Grave: Atucha I fue sacada de servicio y ya no hay centrales nucleares trabajando
La Central Nuclear de Embalse, ubicada a 110 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Córdoba, salió imprevistamente de servicio en la madrugada del viernes (ver nota relacionada, que hay quienes afirman que tiene errores técnicos y que una bomba de agua no es un Chernobyl en potencia aunque lo que se quiso marcar es que en la Argentina comienza con una bomba de agua rota y termina en un Chernobyl porque no hay capacidad para resolver el problema).
En este marco tan alarmante, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) informó que la Central Nuclear Atucha I (CNA I), perteneciente a la empresa estatal Nucleoelectrica Argentina S.A., fue llevada a la condición de parada segura a las 14:04 del día 17 de diciembre del corriente.
"La CNA I ha salido de servicio siguiendo los procedimientos de operación
vigentes y se encuentra desde entonces en la condición de parada segura. Dicha salida de servicio se debió al incremento de la concentración de tritio en el recinto del reactor observada luego de realizar una operación de recambio de un elemento combustible", agrega el comunicado.
"Es importante destacar que en ningún momento se vio afectada la seguridad radiológica del personal de la planta, de la población, ni del medio ambiente, así como la seguridad nuclear de la central, dado que el tritio quedó confinado dentro del recinto del reactor. Esta ARN está fiscalizando la situación existente en la CNA I y continuará controlando las acciones correctivas previstas a través de la labor de sus inspectores residentes en la planta", culmina el comunicado de ARN.
Lo que no explica la CNA es cómo una central que se había reparado, apenas unos días en funcionamiento y hay que volver a pararla. Debe considerarse que la CNA tiene por delante terminar la central Atucha II que es un tema muy complejo por la solución que eligió el Estado nacional, aconsejado por la CNA, la CNEA y la NASA argentina.
Atucha I, que había dejado de funcionar ante el riesgo de derrame nuclear fue oficialmente compuesta y volvió la semana pasada a generar energía, pero pocos días después de aquel remedio, queda comprobado dista de ser una solución.
Lo concreto es que no existen por el momento centrales atómicas funcionando en medio de una ya confirmada crisis energética, cada vez más al borde del colapso.
Así, los factores que deberían ser considerados en primer lugar para evitar ese colapso y controlar la crisis -mantenimiento adecuado, riesgo atómico, prevenciones para la manipulación de tecnología sensible-, son ignorados, y sorprende la ineficiencia del Estado al respecto. Es obvio que la empresa Siemens tiene sobrados motivos para seguir rechazando hacerse cargo de Atucha II.
El gobierno festeja de modo recurrente la situación económica de un país en expansión donde reina el superávit pero sin embargo hay falta de mantenimiento en las centrales proveedoras de energía.
Luego de las informaciones que se publicaron en torno al riesgo que existe en torno a la Central Nuclear Embalse se intentó disminuir la magnitud de este hecho. Sin embargo, los científicos, profesionales por demás preparados en estos temas, deberían dedicarse a controlar a la estatal Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) antes que a los recortes periodísticos.
En los últimos días de calor, la demanda de energía aumentó y si ha descendido el domingo y lunes se debe a que ha descendido la temperatura en comparación con la semana pasada. Ahora bien, si cuando funcionaba Atucha, la demanda estuvo apunto de tocar el límite de la oferta (18.000 w), ¿qué ocurrirá de ahora en más? ¿Se deberá multiplicar las exigencias a las grandes industrias para que cesen sus actividades?
