En los últimos años, la movilidad urbana se convirtió en una tema discutido en todo el mundo y Buenos Aires no es la excepción aunque por ahora el sector "no arranca" eufemismo bien usado en este caso.
MEJOR EN MOTO
Cambio de hábitos y tránsito insoportable
En toda Europa y en la Argentina también los conflictos en las calles llevaron a un mayor uso de instrumentos alternativos como las motos eléctricas o las clásicas de baja cilindrada poco o nada contaminantes. Los fabricantes internacionales muestran diseños espectaculares que no usan derivados del petróleo.
27 de julio de 2018 - 23:02
Por ejemplo el 72% de la población europea vive en zonas urbanas y como en las ciudades de alta densidad existen fuertes restricciones al transito vehicular se impone el uso de dispositivos conceptalmente más cercanos a las ciudades limpias.
En este sentido, los nuevos métodos de transporte como el uso de taxis compartidos, los vehículos eléctricos o el incremento de bicicletas, entre otras modalidades que hace una década apenas existían juegan un papel fundamental. Y es aquí donde entran las motos que "se conectan a los 220"
En España, por ejemplo, la Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas, informó que los patentamientos de motos, motocicletas y ciclomotores aumentaron un 12,2% durante los primeros seis meses del año hasta alcanzar las 85.914 unidades mientras destacan el espectacular incremento de las matriculaciones de motos eléctricas, impulsadas especialmente por las flotas de alquiler y de 'motosharing' de las ciudades. Un fenómeno que comenzó a notarse en la Argentina a durante 2016.
Silenciosas, sin caño de escape y urbanas, empiezan a asomar en el panorama local, como una opción para el viaje diario al trabajo. Sin embargo, aún son minoría en un mercado ampliamente dominado por vehículos de baja cilindrada.
“Hay cada vez más demanda, aunque estamos en una situación distinta a la de hace unos años. Creo que 2018 va a ser muy bueno para los vehículos eléctricos, porque se nota que todos quieren hacer algo. Motos, autos, cargadores. Quieren ser pioneros. Se ve y se nota”, señala Omar García, vicepresidente de Lucky Lion, marca que produce motos eléctricas en su planta de La Plata.
La empresa nació en 2007.“El crecimiento no fue una curva seguida. Fue más de picos y bajadas, de chocarnos contra algunas paredes. Hubo un crecimiento importante. Al principio había un gran desconocimiento del producto y desconfianza. Porque el producto era nuevo y porque la marca era nueva, entonces el esfuerzo que había que hacer era doble, porque no se conocía la marca, no se conocía el producto". explica García y precisa que el año pasado vendieron cerca de 2500 unidades. Cuestan entre $ 28.000 y $ 45.000, según sus características.
Otro viejo conocido del mercado es Zanella, principal competidor de Lucky Lion apenas logró colocar 150 scooters en 2017. Walter Steiner, presidente de la compañía afirma “Hace años nos metimos en el scooter eléctrico, lo pensamos mucho. Fuimos los primeros y hasta hoy los únicos con un scooter eléctrico formalmente introducido en el mercado. Con homologación, porque cualquier vehículo con motor debe ser homologado”,
Por su parte, Lino Stefanuto, presidente de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos, explica que "hace muy pocos meses se aprobó la homologación de las motos eléctricas y destaca que aunque en el mundo, especialmente en China, el proceso de electrificación ya está encaminado, en la Argentina aún es muy incipiente".
“En los últimos 5 o 6 años ingresaron motos eléctricas, pero son el 0,1 por ciento del mercado. Uno de los principales problemas que tienen es la escasa autonomía de las baterías de plomo. Y aunque se está mudando al litio, que tiene más autonomía, se trata de componentes que siguen siendo muy caros”, explica.
A raíz de esta nueva reglamentación, se llenará un vacío legal. La expectativa del sector es que antes de diciembre exista el marco regulatorio que les permita habilitar y vender diferentes modelos. A partir de ahí la gente va a poder comparar más claramente entre productos de nafta y eléctricos homologados, recalcan.
Desde Zanella coinciden en que este es un momento favorable para que crezca el mercado de eléctricos sin embrago falta vencer la resistencia de los consumidores argentinos, que no están dispuestos a pagar de más por un producto ecológico.
Según datos de la cámara que nuclea a fabricantes de motos (Cafam) en 2017 se patentaron 692.969 motos, lo que representó un incremento del 43 por ciento respecto al año anterior. Aunque con menor fuerza, este año continúa el alza. El 91 por ciento de las motos patentadas fueron hechas en la Argentina.
Según los números que maneja Motomel, otro armador nacional, este año el mercado de motos crecerá cerca del 15 por ciento. En tanto, las estimaciones de la empresa señalan que el año próximo continuará la tendencia, impulsada por distintas variables, entre ellas, que se trata de un año electoral.
“Se consiguen motos desde $ 17.000 y eso hizo que explotara la demanda. Si a esto se le suman factores como el problema del tránsito en las grandes ciudades y la imprevisibilidad para llegar por piquetes y la mala calidad del transporte público, es lógico que mucha gente se vuelque a la moto como medio de locomoción”, dice Stefanuto, de Cafam, y agrega que la financiación juega un papel clave en este boom de ventas que tiene la industria. Destacan en el sector, "cuando la cuota mensual de la compra de una moto se acerca al equivalente en pesos a lo que se gastaría en transporte al trabajo, crecen las ventas"
Los vehículos de hasta 150 cm3 representaron el 70 por ciento del total patentado el año pasado. Se trata, aseguran, de motos que se utilizan para trabajar y para el transporte diario.
“Pero también está creciendo el mercado de motos para entretenimiento, como las de tipo enduro y cafe racer”, detalla Walter Steiner, de Zanella, que concentra cerca del 40 por ciento del segmento de scooters y más del 50 por ciento de custom. La compañía también lidera la categoría de pequeños utilitarios, con tres ruedas. y el modelo Z-Truck, de cuatro ruedas, con lcual pasó a calificar como "terminal automotriz".
Honda por su parte ubicó más de 120.000 unidades así la multiempresa la japonesa se convirtió en la número dos del mercado local. “En 2017 tuvimos un crecimiento de casi el 80 por ciento. Y el 95 por ciento de los vehículos vendidos fueron fabricados en nuestra planta de Campana”, indican desde la compañía.
Pero hay que tener algo claro. “El mercado está bien dividido. Una cosa es el producto entre 110 cm3 y 150 cm3 de las marcas nacionales. Del otro lado está todo lo que tiene que ver con el mercado de alta gama, que está representado por las marcas multinacionales. El público de las marcas nacionales compra la moto porque su presupuesto se lo permite y es su medio de transporte. Un segundo estilo de usuario lo adquiere para esparcimiento, porque le gusta la moto como concepto, y le da independencia del caos del tránsito, entre otros motivos”, explica Facundo Lippo, gerente comercila de Motomel quien destaca que "mientras el entry level de su compañía ronda los $ 17.500, las motos fabricadas bajo licencia para las marcas Benelli y Sim pueden superar los $ 100.000.
Como se verá estan contempladas las marcas màs conocidas del mercado que ofrecen una amplia gama de modelos y opciones de precios desde las eléctricas hasta las clasicas cilíndricas, Quedarà en cada uno saber para o porqué quiere comprar una moto de toda la vida, otra electrica, o de las ultimas que nos llevan a las motonetas del los 50.






