KORRUPCIÓN

Por Jaime, la memoria de Néstor bajo sospecha

Néstor Kirchner fue el 'gran protector' de Ricardo Jaime como secretario de Transporte de la Nación. Sospechado de cometer irregularidades, Jaime permanecía por decisión de Néstor. Las pruebas sobre negociados de Jaime destroza la construcción del mito que pretende Cristina para su marido muerto.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Siempre se sospechó de irregularidades en la política de transportes: desde la administración de los subsidios hasta la compra de equipamiento. Las grandes decisiones al repecto fueron tomadas por Néstor Kirchner, con Ricardo Jaime como secretario de Transporte de la Nación.
 
También Urgente24 alertó en reiteradas ocasiones que los correos electrónicos recuperados de los 'discos duros' de las computadoras de Manuel Vázquez, íntimo colaborador de Jaime, provocarían un tembladeral.
 
El efecto más importante es que impacta sobre la memoria de Néstor Kirchner, justo cuando Cristina de Kirchner pretende elevarlo a la categoría de héroe nacional. Durante la ceremonia central del Día de la Soberanía Nacional, en Vuelta de Obligado, San Pedro, provincia de Buenos Aires, se montó un show ante las cámaras de TV: ella hablaba de los arquetipos como José de San Martín y Juan Manuel de Rosas y 'alguien' del público dijo "Y Néstor también", a lo que Cristina respondió, con voz quebrada por la emoción: "Sí, él también".
 
Mientras ella fundamentaba sus dichos, un sector de la gente presente comenzó a corear el nombre de Néstor Kirchner. La construcción del mito es parte fundamental del intento de 'blindaje' de Cristina.
 
Pero ¿cómo sostener el mito cuando la sospecha de irregularidades (por comisión o por omisión) avanzan con firmeza sorprendente?
 
 
"Un correo electrónico enviado desde Madrid a Manuel Vázquez, asesor y hacedor de negocios del ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, dice así: “no es presentable que el pasado viernes aparezcan unos costes políticos que triplican el millón de dólares del que se había hablado”.

El correo está escrito por Miguel Angel Lorente, un socio de Vázquez en España, con quien coordinaba una operación de cientos de millones de dólares por la venta de vagones y locomotoras entre el Estado español y el argentino. Lo que sigue es de una sinceridad brutal: “los costes políticos son o no son, pero no se improvisan al final”, reclama Lorente en el mismo mail. Este fragmento es sólo el principio de una cadena de cientos de correos a los que accedió Clarín en exclusiva, sobre el escandaloso proceso de negociación para la compra de material ferroviario que comenzó en 2005 y que tiene continuidad aún hoy.

La información surge de las computadoras del propio Vázquez, cuyos archivos fueron examinados por la Justicia. Vázquez es un consultor experto en empresas fantasmas que asesoraba a Jaime y que fue designado oficialmente por el entonces secretario de Transporte para llevar adelante gran parte de las negociaciones. ¿Un detalle? Esa relación comercial entre Argentina y España para que nuestro país se provea de material ferroviario sigue vigente. (...)".
 
Néstor
 
La adquisición de trenes y equipos ferroviarios a España y Portugal fue una de las principales banderas que el gobierno de Néstor Kirchner enarboló en la campaña electoral de 2005.
 
En ese comicio, el eje resultó que Cristina Fernández de Kirchner le ganara a Hilda González de Duhalde la puja por las senadurías nacionales de provincia de Buenos Aires, quebrando así el 'padrinazgo' que Eduardo Duhalde ejercía sobre el gobierno de Néstor Kirchner. 
 
Acompañado por su asesor Manuel Vázquez y directivos de las concesionarias ferroviarias, Ricardo Jaime viajó a principios de junio de aquel año a Madrid y Lisboa para firmar los acuerdos de compra que involucraron una inversion estatal de $ 1.600 millones.
 
La operación fue presentada como la “gran solución” para reforzar los servicios urbanos al Gran Buenos Aires y restablecer los trenes de pasajeros al interior, básicamente de la provincia de Buenos Aires.
 
Sin embargo, el 70% de los trenes importados se encuentren hoy varados en las vías.
 
Los españoles habían sacado de circulación por antiguos y antieconómicos casi todo ese equipamiento, o sea que le vendieron rezago ferroviario a Néstor Kirchner, quien lo sabía: 
 
> en enero de 2005, 11 coches motores triples, 36 coches de pasajeros de larga distancia, 10 furgones y 10 locomotoras;
 
> entre 2006 y 2009, 21 locomotoras, 21 triplas Modelo 593, 6 duplas Apolo y 150 coches de pasajeros.
 
