Cruje el FdT: Un pedido del ala izquierda K 'pone en un brete' a Alberto F.

La semana pasada Urgente24 destacó que Alberto Fernández tiene en sus manos la llave para liberar a Amado Boudou, concediéndole un indulto presidencial. Claro que el mandatario no está dispuesto a asumir el costo político de esta decisión, ya que en campaña prometió que no apelaría a dicha herramienta. Sin embargo, por estas horas se está produciendo una fuerte ofensiva del ala izquierda del kichnerismo, que incluso ya pide públicamente un "indulto" para el ex vicepresidente. Además esta tarde habrá una marcha hacia Tribunales -con acampe- para pedir una "Navidad sin presos políticos". Esta situación enfrenta al Presidente a un verdadero y complejo dilema.
lunes, 14 de diciembre de 2020 · 20:40

La situación judicial de Amado Boudou, cuya condena en el caso Ciccone fue confirmada por la Corte Suprema, está haciendo crujir al Frente de Todos y le está sumando mucha presión a Alberto Fernández. Por estas horas se está produciendo una fuerte ofensiva del ala izquierda del kichnerismo, que incluso ya pide públicamente un "indulto" para el ex vicepresidente.

Fue Francisco “Paco” Oliveira, sacerdote identificado con el kirchnerismo duro y organizador de la marcha de esta tarde para exigir la libertad de los "presos políticos", quien defendió este lunes (14/12) la inocencia de Boudou y de Milagro Sala y dio un paso más al pedir el indulto.

Cabe destacar que la semana pasada, Urgente24 ya había destacado que Alberto F. tiene en sus manos la llave para liberar a Boudou, mediante un indulto presidencial. Sin embargo, el mandatario no está dispuesto a asumir el costo político de esta decisión, que sería muy impopular y haría que la oposición ponga el grito en el cielo.

El periodista de Página/12, Mario Wainfeld, confirmó este fin de semana que el Presidente no indultará a Boudou. "Indultar no está en la cabeza de AF. Lo descartó en campaña y en los dos discursos ante el Congreso", escribió en un artículo que reprodujo Urgente24.

Pero lo cierto es que Alberto se encuentra en un complicado dilema, ya que o asume el costo político de indultar a Boudou, o se enfrenta al ala izquierda del FdT, que es una base importante de sus electores. Parece que la decisión presidencial ya está tomada, y ahora deberá afrontar las posibles consecuencias...

En la nota de la semana pasada, Urgente24 hacía hincapié en lo extraño que resultaba que nadie dentro del kirchnerismo hubiera pedido el indulto presidencial para Boudou. Pero hoy esto se revirtió con el pedido del cura Paco Oliveira.

Si bien el sacerdote aclaró que los ex funcionarios K presos “no quieren el indulto porque sería reconocer que cometieron un delito”, hizo una salvedad a la hora de referirse al caso de Boudou: “Zaffaroni lo dice bien claro: dentro de diez años vamos a tener que pagar 200 mil dólares a la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el desaguisado que se hizo con Boudou, pero va a tardar diez años. Mientras tanto a lo mejor habría que dar un indulto, un indulto claramente no reconociendo ningún tipo de delito”.

Y agregó: “No tengo exactamente las herramientas, tengo que lucharla en la calle y que no se invisibilice que seguimos teniendo 40 presas y presos políticos en nuestra patria, algunos en prisiones de alta seguridad irían por su quinta Navidad”.

Aquí puso el foco en Milagro Sala, que tiene una pena de 13 años de cárcel: “Si esa Suprema Corte de Justicia revisara las condenas, clarísimamente, no sé si se las sacaría, pero tendrían que bajarle los años que le dieron. Sabemos que hicieron renunciar un diputado y lo pusieron en la Corte. Está más claro que el agua”.

En sintonía con el relato oficial del núcleo duro kirchnerista, Oliveira culpó a la Corte Suprema por la situación judicial de estos ex dirigentes: “Pasó un límite cuando tuvo tiempo para ver el per saltum de esos jueces como Bruglia, puestos a dedo por el macrismo, pero no tuvo tiempo para ver una causa llena de irregularidades de nuestro ex vicepresidente Amado Boudou. Eso fue una extorsión, que así lo entendió el arco (político) más amplio, que no es el macrismo, pero todo el resto lo vio así”.

“Si tuvieran un poquito de vergüenza tendrían que renunciar los cinco y como no la tienen hay que buscar la manera de que se vayan: juicio político o como sea. Pero estamos igual que cuando Nazareno quiso apretar a Néstor Kirchner y decirle que íbamos a volver con la dolarización y Néstor se les paró y dijo basta”, expresó el cura.

“Pasaron un límite demasiado descarado. Extorsión y podría decir mafia directamente. Es más fácil de alguna manera poder presionar desde distintos lados. No puede ser que con un gobierno nacional y popular tengamos esta deuda pendiente de la democracia. Nadie pide libertad por gusto sino que se revisen las causas y se vea cómo todas fueron armadas y amañadas”, agregó el cura identificado con el ala izquierda del kirchnerismo.

Esta tarde, desde las 16.00, el kirchnerismo marchará desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hacia Tribunales donde se estima que podrían realizar un acampe para pedir la libertad de los "presos políticos". Esto sucede luego de que la Corte Suprema fallara dejando firmes las condenas en la causa Ciccone y Casación validara las declaraciones de los arrepentidos en el caso de los cuadernos. Ante esto, el sector más identificado con Cristina Kirchner -y ella misma en su última carta- volvió a reforzar las acusaciones de “lawfare” contra la Justicia.

# Cabandié: "Hay presos políticos”

Sumando más tensión al asunto, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, afirmó hoy que hay "presos políticos" en la Argentina.

“Sí, claro, hay presos políticos”, dijo el funcionario ante una pregunta de los periodistas acreditados en la Casa Rosada. Y cuando se le consultó qué tenía que hacer el Gobierno al respecto remarcó: “La justicia tiene que intervenir, pero tenemos que poner las discusiones en la arena pública”.

Para Cabandié, “hay animosidad de la justicia sobre ciertos casos” y recordó que a pesar de que el ex presidente Mauricio Macri fue procesado por las escuchas ilegales nadie de su gobierno terminó preso. “Es decir, son miradas subjetivas, hay que dejar mirar a la justicia, pero hay una estructura enquistada”, aseveró.

“No quiero entrar en una polémica, pero me parece que la Justicia es un ámbito que tiene que tener profundas modificaciones, debe dar muchas explicaciones a la ciudadanía”, sentenció.

Cabandié puso el foco en que “no hay transparencia en los procesos administrativos en cuanto a sus recursos” y dijo que “como argentinos me parece que tenemos que empezar a revisar eso”.

Vale destacar que Alberto Fernández nunca quiso hablar de "presos políticos" sino que los define como "detenidos arbitrarios”. 

 "Un preso político es una persona que fue detenida sin proceso. En la Argentina lo que hay son detenidos arbitrarios, que es otra cosa. Es gente que podría soportar sus procesos en libertad, pero los detienen porque son opositores", aseguró el Presidente, dejando en claro su postura al respecto, la cual colisiona con lo que expresa el ala dura del kirchnerismo.

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