ALLANAMIENTO

Imputan al médico que recetó dióxido de cloro: Qué delitos podrían atribuirle

Si bien aún no se formuló una calificación concreta del delito, Dante Converti podría ser acusado de venta o suministro de sustancias peligrosas; prometer una curación con métodos secretos o infalibles; o hasta la hipótesis de máxima, ejercicio ilegal de la medicina.
miércoles, 13 de enero de 2021 · 13:38

La justicia investiga al médico Dante Converti, quien recetó dióxido de cloro al paciente con Covid 19 que falleció en el Sanatorio Otamendi. El profesional está imputado por hechos graves que implican delitos contra la salud pública y posible intento de destrucción de elementos probatorios.

La denuncia contra Converti está vinculada a la prescripción de dióxido de cloro para tratar el cuadro de coronavirus que padecía Oscar García Rúa. El tratamiento había sido ordenado por un juez, luego de que el equipo médico del Sanatorio Otamendi se negara a utilizar el químico que no cuenta con la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

La aplicación de un químico que tendría "carácter nocivo" para la salud es un tipo de delito que se investiga en la Justicia federal. Converti está imputado y es investigado, aunque todavía no se formuló una calificación concreta del delito que podría atribuírsele.

Las imputaciones pueden ir desde el delito de venta o suministro de sustancias peligrosas disimulando su carácter nocivo, también por prometer una curación con métodos "secretos o infalibles", hasta la hipótesis de máxima, ejercicio ilegal de la medicina en el caso de que su matrícula no estuviera en regla o vencida.

En su página web. Converti explica que realiza "tratamientos Biológicos y Orthomoleculares para la prevención y tratamiento de enfermedades (agudas y crónicas) como también para el rejuvenecimiento interior y exterior de nuestros cuerpos", utilizando "métodos y sustancias naturales para lograr estos objetivos".

Ayer el juez federal Sebastián Casanello, que está de turno con Policía Federal, allanó el consultorio del médico en la calle Ayacucho, en base a una denuncia del Ministerio de Salud.

Según trascendió, fuentes judiciales confirmaron que al juzgado llegó la versión de que el médico estaría sacando elementos de su consultorio, en un supuesto intento de destruir evidencias. Y por ese motivo se apuró el allanamiento, con la intención de preservar la prueba.

Durante el procedimiento en el consultorio, que se inició poco después de las 21 y culminó a las 23, la Policía secuestró historias clínicas y recetas de dióxido de cloro, entre otras evidencias.

En tanto, hoy varias asociaciones médicas consignaron que el médico Dante Converti, “ha realizado la indicación con palmaria negligencia, impericia, imprudencia e inobservancia de las normas que regular el ejercicio profesional, fue denunciado a las autoridades sanitarias, a fin de la promoción de las eventuales denuncias administrativas y judiciales que pudiesen corresponder”.

Las entidades advirtieron y adjuntaron documentación que daría cuenta de que el mencionado médico “no solo no es especialista en neurocirugía, sino que al mismo tiempo aunque lo fuera, debería haber advertido el magistrado que dicha especialidad médica se encuentra lejos de su ámbito de competencia la indicación de una formulación para el tratamiento de una enfermedad infecciosa”.

Esta es solo una de las denuncias por el caso. Los familiares del paciente también decidieron hacer una demanda contra el sanatorio por haber demorado la aplicación del dióxido de cloro que había dispuesto el médico Converti. Están convencidos de que en las 48 horas que pasaron entre la orden del médico y el momento en que efectivamente el tratamiento se aplicó se pudo haber mejorado la situación del paciente.

Por su parte, el abogado Vadim Mischanchuk denunció al juez en lo civil y comercial Javier Pico Terrero por haber firmado una resolución haciendo lugar al pedido de los familiares y la recomendación de Converti de aplicarle esa sustancia al paciente. Lo acusó de “mala praxis judicial”.

Recordemos que el caso comenzó cuando el 7 de enero, un día después de que su madre muriese por coronavirus, José María Lorenzo solicitó a la Justicia que su padrastro Oscar García Rúa recibiera “en carácter urgente” la administración de nebulizaciones de ibuprofeno de sodio y de dióxido de cloro intravenoso, terapias recetadas por el neurocirujano del paciente, Dante Converti. Como el Sanatorio se opuso, fue a la Justicia y el juez Pico Terrero hizo lugar al pedido de la familia.

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