JOORABCHIAN (ARRIBAS)

“Oscuros” personajes que se mueven en los pases de jugadores

El fútbol, considerado a nivel mundial como el deporte “más bello del mundo”, esconde a personajes misteriosos y a la vez muy oscuros que sacan suculentas comisiones por las transferencias de jugadores. Uno de ésos oscuros personajes tuvieron y tienen mucha influencia tanto en España como en Argentina. En el país europeo se destaca la figura de Kia Joorabchian, uno de esos nombres que salen a escena cada vez que hay un gran fichaje en el viejo continente y, con más frecuencia, si un jugador brasileño está involucrado en la operación. Por otro lado, en Argentina, el actual titular de la Agencia de Federal de Investigación (AFI), Gustavo Arribas, acusado de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en el marco de la investigación conocida como Lava Jato, transfirió los negocios en el fútbol a su hijo en el país y a su sobrino en Brasil, según reveló un conocido matutino, en un extenso artículo. El trío está presente en el último registro de representantes de jugadores de la AFA. Además de Gustavo, están Ezequiel Arribas (hijo) y Juan Manuel Gemelli (sobrino). Un arrepentido de Odebrecht lo acusó de recibir sobornos en una cuenta de la sucursal Zurich del Credit Suisse. Arribas padre y Gemelli mantienen con vida el sello Soccer Player Agenciamento Esportivo en San Pablo. El titular de la AFI recién admitió la existencia de la firma en la ampliación de la declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción después del escándalo en el que lo involucró un arrepentido de Odebrecht.

En pleno Siglo XXI, el fútbol se profesionaliza cada vez más y el dinero que circula por las transferencias de jugadores corre cada vez más rápido que mata de manera sensible a los propios protagonistas por la fuerte inversión de empresas de marca de indumentaria deportiva y por los derechos de televisación de los diferentes eventos a nivel mundial. Al margen de eso, el deporte, considerado como el “el más bello del mundo” esconde personajes oscuros y, hasta siniestros, que se llevan grandes porcentajes de dinero por las ventas de jugadores tanto en Argentina como en España.  

En el país europeo se destaca la figura de Kia Joorabchian, quién uno de esos nombres que salen a escena cada vez que hay un gran fichaje en el viejo continente y, con más frecuencia, si un jugador brasileño está involucrado en la operación. 

El nuevo extremo brasileño de los azulgranas es solo la punta de la lanza de Joorabchian, una de las personas que más dinero mueve con sus traspasos. Pese a ser considerado un agente de futbolistas, este iraní de nacimiento con ciudadanía británica y pasaporte canadiense, carece de licencia como representante y siempre se ha llamado a sí mismo “un administrador de inversiones”, según una nota publicada en diario español El Economista.

Joorabchian creció empresarialmente de la mano de un oligarca ruso, Boris Berezovsky, y de otro georgiano, Arkady Patarkatsishvili. Con ambos estuvo muy relacionado en sus primeros negocios, también se especula que fue socio de Roman Abramovich, y una vez dentro del mundo del fútbol siempre ha participado como intermediario entre clubes, jugadores y agentes, habiendo sido colaborador de casi todos los grandes equipos europeos. 

Liverpool, Inter de Milán, Manchester City, Juventus, PSG, Chelsea o Benfica son algunas de las entidades que en algún momento durante los últimos 15 años se han visto en negociaciones con este iraní. En España, el Real Madrid primero, y el Barcelona con más frecuencia ahora, también se han relacionado con Joorabchian. Con el conjunto blanco participó en 2008 en la venta de Robinho al Manchester City en los mismos días que el club inglés pasaba a manos de Al-Fahim, actual dueño, y según el diario As, antes de firmar por el Barcelona ofreció a Malcom a la directiva de Florentino Pérez, según reveló El Economista.

Es precisamente con los culés con los que consiguió su traspaso más sonado. El pasado mes de enero asesoró a Philippe Coutinho para cambiar Liverpool por la ciudad condal, previo pago de 150 millones de euros. Un movimiento que ya había hecho con el Barcelona y André Gomes en 2016, ha repetido con Malcom para sacarle del Girondins de Burdeos e hizo por primera vez en el Camp Nou en 2010, cuando cerró el fichaje de Javier Mascherano, según ese medio. 

Pero antes de llevar al argentino a Barcelona, Joorabchian ya estuvo involucrado en el traspaso más sonado del 'jefecito'. En 2004 era el fundador y presidente del fondo de inversión Media Sports Investment (MSI), una empresa que se lanzó a comprar el Corinthians brasileño tras pagar 35 millones de dólares. Mediante esta cantidad, MSI firmó controlar la gestión del club durante diez años, hacerse con el 51% de los ingresos por televisión, venta de entradas y publicidad y el 80% de los ingresos en traspasos. Para relanzar al histórico equipo, el fondo consiguió los fichajes de varias estrellas, pero destacaron las incorporaciones de Carlos Tévez, el delantero carioca Nilmar y el propio Mascherano.

