LO QUE QUEDA DEL AÑO

Festival de ofertas y promociones para matizar la mishiadura

Mauricio Macri y el FMI se propusieron iniciar un año electoral decisivo para Argentina, como 2019, con el ajuste encaminado prioritariamente a la mayor reducción posible de los subsidios económicos y de los gastos en dólares (importaciones y turismo). O sea, tarifazos de servicios públicos, combustibles, tasas y devaluación, por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que como viene del 1er semestre con un piso del 2%, pinta de ahí en más todo lo arriba del 32% anual pactado con el Fondo que la recesión y la pérdida del poder adquisitivo del salario permita. El consumo en general viene en caída, mucho más el dolarizado y el de bienes durables, relacionado con financiamientos de largo plazo, como autos e inmuebles. Pero habrá que seguir en el día a día de lo que resta del año una versión pesificada y pauperizada de la puja distributiva que en este contexto se libra en las cadenas comerciales, los supermercados y los locales barriales, donde se desató una guerra de descuentos dividida por mitades: en la bancarizada, con promociones de hasta 50% off y cuotas sin interés tarjeteadas, y en la informalizada, con descuentos por pago en efectivo sin factura que llegan a equiparar ese porcentaje. Como afuera de esta variante de juego residual de oferta y demanda en tiempos de mishiadura quedaría gran parte de la población que está sumergida bajo la línea de la pobreza, entre 30 y 40%, que es obligada clienta de la ventanilla social, el mercado interno (que es simétrico al electoral) alternará su humor a cómo le vaya yendo en el singular tanteador que propone la Administración Cambiemos mientras no vislumbra moros opositores en la costa.

El cierre del 3,7% del Índice de Precios al Consumidor y del 6,5% en mayoristas de junio último ha hecho sonar las campanas del ocaso (como metafóricamente bautizó un relator de fútbol a los últimos minutos de un partido) a la meta anual del 32% firmada por el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional.

En el semestre que resta para completar 2018, al IPC le quedaría un 2% mensual promedio de margen para cumplir el compromiso, del cual casi un punto solo se comería la recuperación del atraso del 20% en la fijación del valor de los combustibles (fruto del congelamiento de mayo acordado con el ex ministro de Energía Juan José Aranguren) más la indexación por costos internos y externos que consideran las petroleras en la aplicación de la política tarifaria.

El mercado de los combustibles, del que dependerá la mitad de la pauta inflacionaria, se encuentra liberado del surtidor en adelante. Pero está condicionado, ya que hasta llegar a la instancia que determina el registro que hacen IPC e IPM y la logística que rige todo el movimiento de las mercaderías, actúan en la cadena varias posiciones dominantes: en distribución y bocas de expendio, área metropolitana en detrimento del interior y un market share que hegemoniza YPF seguida mucho más atrás por Shell.  

Hay que pasar el invierno.

 

Cazaofertas.com.ar/, web desarrollada para estimular el consumo.

Para automovilistas y camioneros, el ascenso del rubro constituye un baldazo no menor a la hoguera de sus estándares de gasto. En la estructura de precios relativos, el transporte lleva acumulados a junio 7 puntos interanuales más que el IPC general y 6% por encima tomando el semestre.

Un estudio hecho por la agencia Bloomberg, que publicó World Economic Forum, ya ubica actualmente al combustible en Argentina en el 4to lugar mundial en cuanto a la porción de los ingresos que le insume a la población, con 3,5% del salario medio diario por litro, sólo por encima de la brasileña, china y mexicana. En Rusia, España, Francia y EE.UU., en cambio, la carga en cada presupuesto es sustancialmente menor.

En cuanto a los valores regulados por el Estado, los tarifazos de luz y gas se mantendrán entretenidos hasta setiembre con los que vienen de abril, pero en el último trimestre retomarán el ritmo de incrementos, nada más que un punto por encima del IPC para la disminución del subsidio que el Tesoro otorga a la distribuidora Cammesa pactada con el Fondo Monetario Internacional. Siguiendo estos cálculos, a las facturas de la luz de la parte final del año les cabría un alza aproximada del 25% y a las de gas, del 40%, según estima Silvia Peco en Ámbito Financiero.

