‘Acuerdos’ en la Magistratura o el mito de la institucionalidad de Juntos por el Cambio

La semana pasada, en la reunión del Consejo de la Magistratura los representantes de Juntos por el Cambio le dieron el aval a jueces cercanos al kirchnerismo, lo que encendió las alarmas dentro de la alianza opositora entre los sectores duros y dialoguistas. El periodista Carlos Pagni en su editorial que publica el diario La Nación este martes (22/12) interroga sobre quién respaldó esa movida: si fue el ala dura que representa Mauricio Macri o la dialoguista de Horacio Rodríguez Larreta. Pero para Urgente24 lo importante en este caso es que Juntos por el Cambio, que siempre se mostró y actuó como una elite política que venía a defender a las instituciones, vuelve a mostrar su desdén por los que no están en esa elite, retrocediendo en su discurso republicano. Se trata de un peligroso giro el que está dando la principal alianza opositora y un límite para recuperar lo que ha perdido en 2019.
martes, 22 de diciembre de 2020 · 13:05

Primero los hechos: la semana pasada el plenario del Consejo de la Magistratura avaló por mayoría una terna de candidatos a jueces para la Cámara Federal porteña que integra Roberto Boico, un abogado vinculado a Cristina Fernández. Además, tuvieron acuerdo una veintena de concursos.

Nada de eso hubiera sido posible sin el voto favorable de los consejeros opositores y especialmente de los de Juntos por el Cambio.

Ahora, la interpretación de esos hechos que hace el columnista Carlos Pagni en el editorial que publica este martes 22/12 el diario La Nación, en sus párrafos salientes:

Daría la impresión de que el discurso va por un lado y, los hechos, por el otro. Me refiero a lo que pasó en el Consejo de la Magistratura.

Allí, jueces, académicos, abogados deciden nada más ni nada menos que qué personas deben ocupar la magistratura, qué calidad deben tener y, sobre todo, quiénes merecen ser removidos. Todo eso es el Consejo de la Magistratura.

El clima institucional que se creó en la Argentina, según los dirigentes de la oposición de Juntos por el Cambio, hizo que un grupo de consejeros, seis de ellos, dijeran que no van a concederle al oficialismo los votos para lograr en el Consejo de la Magistratura los dos tercios necesarios para elegir a los jueces. Dijeron que se iban a abroquelar para no permitir que el kirchnerismo designe otro juez. Se propusieron como la barrera a un avance del oficialismo sobre la Justicia.

Esta bandera por la cual Juntos por el Cambio se ofrecía a la sociedad como una barrera, al estar disconforme con el manejo institucional del Gobierno y su avance sobre la Justicia fue arriada el jueves pasado.

Los consejeros de Juntos por el Cambio explicaron que no pueden mantener a los seis juntos porque hay dos representantes de los jueces que entienden que no pueden seguir bloqueando las designaciones en el Consejo. Estos dos jueces, Roberto Recondo y Juan Manuel Culotta, que estaban dentro del grupo de los seis, cruzaron de vereda. A los otros cuatro, que quedaron del otro lado, se les planteó un dilema. Se preguntaron: "¿Seguimos manteniendo la bandera de la intransigencia y denunciando que este Gobierno es casi una dictadura, por lo que no merecen nuestro voto para designar jueces? ¿O arreglamos, porque después de todo, van a poner sus propios jueces porque ya tienen los dos tercios? ¿Por qué no nos plegamos e impulsamos algunos nombres?".

La diputada Graciela Camaño, que no pertenece ni al kirchnerismo ni al macrismo sino al bloque Compromiso Federal, liderado por Roberto Lavagna, no concurrió al Consejo de la Magistratura porque acompañó a su mamá al médico. Otro integrante del Consejo de la Magistratura, el doctor Alberto Lugones, que es quien lo preside, se había excusado en ese concurso de la Cámara Federal diciendo que tenía intereses en el tema.

Ausente Camaño y excusado Lugones, el kirchnerismo quedó sin los dos tercios. Es decir, para bloquear la posibilidad de que el Gobierno designe jueces, bastaba con cuatro votos, ya no seis. Sin embargo, Juntos por el Cambio pudiendo bloquear, no bloqueó. Esto abre un enorme interrogante.

