ANIVERSARIO

Hace 40 años nacía el primer bebé de probeta del mundo

El 25 de julio de 1978 nació Louise Brown, su concepción fue posible gracias al primer tratamiento de fertilización asistida exitoso. El avance científico y el desarrollo y perfeccionamiento de los procedimientos caracterizan estos 40 años de historia. Hoy, la maternidad tardía representa un desafío.

El primer bebé de probeta. Louise Joy Brown nació hace casi 40 años en el hospital de Oldham, al norte de Inglaterra. Su nacimiento fue posible gracias al método de fertilización asistida desarrollado por los doctores Patrick Steptoe y Robert Edwards. El método consitió en extraer un óvulo de la mujer, fertilizarlo en el laboratorio con el esperma del hombre y, una vez formado el embrión, introducirlo en el útero materno. Gracias a este acontecimiento, Edwards ganó el Premio Nobel de Medicina en el año 2010.
 
 
 
En Argentina. La fertilización llegó a nuestro país en 1986, cuando nacieron en Tucumán los mellizos Eliana y Pablo Delaporte. Sus padres, Eliana Beatriz y Pablo Andrés Delaporte, se casaron en Tucumán en 1977. Desde entonces, intentaron tener un hijo, pero no tuvieron éxito.
 
“La primera paciente llevaba muchos años intentando concebir un bebé y quedó embarazada en el primer intento. Fue muy emocionante la experiencia. Estábamos en el laboratorio viendo embriones humanos, no lo podíamos creer”, recordó el Dr. Brugo Olmedo, que participó del proceso. “Conseguimos siete embriones y los transferimos todos. Hoy esto sería una locura, ya que sólo se transfieren uno o dos por paciente, excepcionalmente tres”, agregó.
 
 
 
Algunas de las innovaciones que sucedieron en estos 40 años son la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), el diagnóstico genético preimplantarorio, el estudio ERA que permite determinar el momento ideal para transferir los embriones, la reducción de los embarazos múltiples y la posibilidad de criopreservar óvulos, espermatozoides y embriones.
 
¿Cuáles son los desafíos para el futuro? Poder responer a una maternidad que es cada vez más tardía. La fertilidad de la mujer comienza a caer, lo que puede producir una baja reserva ovárica. Según el Registro Argentino de Fertilización Asistida (RAFA), de 2004 a 2014 los factores femeninos de esterilidad pasaron a representar del 33% al 49% de las causas que motivaron la necesidad de un tratamiento de fertilización asistida.
 
Esto está estrechamente relacionado con un giro cultural del rol de la mujer, que cambia con cada generación que pasa. “Sin dudas la filosofía de vida de muchas mujeres ha ido cambiando en estos últimos años. Hoy la idea es tener un título, una carrera, un futuro profesional, o simplemente retrasar la maternidad hasta más adelante. Y eso hace que si antes las mujeres llegaban a la consulta antes de los 30 años, hoy es habitual que tengan 36, 37 o 38 años cuando consultan por primera vez", dijo el Dr. Santiago Brugo Olmedo, especialista en Medicina Reproductiva y Director Médico de Seremas, "pero el reloj biológico no las espera: la reserva ovárica disminuye a veces de manera dramática y las posibilidades de embarazo se reducen o a veces se convierten en casi imposibles”.
 
Como respuesta al problema, la medicina ofrece la posibilidad de congelar (vitrificar) óvulos cuando su capacidad reproductiva es óptima, para que llegado el momento en que decida ser madre cuente con óvulos que le ofrezcan la mayor chance de lograr un embarazo. Otra opción es la de recurrir a los óvulos donados.