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CAMBIO DE GOBIERNO

Tuit fulminante de Alberto F. y se le viene la "guerra nuclear" a ‘Pepín’ Rodríguez Simón

Vie, 13/09/2019 - 5:40pm
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Por Urgente24

El abogado Fabián ‘Pepín’ Rodríguez Simón, un personaje influyente cerca de Mauricio Macri pero también cercano a Elisa Carrió, está muy preocupado por su futuro judicial. Si Macri pierde en octubre, desde el peronismo ya le apuntaron para investigar su accionar en la Justicia. El propio Alberto Fernández a través de su cuenta personal en Twitter escribió: “Y si le pedimos el juicio político a @elisacarrio por valerse de Pepín Rodríguez Simón para manipular jueces federales cómo Martin Irurzun? Y si estudiamos cómo @mauriciomacri busca favorecerse con esas causas persiguiendo opositores?”. Paralelamente, el detenido empresario Fabián De Sousa reveló en juicio que en 2016, ‘Pepín’ “nos avisó que ‘empezaba la guerra nuclear’ y que cada uno se salve como pueda”. Ahora Rodríguez Simón está alerta por lo que pueda venir y porque no tiene fueros que lo protejan. Se le viene la noche y empieza la lucha por su supervivencia.

El tuit de Alberto Fernández que apunta contra Simón, Carrió, Macri e Irurzun
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En el juicio por presunta defraudación en el refinanciamiento de deuda de la petrolera Oil Combustibles, el detenido empresario Fabián De Sousa reveló que “el 9 de marzo de 2016, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón nos avisó que ´empezaba la guerra´ y que cada uno se salve como pueda”, y denunció una “persecución política” del Gobierno de Mauricio Macri a través de uno de sus señalados operadores en la Justicia.

Según cuenta el diario Ámbito Financiero, De Sousa comenzó por repasar el origen de la denuncia interpuesta por Elisa Carrió en 2016 tras una publicación periodística que postulaba que, junto a Cristóbal López, habían dejado de pagar al fisco $8.000 millones del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) para financiar su grupo económico. Pero subrayó que esa noticia fue un émulo de otra publicada en 2013 -de idénticas características y con la misma denunciante- que fue desestimada como un sobreseimiento firme por parte del juez Sebastián Ramos. Con un repaso sobre su actividad profesional y los orígenes del Grupo Indalo, De Sousa fustigó: “Nos eligió el presidente Macri como los enemigos sociales -a los que había que hacer perder la libertad, el honor y el patrimonio- como cortina de humo para sus aberraciones, no contra Indalo, sino contra la sociedad argentina”.

 

 

Alberto Fernández también apuntó contra Rodríguez Simón a través de su cuenta personal de Twitter: “Y si le pedimos el juicio político a @elisacarrio por valerse de Pepín Rodríguez Simón para manipular jueces federales cómo Martin Irurzun? Y si estudiamos cómo @mauriciomacri busca favorecerse con esas causas persiguiendo opositores?”, acompañando el mensaje con una foto donde se ve a pekín y a Irurzun hablando en una mesa de café.

Pepín fue clave en la elección de Carlos Rosenkrantz en la Corte Suprema de Justicia, su principal triunfo ofrendado a Macri. También habría logrado el voto clave de Elena Highton de Nolasco para encumbrar como Presidente al recién llegaado al máximo tribunal.

También Rodríguez Simón, como uno de los cerebros judiciales de Macri, ideó la maniobra de designar a Rosenkrantz por decreto, lo que después mutó en un envío de su pliego al Congreso.

El problema de Pepín ahora es que si Macri pierde en octubre queda desprotegido porque no tiene furos. Además, no lo incluyeron en ninguna lista de candidatos a legisladores.

