MEGA CRISIS ECONÓMICA

Según el FMI Venezuela tendrá una inflación de 1.000.000% en 2018

El desastre económico de Venezuela, estancada en una profunda crisis institucional, no para de crecer. Y no solo porque su producto interior bruto vaya a contraerse un 18% en 2018, según al última estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo financiero multilateral proyecta un panorama todavía más aciago en relación con el insoportable incremento de los precios y prevé que la inflación llegue al 1.000.000% cuando se cierre el año, frente a la estimación del 13.800% que hizo en abril. Es la evidencia de que el dinero perdió su función de intermediario en la economía.

La inflación en Venezuela podría cerrar el año con una variación récord de un millón por ciento y repetir una crisis similar a la que vivió Zimbabue en 2000, de acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
El país petrolero, que vive por primera vez una hiperinflación, dejó de reportar cifras oficiales sobre la variación de precios desde hace tres años. Tampoco divulga los resultados sobre su desempeño económico.
 
La única medición interna disponible es la que calcula el Congreso opositor que ubicó la inflación anualizada para junio por encima del 46.000 por ciento, tras registrar una variación de los precios en ese mes de 128,4 por ciento.
 
"Proyectamos que la inflación se disparará a 1.000.000% para fines de 2018", dijo Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI en su blog sobre temas de la región. "La situación en Venezuela es similar a la de Alemania en 1923 o Zimbabue a fines de los 2000", agregó.
 
 
Expertos del organismo multilateral temen que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro continúe financiando su déficit fiscal con la expansión de la base monetaria, práctica que ubican como la principal causa de la aceleración de la inflación en medio de la crisis económica.
 
El Ministerio de Información venezolano no respondió de inmediato a una consulta sobre estos cálculos.
 
El FMI proyecta que la nación hundida desde 2014 en una recesión económica podría registrar otra contracción de 18 por ciento este año, acentuando una crisis que ha llevado a millones de personas a dejar el país para huir de la escasez generalizada y buscar mejores condiciones de vida.
 
El director del FMI para la región advirtió que el "colapso" de la actividad económica, la hiperinflación, la escasez y el deterioro de los servicios públicos puede generar "grandes flujos migratorios, que intensificarán los efectos de contagio a países vecinos".

El FMI señala que Venezuela va a encadenar en 2018 su tercer año consecutivo con una contracción de doble dígito en su economía y va camino de perder la mitad de su producto interior bruto en los últimos años. La caída de la actividad este ejercicio la atribuye principalmente a la caída en la producción de petróleo y a las distorsiones que sufre la economía al nivel micro, lo que provoca que se desequilibren todos los indicadores macroeconómicos. Las cuentas públicas seguirán deteriorándose.

“El desplome de la actividad económica, la hiperiflación y el creciente deterioro en los servicios públicos (salud, electricidad, agua, transporte y seguridad) así como la falta de alimentos a un precio subsidiado”, señala Werner, está alimentando los flujos migratorios. Eso, añade, intensifica los efectos económicos de la crisis económica de Venezuela en los países vecinos. "No se ve ninguna línea de política económica que apunte hacia una corrección de la situación de profunda crisis económica, social y humanitarias que vive este país", lamentó.