RECHAZO A LA PRIVATIZACIÓN

Alarma nacional en España por huelga salvaje de controladores

La mitad de los controladores que debían cubrir el turno de mañana, desde las 08:00, acudieron a sus puestos (de de 43 al Centro de Control de Barcelona; 4 de 13 a la torre del Prat; 15 de 67 al Centro de Control de Madrid y 8 de 17 a la torre de Barajas 8, por ejemplo), pero "se niegan a trabajar por razones médicas", según fuentes de la autoridad aerocivil AENA. La Policía envió a la Fiscalía la lista de controladores aéreos que se ausentaron el viernes 03/12 para que los investiguen por sedición.

MADRID (Reuters) - El vicepresidente 1ro. y ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, decretó el sábado 04/12 el estado de alarma con motivo de la huelga salvaje de los controladores aéreos, tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. El Real Decreto fue publicado a las 13:00 hora de España en el Boletín Oficial.
 
"Esto significa que se va a movilizar a todos los controladores y que, en caso de que no acudan a su trabajo, pasarán inmediatamente a disposición judicial acusados de un delito que podría implicar penas graves de prisión", había advertido el vicepresidente Pérez Rubalcaba, en una rueda de prensa durante la madrugada en la que estuvo acompañado de la ministra de Defensa, Carme Chacón, y del ministro de Fomento, José Blanco.
 
En una decisión histórica, el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ordenó el viernes 03/12 por la noche que el Ejército tomase el control del espacio aéreo comercial después de que gran parte del personal civil abandonase sus puestos alegando enfermedad, coincidiendo con un conflicto de intereses laborales.
 
La decisión del Ejecutivo se produjo después de un caos histórico al cerrarse la mayor parte del espacio aéreo por el abandono de hasta un 90% de los trabajadores de las torres de control en el inicio del feriado de la Constitución, uno de los más largos del año, afectando a 250.000 pasajeros.
 
Un controlador aéreo ubicado en la trinchera del colectivo en el Hotel Auditorium, muy cerca del aeropuerto de Barajas, le dijo a la web El Confidencial: “Somos unas 300 personas. Muchos no tenían servicio pero han venido con sus familias por solidaridad con los compañeros. Hemos decidido pasar una bonita noche juntos. Somos ciudadanos y que yo sepa tenemos libertad de reunión”. 
 
“Estamos en un salón de actos grande, es como un hemiciclo con entre 1.000 y 1.500 asientos. Además, algunos compañeros han reservado habitaciones en el hotel. Vemos a entre 20 y 30 efectivos de la Policía Nacional, más o menos la mitad de la Guardia Civil y dos o tres inspectores de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). No se sabe muy bien que quieren. Son dos octogenarios que vienen con unos papeles. Hay cuatro furgones policiales fuera y no tenemos claro qué va a pasar”.
 
AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) decidió cerrar la mayor parte del espacio aéreo nacional tras anunciar la repentina indisposición de la mayoría de los controladores, que se produjo el mismo día en que el Gobierno aprobó en el Consejo de Ministros semanal la privatización parcial del gestor de aeropuertos y aprovechó para anunciar un nuevo modelo de gestión en el que se incluía una modificación de los horarios de los controladores que encendió la mecha del caos.
 
Esta semana, Zapatero anunció la privatización del 49% de AENA, una decisión que ha sido criticada por los sindicatos.
 
El sindicato de los controladores, USCA, dijo que los trabajadores no estaban en huelga, sino que se había producido "una revuelta popular", según dijo su dirigente Camilo Cela. Además, hicieron un llamamiento a que los controladores volvieran a sus puestos de trabajo.
 
"Estoy haciendo todo lo posible por detenerlo (...) lo estoy intentando de todas las maneras", dijo a Reuters el presidente de la Unión Sindical de Controladores Aéreos, Camilo Cela.
 
El gestor aeroportuario informó de que el espacio aéreo permanecerá cerrado hasta las 13:00 del sábado. Sólo algunos vuelos internacionales aterrizaron durante la noche en el aeropuerto madrileño de Barajas. Además, AENA recomendó a los viajeros no acudir a los aeropuertos, ya que por ejemplo en Barajas, miles de personas se han aglomerado en las instalaciones -muchos de ellos tras pasar la noche allí-, y que contactaran con sus aerolíneas.
 
Desde el Gobierno, tanto Blanco como la ministra de Economía criticaron la huelga ilegal, calificándola de "chantaje", mientras en los medios de comunicación la unanimidad era total a la hora de condenar lo ocurrido.
 
El jefe Estado Mayor del Aire es el encargado de activar todos los recursos para la planificación, organización, supervisión y control del tráfico aéreo, e iba a exigir la comparecencia de todos los trabajadores civiles en sus puestos de trabajo.
 
Quizás en previsión de conflictos laborales o con la experiencia reciente de desencuentros con el colectivo y gran desgaste político y de imagen, en el "nuevo modelo" aprobado el viernes se contemplaba también el uso de controladores del Ejército para garantizar la continuidad de los servicios de control en situaciones de emergencia, algo que no era legalmente posible hasta ahora.
 
En un momento de extrema sensibilidad económica en Europa respecto a España, un país que tiene en el turismo uno de sus principales motores de empleo y riqueza - supone alrededor del 11 por ciento del Producto Interior Bruto -, no tardaron en escucharse las primeras voces críticas.
 
Mientras el líder de la oposición, Mariano Rajoy, clamaba - precisamente atrapado en un aeropuerto en las Islas Canarias - sobre la necesidad urgente de una solución, la patronal hotelera CEHAT lanzaba duras acusaciones contra los controladores y mencionaba pérdidas de millones de euros en el sector.
 
El ministro de Fomento, José Blanco, señaló que pese a la movilización de controladores del Ejército algunos aeropuertos podrían mantenerse cerrados.
 
"Si se tiene que tomar la determinación de cerrar algunos aeropuertos durante algún tiempo habrá que hacerlo para poder permitir que otros funcionen, hay planes previstos, hay aeropuertos militares donde se puede aterrizar aunque eso suponga problemas para muchos ciudadanos", dijo en declaraciones a la cadena SER.
 
En su página web el Ejecutivo indicó que "en Madrid, donde los controladores no se han incorporado a sus puestos de trabajo en el turno de las 10 de la noche, la Guardia Civil ha acudido al hotel donde se encontraba reunido un grupo numeroso de estos trabajadores, para identificarlos".
 
El caos aeroportuario llega en un momento en el que España afronta duras reformas económicas y recortes del gasto para intentar controlar el déficit e intentar reanimar una economía estancada, con el objetivo también de intentar eliminar los temores a un rescate similar al que tuvo que pedir Irlanda recientemente.

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