Jaime Durán Barba escribió una columna este domingo (29/7) en el diario Perfil titulada “Necesitamos cadenas”, allí cuestiona el uso de las cadena nacionales por invadir “la intimidad de hogar” y generar un sentimiento de rechazo popular y al mismo tiempo de satisfacción egocéntrica del dirigente de turno que linda con el síndrome de Hubris.
DEBATE
Durán Barba abre otra Grieta: Periodismo o Redes Sociales
El asesor ecuatoriano de Cambiemos, Jaime Durán Barba escribió una columna este domingo (29/7) en el diario Perfil titulada “Necesitamos cadenas” donde cuestionó el rol del periodismo y a los periodistas por preguntar e informar sobre temas de gobierno que a la gente no le interesarían. Se trata, una vez más, de la teoría del Círculo Rojo aplicada a los medios de comunicación que Durán Barba cree que perdieron audiencia y atraviesan una crisis –entre otras cosas- por su falta de dedicación a los intereses del público. Como ejemplo, elogió las preguntas que la gente le hizo a Macri en la transmisión en vivo de la semana pasada en Instagram. El tema reaviva el debate sobre el rol de la Prensa y las redes sociales en la comunicación política. Cristina Kirchner lo saldaba con las cadenas nacionales, principalmente, luego apelando a las redes y por último al ‘periodismo militante’. Macri eliminó la primera opción, hizo una campaña electoral exitosa con la segunda y mantiene algo de la tercera con algunos medios afines.
En ese panorama, marca la diferencia con Mauricio Macri, sobre quien admite sin decirlo su falta de carisma convirtiéndolo en virtud: “El actual presidente pertenece a un nuevo tipo de líderes. No pretende encadenar a nadie”.
En medio de ese relato halagador de la comunicación presidencial y del tipo de político que encarnaría el primer mandatario, relató un encuentro con periodistas a quienes cuestionó por sus preguntas: “La mayor parte de las preguntas que hicieron los periodistas fueron las típicas del mundo en que viven, parecía que veíamos uno de los canales en los que todos dicen que el mundo se acaba, que nadie llega a fin de mes, que el país no tiene salida, los temas usuales en algunos medios”.
Ese contacto con la Prensa, Durán Barba lo contrastó con las preguntas de la ‘gente’ en las redes sociales cuando al día siguiente Macri se prestó a preguntas al azar en Instagram: “Durante una hora, decenas de personas hicieron preguntas interesantes. Nadie repitió alguna pregunta de las que hicieron los periodistas”.
Así, concluye Durán Barba: “Por eso cae el rating de tantos programas y se agudiza la crisis de los medios: cada vez están más lejos de la gente. Es interesante comparar el contenido de la rueda de prensa con lo que preguntó la gente común. Algunos se enojarán por la comparación, dirán que los periodistas están especializados en economía y que la gente es ignorante. Eso no es verdad. Hay que saber escuchar a los otros y pensar, antes que predicar verdades absolutas”.
Los cuestionamientos al periodismo siguen con el tratamiento informativo de los sondeos de opinión –que en los últimos meses vienen siendo muy adversos a Cambiemos-: “La mayoría de los periodistas no tiene un entrenamiento académico para usar este tipo de instrumentos”.
Y concluye: “La idea de que el mundo no gira solamente alrededor de lo que inquieta a los políticos y sus entornos es central para hacer una política exitosa”.
Tal vez, a Duran Barba le moleste que profesionales en la materia salgan al cruce de sus eufemismos con datos irrefutables
Brotes verdes; Segundo semestre; Lo peor ya pasó; Tormenta perfecta por factores externos; y otras metáforas fueron desactivadas de manera contundente por periodistas críticos que advirtieron a la opinión pública sobre los pasos que se dieron y se están dando, que nada tienen que ver con el objetivo final al que desde hace 2 años y medio supuestamente quiere llegar la Casa Rosada: un futuro que nos condena al éxito.
Tal como sucede con los economistas liberales que advierten sobre el peso tributario en la producción que no atrae inversiones -en contra de la versión oficial sobre la posible vuelta del populismo- los comunicadores críticos al gobierno nacional son vistos como un estorbo porque rompen la búrbuja mística en la que quisiera vivir el PRO.
De todas maneras, es el público el que sube o baja o el pulgar, tanto al periodismo como a la administración nacional. El día que el conjunto de la sociedad entienda el verdadero poder que tiene, la realidad será otra.






