ALIMENTOS

En España, le dicen "no" a la leche cruda

El Ministerio de Sanidad español ordenó que se paralice la tramitación del Real Decreto, que regularía la comercialización de leche cruda. ¿Por qué se trata de un producto peligroso?

Hace unos días, la Generalitat de Catalunya permitió que se trate un decreto que regula la venta directa de este producto. Se trata de leche que no tiene ningún tipo de tratamiento térmico, por lo que hay riesgo de que bacterias patógenas (Listeria, Campylobacter, Brucella o Escherichia coli) crezcan en ella.

El consumo de la leche cruda pede causar desde enfermedades a la muerte, sobre todo entre los grupos de riesgo (como embarazadas o ancianos).

Según un informe de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, "la leche cruda podría contener microorganismos patógenos y el riesgo podría ser reducido, pero no eliminado, mediante prácticas extremas de higiene". La pasteurización, dicen los especialistas, es el "único método efectivo que garantiza la eliminación y el control de los microorganismos patógenos".

Hasta el momento, no había ningún tipo de legislación alrededor de la comercialización específica de le leche cruda en España (y no la hay en Argentina). Si el producto alimenticio cumplía con los requisitos establecidos por el país europeo, se podía vender.

¿En qué consiste la leche cruda? Se trata de leche de vaca en estado natural. Es decir, no atravesó el proceso de psteurización (que elimina bacterias a través de altas temperaturas).

"Hay claras conexiones entre beber leche cruda y enfermedades humanas", aseguraba un artículo de opinión científica publicado por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. Entre los patógenos principales destacan las bacterias Campylobacter, Salmonella, Escherichia coli productora de toxina Shiga, Brucella melitensis, Mycobacterium bovis y el virus de la encefalitis por garrapatas.

Se trata de una moda. Los defensores de la leche cruda dicen tiene tiene mejor olor y sabor. Sin embargo, hay especialistas que dicen que, en realidad el tratamiento térmico puede influir de forma positiva sobre el perfil organoléptico de la leche, porque eliminan bacterias que le pueden dar sabor rancio.