CHOQUE POLÍTICO-RELIGIOSO

Nuevos cardenales católicos: China desafió al Papa

Mientras el Papa nombraba 24 cardenales (2 de ellos de América latina), la Iglesia Católica de China, respaldada por el régimen comunista, ordenó un obispo que no contaba con la aprobación del papa Benedicto XVI, a pesar de que un asesor papal consideró la medida "vergonzosa" e "ilegítima".

El papa Benedicto XVI nombró el sábado 20/11 a 24 nuevos cardenales en la Basílica de San Pedro, entre ellos 1 de Ecuador y 1 de Brasil.

 
Los nuevos cardenales latinoamericanos son 
 
> Raúl Eduardo Vela Churiboga, de 76 años, arzobispo emérito de Quito, Ecuador, y 
 
> Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida, Brasil, de 73 años.
 
El Pontífice les asignó una iglesia o diaconía de Roma a cada uno, como demostración de su participación en el cuidado pastoral de la ciudad. En la iglesia cristiana original, el Papado fue el Obispado de Roma.
 
Durante la ceremonia, el Papa leyó en latín cada uno de los nombres de los “príncipes de la Iglesia” y, con sus nuevas sotanas escarlatas -un símbolo de su voluntad de dar su sangre por la Iglesia Católica-, los cardenales entraron a la basílica en procesión mientras saludaban a los asistentes y la música de un órgano retumbaba en el ambiente festivo pero solemne.
 
Los nuevos cardenales prometieron obedecer al Papa. Su principal tarea es darle consejos y, cuando llegue el momento, elegir a su sucesor.
 
El Colegio Cardenalicio está compuesto ahora por 203 miembros, de los cuales 121 podrán elegir en un futuro cónclave al nuevo Papa al tener menos de 80 años.
 
Los 82 restantes son octogenarios, por lo que no podrán participar en los cónclaves para designar Pontífice, pero sí ser elegidos.
 
De los 24 nuevos purpurados, 20 tienen menos de 80 años, por lo que son electores. Quince son europeos, cuatro africanos, dos latinoamericanos, uno asiático y dos estadounidenses.
 
China
 
En tanto, la ordenación de Guo Jincai, en la iglesia católica Pingquan, de la ciudad de Chengde, China, ocurrió en medio de un fuerte operativo de seguridad en que decenas de policías cerraban el paso a la prensa. 
 
Sin embargo, también hubo un espíritu festivo, con letreros coloridos y lámparas tradicionales colgados afuera de la iglesia y fieles que se sacaban fotografías.
 
La ordenación, la 1ra. sin aprobación papal en China en casi 5 años, amenaza con perjudicar las ya tensas relaciones entre el país asiático y el Vaticano, que había advertido que los intentos de reconciliación se perderían si sus obispos se veían obligados a asistir. 
 
Guo no cuenta con el visto bueno del Vaticano, quizás porque fue vicesecretario de la Asociación Patriótica Católica China, el grupo paraestatal que controla las iglesias católicas del país.
 
El cardenal de Hong Kong, Joseph Zen, un importante asesor de Benedicto XVI, dijo que la ordenación era "ilegítima" y "vergonzosa".
 
8 obispos aprobados por el Vaticano participaron de la ceremonia, según AsiaNews, una agencia de noticias relacionada con la Santa Sede que cubre de cerca a la iglesia china. 
 
3 de ellos habían sido retenidos durante unos días por el gobierno como forma de presionarlos para que asistieran, dijo AsiaNews en base a declaraciones de fuentes católicas chinas.
 
China obligó a los católicos del país a terminar sus vínculos con el Vaticano en 1951 y sólo permite practicar esa religión en iglesias respaldadas por el Estado. No obstante, millones de chinos participan de congregaciones extraoficiales que son leales al pontífice.
 
Las relaciones mejoraron desde que Benedicto XVI asumió y las disputas sobre designaciones de líderes de la iglesia oficial se habían evitado a través de un diálogo discreto. Esto llevó a la ordenación de varios obispos con la aprobación de la Santa Sede.
 
Preservativos “en algunos casos”
 
En tanto, el Papa Benedicto XVI consideró que, en algunos casos, el uso del preservativo está justificado, aunque insiste en que “no es la verdadera manera para combatir el Sida porque es necesaria una humanización de la sexualidad".
 
La declaración aparece en el libro-entrevista 'La luz del mundo. El papa, la Iglesia y las señales del tiempo. Una conversación con el Santo Padre Benedicto XVI', del escritor Peter Seewald, del que publica un anticipo el diario vaticano L'Osservatore Romano.
 
Preguntado por la sexualidad, el Papa sostuvo que "concentrarse sólo" en el preservativo significa "trivializar" la sexualidad, y que esa "trivialización" hace que muchas personas no vean en la sexualidad la expresión del amor, "sino sólo una especie de droga, que se suministran a sí mismos".
 
"Pueden haber algunos casos justificado (del uso del condón), por ejemplo cuando una prostituta utiliza un profiláctico. Ello puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad, consciente de que todo no está permitido y no se puede hacer todo lo que uno quiere", afirmó.
 
Benedicto XVI agregó que, de todas las maneras, el uso del preservativo "no es la verdadera manera para combatir el sida, ya que es necesaria una humanización de la sexualidad".
 
Sobre las relaciones con el Islam, el Papa dice que los cristianos son tolerantes y respecto al uso del burka por parte de las mujeres musulmanas afirma que "no ve una razón de una prohibición generalizada".
 
En el libro condena la droga, a la que llama "animal monstruoso y malo que extiende sus manos sobre los países para arruinar a las personas" y denuncia que Occidente tiene una gran responsabilidad. También denuncia que la "verdadera amenaza" a la que se enfrenta el hombre es que "la tolerancia sea abolida en nombre de la misma tolerancia".

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