Para salvarse, Ibarra apela al clientelismo político y presiona a las instituciones

A través de los medios de comunicación más importantes, Aníbal Ibarra realiza una enorme presión horas antes de que la Sala Juzgadora decida su voto. Desesperado, Ibarra demuestra que le importa un bledo los 194 muertos en República Cromañón, y que cree que los integrantes de la Sala Juzgadora cuando no son sobornables son impresionables desde los medios. Esto es muy grave, y es una falta de respeto a los individuos que hacen las instituciones. Debiera saberlo un jefe de Gobierno que denuncia un inexistente golpe institucional en su contra. POR EDGAR MAINHARD

Aníbal Ibarra necesita ganar la votación de mañana en la Sala Juzgadora de la Legislatura porteña para, entonces, completar su mandato como jefe de Gobierno, darle nuevos bríos a la precandidatura de Alberto Fernández -quien desea sucederle-, y asegurar la estructura de colaboradores, amigos, simpatizantes y 'ñoquis' que el Frente Grande mantiene con el Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Qué tiene esto que ver con los 194 muertos en 'República Cromañón'?

Nada.

Muchos afirman que Aníbal Ibarra es inocente porque él no asesinó a nadie y, en definitiva, no fue el responsable directo de la muerte de tanta gente. Lo repite Estela de Carlotto casi a diario, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Bajo ese punto de vista, varios jefes militares procesados y condenados por lo ocurrido luego de la orden de exterminio de la guerrilla que dio el Gobierno justicialista en 1975, deberían haber sido sobreseidos.

Ibarra no aplica, cuando es acusado, la misma vara que aplicó cuando fue acusador.

¿Por qué, si Ibarra no prendió la bengala, sí tiene responsabilidad directa?

Es imposible que lo sepa Adriana Varela porque ella solamente hará lo que le ordene su mentor, Enrique Albistur, concesionario publicitario de la Ciudad de Buenos Aires; el raciocinio no es virtud en la intérprete que imita al 'Polaco' Goyeneche.

Tampoco César Luis Menotti, un DT que vive del mito de que es 'progresista' y esto le concede un salvoconducto en la conciencia colectiva que recuerda que ganó la Copa del Mundo 1978 que festejó la Junta Militar luego de haber comprado por lo menos 1 partido clave en aquel evento.

¿Qué puede hacer Alfredo Alcón, quien es un habitual empleado del Teatro San Martín, que depende de la estructura del Jefe de Gobierno porteño?

Entonces, se reúnen nombres que tienen intereses clientelísticos con Ibarra, y se pretende sostener que ahí está la sociedad de la Ciudad de Buenos Aires.

Los hechos

La tragedia ocurrió en Cromañón pero pudo haber sucedido en cualquier otro lugar porque en esos días no había un control normativo riguroso en la estructura de Habilitaciones de locales comerciales de la Ciudad de Buenos Aires. Esto ya fue probado ante la Sala Juzgadora.

¿De quién fue responsabilidad esta irregularidad?

De la autoridad política de la Ciudad; y si Ibarra hubiese hecho saltar por los aires, de inmediato, toda esa estructura, exigiendo su procesamiento penal por responsabilidad directa e indirecta en la tragedia, Ibarra hubiese zafado porque habría quedado en claro que no tenía vinculación con el negocio del soborno a cambio de habilitación.

En cambio, Ibarra reaccionó apuntando a la Policía Federal Argentina; sin duda la Superintendencia de Bomberos también tiene una enorme responsabilidad, y la comisaría específica, y ya es hora de considerar seriamente cómo se integra la caja financiera de los comisarios en la Ciudad. Pero Ibarra no podía eludir la responsabilidad de sus subordinados. Sin embargo, él lo intentó, y aún lo intenta.

Por lo tanto, era inevitable que creciera el sentimiento colectivo de que él tenía complicidad con las irregularidades existentes, y esto es lo que llevó a juicio a Ibarra.

Desesperado, Ibarra decidió no apuntar más a la Federal y buscó politizarlo todo. ¿Cómo? Acusando a Mauricio Macri de pretender removerlo.

Desde entonces, una de las construcciones comunicacionales habituales de Ibarra es plantearle a la sociedad "O Macri o yo", desvinculándose de los 194 muertos. Ibarra pasó de responsable político de una tragedia a denunciador de un golpe institucional en su contra.

