"Ningún voto me ha causado más angustia en mi corta trayectoria política", dijo el representante republicano Jeb Hensarling de Texas. "Espero que esto convenza a los conservadores y a los demás a controlar el gasto".
Hensarling fue uno de los varios conservadores que votó la ley luego de que Bush, el presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, republicano de Illinois, y otros dijeran que los costos se mantendrían dentro del estimativo de la Comisión de Presupuesto del Congreso.
El republicano de Arizona, John Shadegg, un conservador que votó en contra de la ley, dijo que nunca creyó en el costo estimativo de 305.000 millones de dólares porque este tipo de pronósticos de largo plazo es "irrelevante".
A la Casa Blanca no le conviene enemistarse con los conservadores, la base del Partido Republicano, en un año electoral. Este tipo de divisiones internas podría dificultar aún más la aprovación de las leyes que la administración Bush necesita. El Congreso es controlado por los republicanos por un margen estrecho, si algunos miebros de su partido decidieran quitarle el apoyo se quedaría sin mayoría.