NUEVAS DENUNCIAS

Monjas abusadas por sacerdotes chilenos, un escándalo que crece

Un total de 113 religiosos han sido investigados en Chile en los últimos 15 años por presuntos delitos de abusos sexuales, e incluso el propio Papa debió salir a pedir perdón a tres víctimas de aquellos abusos "por no estar a la altura del caso", tras su paso por el vecino país, pero el escándalo sigue creciendo. Ahora, con el relato de un grupo de exmonjas que denunciaron haber sido "por años" abusadas sexualmente por curas y desoídas por las autoridades eclesiásticas.

 
Un grupo de monjas que dejaron la Iglesia católica denunciaron haber sido "por años" abusadas sexualmente por curas y desoídas por las autoridades eclesiásticas en la congregación "Hermanas del Buen Samaritano", en la región chilena de Maule.
 
En declaraciones a la televisión local, las religiosas aseguraron haber sido también víctimas de abusos laborales en el convento situado en el municipio de Molina, a 210 kilómetros al sur de Santiago.
 
Agregaron que tras denunciar los abusos a sus superioras, fueron castigadas y expulsadas de la congregación sin ninguna compensación.
 
Yolanda Tondreaux, una de ellas, dijo que sufrió abusos apenas se puso los hábitos: "Un sacerdote se me acercó, me tocó el pecho y me dio besos en la cara llegando hasta los labios"."Me manoseó. Me dio asco", añadió y aseguró que acudió de inmediato ante la madre superiora, Patricia Ibarra, y denunció lo ocurrido, pero ella, lejos de ayudarla, la trató de "mentirosa" y le ordenó confesarse con el mismo cura denunciado.
 
"Las chicas jóvenes se fueron del convento por lo mismo, porque habían curas que las manoseaban", sostuvo Tondreaux en el reportaje del medio chileno, en el cual también afirmó haber visto durante su vida de monja entregar cheques de más de 30.000 dólares a sacerdotes que afrontaban denuncias por abusos.
 
En cambio, ella fue parte de un grupo de 23 monjas que fueron expulsadas de la congregación sin ningún resarcimiento económico por haber denunciado abusos, aseveró.
 
"El sacerdote siempre estuvo abusando de las hermanas, sexualmente", dijo la exreligiosa Celia Saldivia, quien no especificó el nombre del cura, según recoge el informe especial "El fin del silencio: 'No somos esclavas, somos mujeres'", del canal '24 Horas'.
 
"Muchas veces vi a las hermanas desnudas en la habitación, mientras él las revisaba", anadió Saldivia. La exmonja lo encaró en una oportunidad y le preguntó por qué hacía eso, y él le respondió: "Es que yo nunca he visto a una mujer desnuda y quiero verla. ¿Por qué? ¿Qué tiene?".
 
Eliana Macías, otra de las exmonjas, confesó que fue violentada sexualmente por un sacerdote, cuyo nombre tampoco reveló. "La primera vez que me vio, en Molina (...) se me queda mirando y me dice 'esos senos están muy abajo' y me pescó así para arriba", dijo.
 
A eso añadió que el cura "entraba a las habitaciones", y precisó: "Entonces justo llegó a mi cama y me levantó la ropa y dijo: 'Hace mucho frío aquí'. Yo me levanté y dije: ¿quién está aquí?".
 
También habló en el programa Consuelo Gómez, otra monja de la misma congregación entre 1998 y 2017, que el pasado mayo denunció haber sido abusada por sacerdotes en Chile y por otra religiosa de la misma orden en España, donde estuvo durante un tiempo."Yo fui abusada sexualmente por una monja en España, que también era chilena y superior a mí, varias y repetidas veces. Y todos lo sabían y me hicieron callar", dijo Gómez en esa oportunidad.
 
"Me hicieron sentir que era culpable de todo. Pero ahora comprendí que esta es una historia que yo viví, que es mía, y que no soy la única", añadió, en declaraciones al portal 'Emol'.
 
 

Las religiosas aseguraron haber declarado el pasado enero ante el arzobispo de Malta Charles Scicluna, enviado por el papa Francisco a Chile para escuchar a las víctimas de abusos en la Iglesia, pero dijeron que hasta el momento no han recibido ninguna respuesta oficial a sus denuncias.
 
La visita de Scicluna, que se repitió el pasado junio, marcó un cambio en la actitud del papa frente a los abusos en Chile y abrió una etapa de cambios que hasta ahora ha significado la aceptación de las renuncias de cinco obispos, a las que según expertos en el tema, se sumarán otras.
 
Al mismo tiempo, la Fiscalía chilena informó el lunes de que 158 personas relacionadas con el clero fueron o están siendo investigadas desde el año 2000 implicadas en casos de abusos sexuales contra 266 víctimas, 178 de ellas menores de edad.
 
Entre los investigados por el Ministerio Público está citado a declarar como imputado de encubrimiento, el próximo 21 de agosto, el cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago.
 
En el mismo caso, un ex canciller del arzobispado de Santiago, Óscar Muñoz, está en prisión preventiva, imputado por abusos sexuales y estupro.
 
La filial chilena de la Congregación de las Hermanas del Buen Samaritano fue fundada en 1987 por Irene García de Prado, una religiosa española fallecida el año pasado en Molina, orientada a la la atención de ancianos y enfermos, que viven ahí y reciben cuidados de manera gratuita.