Se ha volcado mucho dinero a todo esto. Los medios de comunicación más importantes aceptaron un soborno cotidiano a cambio de desinformar a la población. Gracias al dinero volcado a los medios, Ibarra logró cambiar el eje de la polémica, y ahora se encuentra dispuesto a ganar la votación en la Sala Juzgadora.

Para terminar su tarea, apenas necesita 1 voto. Por ello presiona a varios legisladores; pretende instalar que ellos cambiarían su voto para lograr que otros negocien su cambio de voto.

Lo más grave es que Ibarra ofende la honestidad de esos legisladores al embadurnarlos con el barro de la sospecha, y no le importa. Además, él se queja que otros hacen 'acción psicológica' en su contra.

¿Quiénes son los legisladores sobre quienes Ibarra ha volcado su presión?

> Florencia Polimeni, una joven ex UCR y ex CpC que está definiendo un futuro que bien podría estar cerca del ARI, y que no mereció semejante maltrato sobre su honestidad y autoestima. Ella fue una dura crítica de Ibarra durante la interpelación, aunque luego ingresó al juicio con muchas mejor opinión sobre Ibarra. Pero ella siguió atentamente lo ocurrido en la Sala Juzgadora.

> Daniel Amoroso, un joven del PJ que está en el bloque CpC, crítico de Alberto Fernández. Es verdad que al sindicato que él preside (Aleara, de los juegos de azar) le enviaron una inspección justo ahora, con la votación. Pero es mentira que Amoroso votará diferente al bloque PRO, al que pertenece. Es verdad que Amoroso era amigo de Eduardo Lorenzo, Borocotó. Pero es mentira que haya decidido imitarlo, y ya rechazó hacerlo horas antes que se conocera el 'Borocotazo'.

> Gerardo Romagnoli, de Autodeterminación y Libertad. Hoy es incierto qué hará Romagnoli, pero sí es seguro que nadie lo sabe. Tampoco Ibarra. Romagnoli dice todo esto ha sido grotesco, de ambas partes; probablemente tenga razón. Pero más allá de lo circense, hay víctimas y hay dolor. También está en juego el futuro político de Luis Zamora, su mentor, hasta ahora uno de los políticos que tenía reconocimiento de honesto. Algunos especulan con su abstención durante la votación y un posterior juicio político. Pero, en verdad, carece de sentido alguna especulación al respecto.

> Helio Rebot, un ex aliado de Mauricio Macri hoy aliado del Frente para la Victoria. No es un 'ibarrista', todo lo contrario. ¿Cómo lo presionan hoy día los de Ibarra? Afirmando que la Casa Rosada logrará que vote en forma vertical. Y es una humillación que Rebot no merece. Porque con 194 muertos, se vota por convicción, se vota por lo que cada uno concluyó luego de las sesiones de la Sala Juzgadora, no por 'espíritu de cuerpo. Y no es un dato menor.

Aníbal Ibarra ha afirmado, sistemáticamente, que las instituciones se encuentran amenazadas por un golpe institucional en su contra. Pero, ¿acaso hay algo más grave para las instituciones que provocar el rumor de que uno o varios legisladores votarán porque hay un negocio político entre la Casa Rosada e Ibarra? Esto sí que es grave. Hay 194 muertos, e Ibarra sugiere que el resultado le será favorable por "una orden del Presidente". Dificilmente Néstor Kirchner acepte semejante vinculación. Pero es lo que hoy se pretende instalar en la Legislatura.

Un poco de respeto

Ibarra cree que presionando a la Sala Juzgadora desde los medios de comunicación, logrará el resultado favorable para regresar a sus funciones.

O sea que Ibarra cree que los integrantes de la Sala Juzgadora son volubles, son impresionables, son influenciables. En definitiva, no son objetivos.

Sin duda es una nueva falta de respeto a los integrantes de la Sala Juzgadora.

Resulta que se instala de que las solicitadas publicadas en los diarios y firmadas por 'gente importante', hará que ellos voten de una manera distinta. Es verdad que los 194 muertos carecen de notoriedad individual. Pero la sociedad no puede tolerar semejante acto de injusticia.

Tampoco los legisladores, a quienes se termina exhibiéndolos como personajes 'cholulos', cuando son políticos que enfrentan, probablemente, la decisión más difícil de su carrera política.

Entonces, más allá de lo que ocurra, por favor un poco de respeto.

Respeto a los 194 muertos en ' República Cromañón', y respeto a los legisladores que tienen una compleja tarea por delante. Basta de presionarlos. Es hora que ellos escuchen solamente a su conciencia.

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U24, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 2006.

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