DEBATE POR EL ABORTO

El laberinto en el que se metió Vidal

En medio del debate, la gobernadora ratificó que no pondrá en riesgo su relación con la jerarquía eclesiástica. Tras una visita al papa Francisco previa al voto en Diputados, Vidal ahora se mostró con el pañuelo que simboliza la posición "pro vida" en torno al proyecto que en un mes se votará en el Senado. Sin embargo, tantos gestos hacia la Iglesia podrían tener un efecto contraproducente.

María Eugenia Vidal dejó en claro que, a diferencia de Mauricio Macri, no está dispuesta a poner en riesgo su buena relación con la Iglesia Católica por el debate sobre el aborto legal.

Al igual que el Presidente, Vidal ya se pronunció a favor "de la vida". Sin embargo, el líder del PRO se mantuvo prescindente, evitando influir en el desarrollo de la discusión parlamentaria. En la Casa Rosada juran y perjuran que "no bajó línea" en ningún sentido. También recibió a representantes de las 2 posturas en torno al proyecto. No obstante, esa posición intermedia no termina de convencer al Episcopado, ni al Vaticano.

La gobernadora, en cambio, jugó más fuerte. Previo a la media sanción en Diputados, Vidal visitó al papa Francisco en Roma, y el 9 de Julio se mostró posando con el pañuelo celeste de la campaña "por las 2 vidas", que contrasta con el verde de la campaña por el Aborto legal, seguro y gratuito.

Vidal estuvo la fecha patria en el Tedeum, la tradicional misa, en La Plata. Macri prefirió ausentarse de la Catedral Metropolitana y dejar la máxima representación en la vicepresidente Gabriela Michetti, un halcón en contra de la legalización del aborto.

En La Plata, Vidal escuchó al cardenal Víctor Fernández, flamante reemplazante del histórico y polémico Héctor Aguer, pedir el veto en caso de que el aborto legal se convierta en ley el próximo 08/08, cuando el Senado vote el tema, luego del debate en comisiones que empezó este mismo 10/07 con la 1ra ronda de expositores. 

"Los derechos humanos se defienden en cualquier circunstancia, ese ser humano tiene un valor que no es negociable. Si hoy le niego un derecho porque es discapacitado, mañana se lo niego porque es negro, después se los niego porque tiene menos de 14 semanas, entonces... ¿qué fundamentos quedan para los derechos humanos?", dijo el prelado.

Fernández no sólo expresó la incolumne posición de la Iglesia Católica al respecto, sino que también instó al presidente Macri a imitar a su par uruguayo, Tabaré Vázquez, quien en su 1er mandato vetó la ley sancionada en el Congreso, que luego fue nuevamente votada y puesta en vigencia por su sucesor, José Mujica.

Desde la Casa Rosada le respondieron al clérigo e insistieron en que el veto no es una opción. "Dar un debate republicano implica respetar ese acuerdo y por supuesto no vetar la ley", dijo el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Pero al arzobispo de La Plata le queda otra instancia de apelación. Fernández será recibido el miércoles por Vidal. El cardenal anticipó en declaraciones radiales que entonces hablarán sobre el proyecto de aborto legal, además de otros temas.

Sería muy difícil que en esa reunión Fernández no le proponga a Vidal, integrante de la mesa chica de Macri, que sea portadora del reclamo de la Iglesia y que intente convencer al Presidente de que anule la ley que eventualmente el Congreso sancionará el próximo mes. Después de todo, ella hizo una demostración de compromiso con la postura "pro vida" que impulsa el Vaticano.

¿Qué hará la gobernadora en esa caso, más cuando Peña -alterego de Macri- ratificó la postura oficial del no veto? ¿Rechazará Vidal ese posible requerimiento de la Iglesia, a pesar de su intento previo por no romper lazos? ¿Resentirá eso la relación con el papa Francisco que pretendió preservar en medio del debate? ¿O preferirá Vidal ser vocera de la Iglesia y chocarse con el previsible muro de la Casa Rosada?

Es el laberinto en el que se metió Vidal.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario