OPTIMISMO CON REPARO

Deterioro económico + desempleo + inflación: BBVA advierte por la conflictividad social

El último informe del BBVA sostiene que la recesión sería superada en el último trimestre del año, con la recuperación del agro, pero advierte que aún no se descartan nuevos episodios de riesgo en el contexto internacional que afecten severamente al país, además de "un deterioro en la economía y el empleo, junto con una aceleración de la inflación que podría repercutir sobre la conflictividad social" en los próximos meses.

 
Según el informe 'Situación Argentina', de BBVA Research, la Argentina superaría la recesión en el último trimestre de este año, momento en que se podrá empezar a pensar en una reducción de la tasa de política monetaria de la mano de una lenta desaceleración de la inflación, que cerraría el año en 29,6%, dentro de las bandas externas acordadas con el FMI. Esperan, además, estabilidad del dólar para lo que queda de 2018.
 
El estudio de los economistas del banco prevé además que las metas fiscales sean alcanzadas este año y el año próximo, para el que espera un crecimiento del 1,5%, junto con una mejora del frente externo por menos importaciones y condiciones favorables para los sectores exportadores. En los próximos meses, mientras tanto, es esperable que se resientan la actividad y el empleo. 
 
"La consolidación fiscal y los avances de productividad de Argentina fueron demasiado lentos como para asegurar la sostenibilidad de deuda en este entorno, lo que sumado a errores de política propios, provocó el cierre de los mercados de crédito para el país, y fuertes tensiones en el mercado de cambios local", resumió el informe de BBVA. 
 
Con la volatilidad cambiaria todavía lejos de ser eliminada, "es probable que la reducción de la tasa de política monetaria recién se inicie a fines del tercer trimestre, hasta llegar al 32% a fin de 2018, sin descartar niveles más altos y mayor volatilidad en las tasas de Lebac ante el nuevo esquema de política monetaria de mayor seguimiento de los agregados monetarios", dijo el BBVA. 
 
"Estimamos que el tipo de cambio nominal se mantendrá relativamente estable en la segunda parte de 2018, en tanto que en 2019 tendrá una variación inferior a la tasa de inflación ($32,9 a diciembre), con lo cual, en términos reales, el peso se fortalecerá moderadamente en alrededor de 3% en los próximos 18 meses", calculó el banco. 
 
La previsión del banco es de una contracción de la actividad del 2,1% en el segundo trimestre y del 0,8% en el tercero. El año, sin embargo, cerraría con un 0,5% de crecimiento gracias a un repunte de fin de año en el que se espera que el agro sea protagonista (y a un primer trimestre positivo). Para 2019, mientras tanto, espera un crecimiento del 1,5%.
 
Por el lado de la inflación, mientras tanto, BBVA Research espera 29,6% para este año y 21% para 2019, dentro de las bandas externas del acuerdo con el FMI. Para ello el pasaje a precios de la devaluación debería ser acotado, más que nada por la dureza de la política monetaria y la menor actividad.
 
Por otro lado las metas del 2,7% de déficit para este año, y del 1,3% para el próximo, parecen alcanzables según los economistas del banco. Sin embargo, el déficit externo tardará en corregirse: "La devaluación y el menor crecimiento económico tenderán a ajustar el desequilibrio externo, principalmente por el menor crecimiento de importaciones y por la reducción del déficit en servicios, en especial del turismo; pero el proceso será lento, de alrededor de 0,2 pp del PIB en 2018 y de 0,6 pp en 2019, en parte por la debilidad de las exportaciones, debido al impacto de la sequía", afirma.
 
Para finalizar, advierte, sin embargo, que "el entorno internacional podría continuar deteriorándose y no pueden descartarse nuevos episodios de riesgo que afecten con severidad a Argentina, pese al auxilio del FMI". 
 
Y lo que viene en lo inmediato: "se verá un deterioro en la economía y el empleo, junto con una aceleración de la inflación que podría repercutir sobre la conflictividad social".