El periodista Ignacio Zuleta en un fragmento del libro "Macri confidencial. Pactos, planes y amenazas", cuenta las desventuras judiciales del abogado Fabián Rodríguez Simón en el siguiente capítulo:

(...) Baquiano de un mundo que Mauricio Macri desconoce, pero que lo ha hecho sufrir, Fabián Rodríguez Simón es un personaje ideal para trabajar con él. Audaz, pícaro, enterado y con ramificaciones en varios planetas en simultáneo, creció junto a él desde que asumió el primer mandato porteño. «Pepín», como le llaman sus amigos y sus adversarios, se acercó al hoy Presidente en 2007 por su amistad de años con José Torello, uno de los íntimos de Macri, que ejerce como jefe de asesores de la presidencia y tiene a su cargo la supervisión de todo lo que ocurre en el área presidencial. No está escrito en ningún lado, pero tiene bajo su vigilancia a todos, incluyendo a Marcos Peña.

(…) El arbitraje de nombres de nombres para la Corte continuó durante un viaje de campaña que Macri realizó a Bahía Blanca y Neuquén, en el que lo acompañó Rodríguez Simón. El abogado le explicó de nuevo el proyecto para cuando ganase las elecciones. No hacía falta mucha ciencia, sobraban antecedentes. En 1984 Alfonsín designó en comisión a seis presidentes de Cámara Federales, porque el ex senador Vicente Saadi le pisaba las propuestas.

—¿Qué candidatos tenés? —le preguntó Macri en ese viaje.

—De Rosenkrantz soy amigo desde que tengo 18 años. Hizo toda su carrera para ser juez de la Corte.

Dentro del radicalismo, le explicó a Macri, no era de nadie. El padre fue diputado radical, es su origen, lo respetan todos, como por ejemplo Enrique Nosiglia, pero no se le reconoce una referencia partidaria. Su jura en el cargo en agosto de 2016, sin embargo, fue una fiesta de radicales. El salón de actos de la Corte Suprema en el 4° piso y el hall principal se llenó de dirigentes del partido que aplaudieron felices a un hombre que reconocen como propio. Hubo un efecto nostalgia porque juraba en la Corte uno de los jóvenes predilectos de Alfonsín, para ellos una leyenda inolvidable. Rodríguez Simón le hizo una lista chica, que encabezaba Rosenkrantz, ninguno de ellos político. «Nunca se nos podía ocurrir proponer a alguien de la política. No sé si había otros candidatos, pero el mío era Rosenkrantz», me contó. Hubo, claro, otros consultados.

Cuando se acercaba la fecha de la asunción, Macri le dijo: —Preguntales a Ernesto (Sanz) y a Lilita.

Macri estaba dispuesto a escuchar propuestas con la condición de que le trajeran gente que:

1) no conociese personalmente;

2) no vinieran de la política.

Hacía circular los nombres entre los hombres de la mesa chica y éstos salían a consultar sobre las personas propuestas. Uno de ellos era Domingo Sesín, a quien Cristina de Kirchner había postulado para la Corte y el cuyo pliego ya estaba en el Senado. Ese origen, y que fuera el candidato de Lorenzetti, le puso fecha de pronto vencimiento.

(...) Los radicales le acercaron tres nombres: Ricardo Gil Lavedra, Alberto Dalla Vía y Alejandro Pérez Hualde. Este último, que fue presidente de la Corte de Justicia de Mendoza llegó a la final. Los otros dos no duraron mucho porque fueron propuestos como hombres de la política, aunque de los dos, sólo Gil Lavedra tiene militancia partidaria. Igual tiene rango en el gobierno nacional como speaker del proyecto de reforma judicial «20-20». Dalla Vía es camarista nacional electoral, cargo al que llegó a propuesta de la UCR y un experto en derecho constitucional. Es un eterno aspirante a la Corte; deberá esperar.

En noviembre de 2015 con las elecciones ya ganadas, Rodríguez Simón fue a ver a Lilita Carrió al Instituto Arendt.

Después de comentarle su propuesta, le preguntó: —¿Hay antecedentes de ese tipo de designación?

—Si hay antecedentes, no me preocupa.

Y cambió de tema.

—No me dio mucha bola —reconoció Rodríguez Simón.

Carrió le preguntó antes de despedirse: —¿No han pensado en Rosatti?

Le llevó el nombre a Macri. Era el complemento perfecto para una maniobra como ésta: juntar a un radical de apellido judío, de formación anglosajona, con un peronista, cercano a la Iglesia, del interior, que además había sido ministro de Kirchner. (...)".