En el caso de Portugal, la provisión de trenes usados había arrancado en 2004 con la compra de 17 duplas autotropulsadas para la línea Belgrano Norte. 
 
En 2005 se amplió a 24 trenes eléctricos de 3 unidades, 6 coches motores, 39 locomotoras diesel y 60 coches de pasajeros de larga distancia.
 
La corrupción habría sido doble: el precio de la compra del rezago y luego el presupuesto de la reparación de ese material.
 
Y todo autorizado por Néstor Kirchner a Ricardo Jaime.
 
Trenes
 
Geuna sigue: "(...) En los mails sobre las operaciones ferroviarias a los que accedió Clarín, hay un frenético ida y vuelta donde se escribe sobre el reparto de “comisiones”, la definición de “porcentajes para cada uno” y hasta el mínimo detalle sobre la compra de esos trenes que en una primera etapa llegaron al país pero luego acabaron, la mayoría, como chatarra. El contenido de esos correos es parte de la investigación judicial por enriquecimiento ilícito contra Jaime que llevan adelante el juez federal Norberto Oyarbide y el fiscal Carlos Rívolo.

El 14 de octubre de 2005, en el hotel Fonseca de Salamanca, el ex presidente Néstor Kirchner y el jefe de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, firmaron un acuerdo de cooperación para la provisión de material ferroviario que ya había comenzado a acordarse casi un año antes a través de acuerdos entre el ministerio de Planificación argentino y el de Fomento español. 

El trato consistía en que las empresas estatales ferroviarias españolas, RENFE y FEVE, iban a proveer a Argentina de “material rodante disponible”, que sería refaccionado en talleres ferroviarios de nuestro país. Se trataba de un negocio entre Estado y Estado, que buscaba paliar la desastrosa situación de los trenes urbanos de Capital y Gran Buenos Aires, y de paso reactivar los talleres y recuperar algo de la mano de obra ferroviaria que se eliminó en la década del noventa.

(...) Vázquez (en el nombre de Jaime) y su socio comenzaron a negociar. Y empiezan los intercambios de mails. El 29 de julio de 2005, por ejemplo, Lorente le escribe que habló con Juan Barba, director de Expansión Exterior, y que, según su relato, Barba le dijo: “que a ver si nos aclaramos tú y yo sobre los costes políticos, porque tú seguías diciendo que era parte del 11 por ciento que se había barajado al principio”.

Esa misma madrugada, Lorente había mandado sus quejas por los cambios en esos “costes”, es decir, por un repentino aumento de esos “costes”. En otra parte de su escrito, el consultor dice: “es difícil defender por mi parte la postura argentina, cuando se ponen sobre la mesa, por escrito y firmados por ti el día 22, esos cobros politicos desorbitados, de última hora y con facturas”.

Un mes y medio más tarde, el 13 de septiembre, Lorente se muestra más relajado y manda el siguiente correo electrónico: “Juan (por Juan Barba) ha sido muy amable en invitarme a sus oficinas. Fundamentalmente, me ha detallado algunas partidas agregadas en su mail:

* los fees de Cyaes-Caesa (50/50) que ascienden a 2.294.255 euros están incluidos en la partida ‘proveedores’”.

¿Qué quiere decir ese mail? “Cyaes-Caesa” es el nombre de la consultora que pertenece a Vázquez y Lorente. 

Quien mejor define esta sociedad es nada menos que Ricardo Jaime: en una carta con membrete oficial fechada el 13 de marzo de 2006, el ex secretario de Transporte consignó que “la empresa Controles y Auditorías Especiales tiene amplio conocimiento y antecedentes en adquisiciones de organismos gubernamentales y está autorizada a negociar la retribución de su gestión por cada operación y por cada proveedor local o internacional. Dicha retribución formará parte del costo final que pague el Gobierno”. Esa autorización firmada por Jaime revela que la empresa del asesor del funcionario cobraba comisiones que pagaba el Estado argentino. La carta estaba dirigida a Barba, el director general comercial y financiero de “Expansión Exterior”.

(...) El 17 de mayo de 2007, Lorente le escribe a Vázquez: “Querido Manuel, he recibido el abono de 1.021.433,87 euros de Expansión Exterior”. Es decir, que finalmente habían cobrado.

El asesor de Jaime le responde: “nuevamente repasemos nuestros benditos números, pero antes que nada demos gracias a Dios que estos bandidos finalmente nos entregaron los valores, aunque sea una parte”.

Y en ese mail se reparten, mano a mano, la escalofriante cifra de 2.364.500 euros. Habla de dar algo de ese dinero a “los amigos de aquí”. Después de ajustar los números del vamos y vamos, Vázquez termina escribiendo: “El saldo es para mí, para completar mi parte y la de los amigos”."

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario