DEFINICIONES EN LISBOA

La OTAN decide su retirada de Afganistán

La cumbre de la OTAN, que reúne en Lisboa, Portugal, a los 48 países con tropas en Afganistán, definirá que, a comienzos de 2011, comienza la transferencia de la seguridad a manos afganas en los distritos más tranquilos y seguros del país asiático. Luego, el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, debe responder sobre el escudo antimisiles.

 El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, afirmó que el proceso de transición en Afganistán se iniciará "a comienzos del próximo año", aunque no significará el final del compromiso de la Alianza con ese país. 

 
Rasmussen dijo, al inicio de una cumbre de los países con soldados en Afganistán que aprobará el esquema de la salida de esas tropas, que ese país asiático es de "importancia estratégica global". 
 
El proceso se iniciará en 2011 con la entrega del control de la la seguridad a manos afganas en los distritos más seguros del país, lo que permitirá comenzar la retirada progresiva de los 131.000 soldados extranjeros.
 
En cuanto a Afganistán, una de las prioridades de la cumbre, que ha comenzado esta mañana, es rebajar la euforia y la ansiedad creada por el anuncio de la cesión al Gobierno afgano de la seguridad en las zonas más tranquilas. 
 
Por eso, la organización ha aclarado que no retirará a todas sus tropas, unos 131.000 soldados, para finales de 2014, como se anunció en un principio, incluso si para entonces ya ha cumplido el objetivo de traspasar la seguridad a manos afganas en todo el país. 
 
"Preveo la presencia de tropas internacionales después de 2014, pero no en una misión de combate, sino de apoyo, incluyendo la formación de fuerzas de seguridad afganas", aseguró el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen. 
 
Es la "alianza a largo plazo" de la que hablaba el presidente estadounidense, Barack Obama para dejar claro que el repliegue internacional no supondrá el abandono del país.
 
Está previsto que las tropas de la ISAF -la fuerza que la OTAN dirige en Afganistán por cuenta de la ONU- que queden en la zona en 2014 pasen progresivamente a un segundo plano, más como apoyo de las fuerzas afganas que como punta de lanza de la lucha contra los insurgentes. 
 
Paralelamente, el organismo quiere intensificar la formación de las fuerzas de seguridad locales, de forma que los miembros del Ejército y la Policía aumenten desde los 243.000 de octubre de 2010 hasta 305.600 en octubre de 2011. El presidente afgano, Hamid Karzai, estará en la cumbre de Lisboa para debatir este calendario.
 
La inminente aprobación del inicio de la fase de transición de la seguridad está generando en los países aliados -muchos de ellos ansiosos por comenzar a poner fin la misión- una serie de anuncios sobre cuándo esperan comenzar a retirar algunas de sus tropas o entregar la gestión de la seguridad a las autoridades afganas en sus zonas de control. 
 
España está en disposición de transferir sus responsabilidades a las autoridades afganas en las provincias de Herat y Badghis entre 2011 y finales de 2012, según anunció en Lisboa la ministra de Defensa, Carme Chacón. 
 
Otros países, como Francia, Suecia o Polonia, han anunciado en las últimas semanas que comenzarán a repatriar a algunos de sus soldados ya a mediados de 2011. 
 
Alemania espera iniciarla para 2012.
 
Escudo antimisiles conjunto
 
El otro gran punto del orden del día de hoy es la repuesta rusa al escudo antimisiles del que se dotará la OTAN para hacer frente a un eventual ataque con misiles balísticos. 
Rusia fue muy crítica con el escudo antimisiles que USA pretendió poner en marcha durante la presidencia de George W. Bush, que incluía la instalación de bases de misiles interceptoras en Polonia y la República Checa. 
 
Ante la oposición rusa, el sucesor de Bush, Barack Obama, abandonó el proyecto, sustituyéndolo por uno multilateral. La respuesta la daré el presidente ruso, Dmitri Medvédev, que viaja a Lisboa para participar en la cumbre OTAN-Rusia.
 
"Consideramos que el proceso euroatlántico se ha puesto en movimiento y estamos ante una buena oportunidad de trabajar para borrar definitivamente las líneas divisorias y avanzar hacia un espacio de seguridad común e indivisible", ha asegurado Serguéi Prijodko, asesor de política internacional del Kremlin. 
 
Medvédev, que ya abordó estos asuntos con el secretario general de la OTAN hace dos semanas en Moscú, ha expresado la intención de Rusia de cooperar con los aliados a la hora de analizar conjuntamente las amenazas para el continente. 

Además, sostiene que Rusia "está sumamente interesada en que la creación del sistema de defensa antimisiles europeo no separe a los países de la OTAN y Rusia, sino, por el contrario, que fortalezca la seguridad de todos los Estados europeos, sin excepción".

 
El Kremlin quiere asegurarse de que el dicho sistema está dirigido contra los misiles de corto y medio alcance de países como Irán, y de que no está capacitado para golpear su territorio.

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