Se armó un escándalo entre los abogados ligados a Juntos por el Cambio, muchos de ellos exfuncionarios del gobierno de Macri. Uno de los consejeros de esa fracción debió intervenir en el debate. Y en ese chat de abogados escribió lo siguiente: "No teníamos otra alternativa. El oficialismo había conseguido el apoyo de los jueces con lo que se aseguró la mayoría necesaria". No fue así: faltó Camaño y Lugones no votaba. Sigue explicando, a pesar de esa objeción: "Y al menos pudimos acordar algunos cargos para candidatos razonables e independientes. El concurso no podía frenarse eternamente (como habían dicho antes que había que hacer) y Boico dio un buen examen y una buena entrevista personal. Lo que negociamos fueron designaciones en la Cámara del Trabajo, en la Penal Económica, Civil y Comercial Federal, en un Tribunal Federal de Rosario y en seis Tribunales Federales de La Plata. No me parece que sea tan poco", explica. Es casi el programa Precios Cuidados. "Uno de los objetivos de lo que hicimos ayer fue, justamente, evitar la ruptura definitiva con los jueces y tratar de preservar la unidad para el futuro. Por otra parte, sepan que nada fue resuelto en soledad, sino con la aquiescencia de nuestros máximos líderes".

Lo que está diciendo este consejero es que Macri, Cornejo y Carrió, eventualmente Rodríguez Larreta y Bullrich, aprobaron este acuerdo con el kirchnerismo, que podría no haber sucedido. Tres lugares en tres Cámaras, unos Tribunales Orales en La Plata y Rosario, a cambio de la Cámara Federal. La pregunta es: ¿bajaron la bandera de la intransigencia? ¿Pactaron con este Gobierno nada menos que la designación de jueces? Acá hay un giro.

Tanto Pagni como el diario La Nación en su edición del 20 de diciembre apuntaron por ese acuerdo en el Consejo directamente a Mauricio Macri.

El matutino incluso afirmó que Macri “conocía todos y cada uno de los movimientos del plenario del Consejo de la Magistratura. Había hablado en detalle con Pablo Tonelli y Daniel Angelici: sabía que tanto el diputado y consejero de Pro como Carlos Matterson, que responde sin escalas al operador y expresidente de Boca Juniors, votarían a favor de la terna que propone a Roberto Boico (…) Macri sabía, y avaló la maniobra que deja al desnudo un inquietante tironeo interno en el bloque integrado por la oposición en alianza con los jueces”

Y agrega sobre el rol de Rodríguez Larreta: “…el desembarco de Horacio Rodríguez Larreta en un rubro que hasta ahora había preferido gestionar a través de intermediarios. El debut de Diego Marías, su alfil en representación de los abogados, significa el primer pie del jefe de Gobierno en el órgano, en su carrera ya blanqueada por la presidencia en el 2023”.

Marías se abstuvo en todas sus votaciones y se dice que responde a Rodríguez Larreta o a Diego Santilli.

A Elisa Carrió, ahora lanzada a la carrera electoral 2021 por la provincia de Buenos Aires, no el pasó desapercibido lo ocurrido en la Magistratura: "No me puedo hacer cargo de los otros partidos y menos de los representantes de otros partidos en el Consejo de la Magistratura porque la actuación de los representantes del Pro y de la UCR es vergonzosa. Están facilitando una colonización kirchnerista de la Justicia federal", dijo el 21/12 en el programa La Cornisa.

El voto en el Consejo recrudece el debate interno en Juntos por el Cambio y cómo se mueven las dos facciones: si Macri es quien presiona y luego negocia o si es Rodríguez Larreta quien estpa conduciendo ese juego de presionar y retirar.

Pero para Urgente24 la cuestión es que la estrategia fue presionar y luego terminaron cambiando todo por un par de cargos en cámaras y juzgados del interior…¿o había algo más?

¿En esa movida está detrás Macri o Larreta?

Sea como sea es una mancha sobre Juntos por el Cambio que termina engañando a sus propias bases que lo sostienen y lo siguen principalmente por el discurso de la institucionalidad y el enfrentamiento al ‘populismo’ kirchnerista y contra la búsqueda de protección judicial de CFK.

Y termina también apelando a los viejos modos de la política que tanto cuestiona en pública, negociando votos por cargos.

Tanto en el llano como cuando tuvo el Poder, Juntos por el Cambio siempre transmitió la sensación de ser una élite. Se manejaba como una elite, tenía reflejos de elite y aparentaba como una elite que desde arriba dirigía al resto. Ese desdén por los que no estaban en el pináculo de su consideración sigue apareciendo en medidas como esta. Esa imprevisibilidad del ‘grupo elegido’ que puede retroceder en su propio discurso y hacer lo contrario sigue estando y será sin dudas un enorme limite para JxC si quiere recuperar lo que ha perdido, más allá de los errores de política económica del Frente de Todos.

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