Juntos consiguieron el Brasileirao y al año siguiente Joorabchian mandó a los dos argentinos, de los que era propietario de sus derechos, cedidos al West Ham para intentar venderlos luego por unas cifras históricas. Pero el plan de MSI, que también conllevaba apropiarse de la entidad inglesa, no salió como esperaban. El fondo no pudo llegar a un acuerdo con los londinenses para efectuar la compra, la falta de transparencia de las cesiones alertó a la UEFA, Mascherano acabó en el Liverpool en invierno y Tévez se fue al Manchester United en agosto de 2007, dos años antes de ser traspasado al Manchester City, con intermediación de nuevo de Joorabchian.

Este movimiento significó un antes y un después para la Premier League, que prohibió la propiedad de jugadores por parte de terceras partes. El West Ham fue multado con ocho millones de euros por el fichaje de los dos argentinos y sólo la compra del club por parte de un empresario islandés salvó al equipo del descenso administrativo. Tras esta operación MSI fue desapareciendo poco a poco sin la participación de Joorabchian. 

Además de todos los cambios de equipo que han sufrido Tévez (Juventus, Shanghai Greenland Shenhua y Boca Juniors), el intermediario iraní ha participado en varios traspasos desde 2008. Los traspasos de Robinho al Milán, Santos, Guangzhou Evergrande y Atlético Mineiro, el estrellazo de Ramires del Benfica al Chelsea antes de marcharse al Jiangsu Suning, los continuos intercambios de David Luiz entre Benfica, Chelsea y PSG, el fichaje por los parisinos de Marquinhos tras despuntar en la Roma, la llegada de Willian a Londres o la compra de Oscar por el Chelsea y su salida al Shanghai SIPG han sido algunas de sus operaciones más sonadas.

Por otro lado, en Argentina, el actual titular de la Agencia de Federal de Investigación (AFI), Gustavo Arribas, acusado de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en el marco de la investigación conocida como Lava Jato, transfirió los negocios en el fútbol a su hijo en el país y a su sobrino en Brasil. El trío está presente en el último registro de representantes de jugadores de la AFA. Además de Gustavo, están Ezequiel Arribas (hijo) y Juan Manuel Gemelli (sobrino). Un arrepentido de Odebrecht lo acusó de recibir sobornos en una cuenta de la sucursal Zurich del Credit Suisse, según una nota del sitio Doble Amarilla.

Arribas padre y Gemelli mantienen con vida el sello Soccer Player Agenciamento Esportivo en San Pablo. El titular de la AFI recién admitió la existencia de la firma en la ampliación de la declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción después del escándalo en el que lo involucró un arrepentido de Odebrecht, según informó Doble Amarilla. Gemelli, que se radicó en Brasil luego de la polémica transferencia de Tevez a Corinthians en 2005, es la mano derecha de Arribas en el fútbol, la continuación de las transferencias que evaden la prohibición de la FIFA de que una persona física –un tercero– sea dueño de los derechos económicos de un futbolista.

Una persona cercana a la familia, asegura que siguen ligados al mundo de la pelota. Ezequiel Arribas, el primero de los herederos de Gustavo, se especializó en dirección de fotografía en la New York Film Academy y estuvo relacionado a la producción de piezas audiovisuales para los jugadores (los famosos videos de promoción para las ventas). Ahora acompaña a los futbolistas a Europa y otros países a los cuales se hacen las transferencias. Hablar varios idiomas resultó fundamental para poder llevar adelante esa tarea con total comodidad. En Buenos Aires, la base preferida para hacer encuentros es el Hotel Madero, donde se concentra el plantel de Boca.

Las relaciones en el exterior, son múltiples. Son evidentes los contactos de el clan Arribas con Maldonado, el club uruguayo que es (o era) el preferido para hacer triangulaciones de jugadores. Por caso la triangulación de Jonathan Calleri –de Boca a Deportivo Maldonado de Uruguay y de ahí a São Paulo– fue la última intervención directa en el fútbol de Gustavo Arribas, seis días después de que Macri anunciara que sería el director de la AFI, en diciembre de 2015, recuerdó en una nota el Diario Tiempo Argentino.

