosa que hubiera correspondido a los pretensos propietarios? Esto podría configurar una malversación de fondos públicos.

La jactancia posterior de Berni es demasiado."

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