SUBSIDIO AL CARRY TRADE

Extraña paradoja: privatizar dólares prestados

Al foco de incendio político que se le declaró al gobierno con la reacción en el Congreso y las provincias ante los continuos tarifazos de los servicios públicos, se le sumó otro chisporroteo en el que era el core business de la gestión gradualista: el mercado financiero y cambiario, por el que en un solo día la fuga de capitales resultó la más importante de los últimos 14 años, con el BCRA como único y estoico vendedor de los casi US$1.500 millones que compraron tenedores de Lebacs del exterior, que no necesariamente viven fuera del país como lo están sus cuentas, según lo admitido públicamente por el ministro de Energía, Juan José Aranguren, y por la mayoría de sus colegas del gabinete en las DDJJ. Se sacaron de encima los títulos en pesos antes que le apliquen el impuesto a la renta financiera y se llevaron los dólares a destinos menos riesgosos. Mientras por estos lares se duda a esta altura que en junio el Morgan recategorice los bonos como de país emergente y con necesidades de rascar de las ollas u$s 30.000 millones este año para tapar los agujeros fiscal, comercial y financiero, la competencia que ejerce la propuesta del Tío Sam del 3% anual para la próxima década suena como el canto de las sirenas de la Odisea de Homero. El impuesto inflacionario aportaría US$10.000 millones, otro tanto lo que quede de los carry trades en la City, US$5.000 millones se consiguen en el exterior y están faltando US$ 5.000 millones netos, que se pagarán de las reservas o de algún ahorro en los gastos que en el interior del gobierno se resisten a hacer, camuflados en una supuesta inelasticidad de las partidas salariales y parapetados en la lógica de transferir a la sociedad los subsidios a la energía mientras los privilegiados siguen gozando de puestos muy bien remunerados que también la población debe subsidiarles.

Extraño negocio difícil de entender para el sentido común de profanos es éste de andar por el mundo pidiendo prestados dólares que empezaron a escasear y encarecerse (por los que se pagan $1.100 millones diarios de intereses) para entregarlos alegremente en la bicicleta doméstica a inversores de afuera que se los cambian por Lebacs, y encima es para evitarse de tributar el nuevo impuesto a la renta.  

No sólo para entendidos, Carlos Rodríguez, el veterano titular de la Academia Nacional de Ciencias Económicas que acompañara a Roque Fernández cuando fue ministro de Economía de Carlos Menem, encuadra el trasfondo: “El Tesoro tiene déficit en pesos equivalente a US$ 30.000 millones. Se endeuda afuera en US$ 30.000 millones que vende en el mercado por pesos que gasta. Para que el dólar no caiga mucho, el Banco Central los compra con pesos. Para que no suba la inflación, el BCRA rescata los pesos con Lebacs a 35 días, cuya tasa está 10 puntos arriba de la meta de inflación. Una bomba de tiempo, había escrito en El Cronista Comercial ya antes que la sangría de divisas superase todas las marcas.

El diputado Ignacio de Mendiguren también lo enfocó por el lado de la sustentabilidad del modelo de déficit comercial y fuga de capitales crecientes que aplica el gobierno: el stock de deuda pública en moneda extranjera con terceros alcanzó los u$s 135.000 millones -85% respecto de diciembre de 2015-, señaló. En 18 meses, la deuda pasó del 14% al 24% del PIB y del 129% al 231% de las exportaciones, añadió.

El entrecasa de la hemorragia verde de ayer (25/04) es que se trataba del último día antes de la entrada en vigencia del impuesto a la renta financiera a los no residentes y que ello provocó muchas ventas de Lebac por parte de privados que huyeron de la posición y se fueron a dólares. Fue el precio de mantener la cotización mayorista estable a lo largo de toda la rueda a $20,26, con un volumen récord operado también, al tocar los u$s 2168 millones.

Desafiante, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dio como explicación ante el Senado a la versión corregida y aumentada de la fuga de capitales de estos días que "el Banco Central tiene capacidad de defender el valor de la moneda y para intervenir en situaciones excepcionales".

Si la calificación es por haber ocurrido  el miércoles 25/04 la mayor venta a plaza de los últimos 14 años vaya y pase, pero si se mira que el drenaje de divisas lleva más de un mes y acumuló desde entonces US$4500 millones, otro es el cantar.

Otra justificación más escuchada en el mercado atribuye a la suba en Estados Unidos de la tasa a 10 años, que superó el 3% por primera vez desde 2014.

Como quiera que sea, el Central bancó un nuevo cambio en los portafolios de la City: las Lebacs en manos de extranjeros dejaron paso a los dólares y, para que su cotización no se escapara a $21, vendió en un solo día reservas por US$1.472 millones, cuando el lunes ya se había desprendido de algo más de US$ 200 millones.

En 2 meses ya lleva sacrificado un tercio de las existencias líquidas de divisas en poder del Banco Central , que se convirtieron en la variable de ajuste del programa monetario desde que la conducción económica decidió soltar amarras a la inflación, en diciembre pasado.

Como en las anteriores escaladas, sólo el alza de la tasa de interés que permitió el Banco Central, al no absorber las Lebacs en liquidación, y logró así calmar la voracidad por la moneda norteamericana dándole una nueva vuelta de pedal al carry trade con seguro de cambio virtual fijado en $20,50.

Crónica de una retracción anunciada

El repliegue de Estados Unidos sobre su mercado de capitales arrastró posiciones en mercados emergentes, como Brasil, y en la propia Europa (como lo mostraron el comportamiento del real y el euro), y dejó al descubierto la vulnerabilidad argentina a esos movimientos:

- 1ro, por su alto nivel de endeudamiento;

- 2do, por la endeblez de su plaza financiera local, cuyo poder de lobby volvió a fallar en el intento de sacar la demorada ley de Financiamiento Productivo (reforma a la de mercado de capitales), y

- 3ro, porque no consigue consenso ante el Morgan Stanley Co. Int (MSCI) para asegurar que en junio sea subida la calificación de país fronterizo a emergente.

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El dólar, siempre el dólar (imágenes del archivo de Urgente24):

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Desde que Donald Trump ocupa la Casa Blanca en Washington se veía venir esta repatriación de capitales y auge del proteccionismo en USA e inclusive el tiempo que insumió el relevo en la cúpula de la Fed dio algún margen para ir pensando en alternativas.

El síndrome del ombliguismo parece enquistado en la Casa Rosada, esté quien esté, y en ese contexto de cambios internacionales se eligió un camino de gradualismo fiscal y antiinflacionario con simultáneo shock tarifario ahora interrumpido por una barrera internacional que involucra a todas las monedas, la mayoría en mejor situación que la nuestra.

La novedad a la política de tipo de cambio cuasi-fijo desde principio de marzo, con inflación en ascenso e intervenciones directas del BCRA, que además no acompañó la reacción del resto de las monedas de depreciarse frente al dólar ante la suba de la tasa de 10 años de Estados Unidos arriba de 3%, fue que ahora se volvió a mover en alza la tasa en el mercado secundario, que desde los recálculos de diciembre no sucedía, y marcha rumbo al 28/28,5%.   

Flaco favor le hizo al gobierno en el actual contexto la oposición parlamentaria, al postergarle por dos semanas el tratamiento de la ley del mercado de capitales, que también tiene nervioso al mercado porque de la sanción depende, en gran medida, que la calificación del país pueda pasar en junio a emergente.

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