Arribas, era el asesor en Latinoamérica del Stellar Group inglés, emporio dueño de Maldonado. Otro que pasó por esas triangulaciones es el brasileño Allan, que juega hoy en Napoli de Italia. De postre, Gemelli figura con Allan como socios de AMMT Investimentos Imobiliarios, cuya principal actividad económica es la “compra y venta de inmuebles propios”. Según indicó Tiempo Argentino, los contactos ensayados con los teléfonos y las direcciones de email que figuran en la firma, no tuvieron resultado positivo.

Gemelli está inscripto en la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) en los registros de agentes. Ya en 2012, cuando una rodada de la AFIP avanzó sobre los representantes (bloqueándoles los número de CUIT por operaciones en “paraísos fiscales deportivos”), Gemelli era la mano derecha de Arribas padre. Cuentan que en los vestuarios de GEBA donde participaba del clásico torneo de fútbol interno, el joven confiaba que “el tío está metido en Boca. Es muy amigo de Macri”

Stellar Group, según Forbes, es la segunda agencia que cobra más dinero al año por comisiones. Solo está por detrás de Gestifute, la compañía portuguesa del representante top a nivel mundial, el también portugués Jorge Mendes. Funciona desde 1996 y tendría unos 700 deportistas que le confían sus carreras. Estos datos ratifican la envergadura de las operaciones que hacía Arribas padre y que continúa Ezequiel. Tanto en la compra-venta de jugadores como en su representación.

En esta trama de negocios triangulados es clave el humilde Deportivo Maldonado. Tiene casi 200 socios, juega en la B del fútbol uruguayo y su presidente se llama Federico Alvira. Comenzó a participar en el profesionalismo en 1995, el mismo año en que Macri asumía la presidencia de Boca. Una azarosa semejanza. Desde 2009 se transformó en una sociedad anónima deportiva (SAD), la figura jurídica que provoca tanto entusiasmo entre los desarrolladores del gobierno de Cambiemos que quieren privatizar el patrimonio de clubes centenarios en la Argentina.

Arribas (h) responde al empresario Malcolm Caine y el abogado Graham Shear, los emisarios de Barnett que viajan desde Inglaterra un par de veces por año a Maldonado para supervisar cómo marchan los negocios. Uno de los últimos tuvo como protagonista al delantero Jonathan Calleri. El verano pasado fue transferido de Boca al Maldonado SAD. “La venta de Calleri fue de club a club”, declaró el presidente boquense Daniel Angelici. El dirigente radical y empresario binguero al que Macri le había propuesto primero manejar la AFI, como describen los periodistas Ignacio Damiani y Julián Maradeo en el libro El Tano: “Dos veces Macri le habría ofrecido formalmente la conducción de la AFI a Daniel Angelici. Sin embargo, El Tano rechazó la propuesta y le sugirió un nombre que de inmediato obtuvo consenso: el escribano y representante de futbolistas Gustavo ‘El Negro’ Arribas”.

El presidente de Boca se quedó en el club y sigue operando políticamente. Dos mundos que parecen disociados, como el de la Justicia y la AFA, conocen de sus presiones e influencias. Angelici sabe, como el escribano, que desde septiembre de 2014 la FIFA prohíbe que los derechos económicos de los futbolistas les correspondan a terceros. Los servicios de pantalla que brinda la SAD uruguaya ponen a resguardo a los verdaderos dueños de ciertos jugadores, según un artículo publicado en Página/12.

Es el caso de Calleri. Sin salir a la cancha ni siquiera un minuto con los colores verde y rojo del Deportivo Maldonado, lo colocaron en el San Pablo de Brasil. En ese país trabajaba como representante el jefe de la AFI hasta que lo llamó Macri para integrar el gobierno. Calleri no tuvo éxito en su breve escala posterior, el West Ham inglés, y ahora se negocia su transferencia a otro club. Pero los derechos de su pase siguen en poder de la SAD uruguaya con la que trabaja Arribas (h).

Los tiempos en que su padre amasó una fortuna de 94.448.840,60 pesos (la cifra surge de la Oficina Anticorrupción) coinciden con los 22 años de trayectoria como dirigente deportivo y después político del Presidente de la Nación. Cuando el jefe de los espías era un escribano casi desconocido colocó a Martín Palermo en Boca y después transfirió a Carlos Tevez al Corinthians de Brasil. Macri les debe bastante a sus goles y a su fútbol. También a Odebrecht. La multinacional brasileña se hizo presente en la cena de la Sociedad Rural del 17 de marzo de 2015 donde juntó fondos para su última campaña electoral. Para entonces, Arribas ya había cobrado según Leonardo Meirelles, el delator premiado de la constructora brasileña, 594.518 dólares en cinco pagos consecutivos de los que él solo reconoce uno.