El núcleo sigue en alza   

La perspectiva de un piso tan elevado de inflación (inclusive arriba de lo comprometido con el FMI) , como el que prácticamente se ha decretado, recorta margen de movimiento al resto de los precios de la economía, más sujetos a la performance consumidora aunque, por el lado de la oferta, también presionados por los costos que el Estado les traslada por la energía y la logística, sin contar los impuestos.

Factor al que se agrega otro potencial multiplicador, como es la periódica devaluación, a la que el mercado le fijó una base no inferior al IPC para que no se tengan que subir más la tasa monetaria, que el Banco Central mantuvo en 40%.

No sólo es el trampolín para las Lebacs o los bonos alternativos del Tesoro con que intentan reemplazarlas, sino del resto de los costos financieros: en las tarjetas de crédito representan un 60%, en canjes de cheques los bancos cobran del 47 al 50%, pero en las capuchas aplican del 7 al 10% mensual.

Bapro con su red de descuentos.

A una incierta ingeniería financiera obligan la inflación núcleo del 2% mensual y la consecuente devaluación abierta instituidas en este tramo de la gestión, que la directora gerente del FMI, Cristine Lagarde, y el presidente Mauricio Macri coinciden en ponerle plazo hasta fin de año.

Se da una pulseada entre los agentes económicos bancarizados y los que alternan con la informalidad para atraer compradores con suculentas rebajas. Desde el Banco Provincia, que combinó con más de 200 supermercados una quita dos miércoles por mes del 50% en ticketes pagados con sus tarjetas que no superen los $5.000; hasta otros beneficios compartidos entre la banca oficial y las privadas con las cadenas comerciales o marcas con ofertas off que también llegan al 50% y cuotas sin interés.  

Locales barriales de venta al público, en cambio, promocionan descuentos por pago en efectivo, que no sólo tienen en cuenta el costo del stock de mercadería sin vender, sino que una operación sin factura representa un ahorro, entre comisión de la tarjeta, IVA, Ganancias e Ingresos Brutos, calculado en el 13%.

La fuerza que ejerce la variante informal no es menor, porque liquida cash partidas de mercaderías entre los niveles socioeconómicos medios y bajos de la población, representativos nada menos que del 90% de los hogares que explican el 87% del consumo total.

Si bien se trata del sector más castigado por la regresiva política de ingresos, es el que tiene una cultura del gasto más acendrada entre los que sobreviven a la exacción de la política de ingresos, al estar más lejos de Lebacs y otras yerbas especulativas, a diferencia de quienes hacen sentir el ajuste en autos, inmuebles, indumentaria, aerolíneas, tarjetas internacionales y muchos comercios de barrio.

Laura Recine, quien lleva adelante una Feria de Trueque en Trenque Lauquen, a pesar de la oposición del Departamento Ejecutivo que habría argumentado que ya existen muchos lugares de ayuda social en la localidad.

El quiebre se notó en junio, cuando cayeron 30% las ventas dolarizadas, por la contracción de la demanda del turismo al exterior y la compra de pasajes. Se ha hecho sentir, principalmente, en los empleadores de la cuarta parte de los trabajadores registrados, que suman entre los 1,2 millones del comercio y 270 mil de hoteles y restaurantes.

Es un tema no menor, por cuanto se plasmó un 2do trimestre ya con la economía en desaceleración y ventas de consumo masivo que terminaron con caídas del 1,6 % en el interanual y 1,2 % en el acumulado del año, advirtió el consultor Damián Di Pace.

Y apuntó que en las ventas minoristas, en general, la caída en el acumulado del año fue mayor del 2,8 %. Ese será el punto de partida de un 2do semestre con pronóstico reservado, como se diría en el argot médico.