LA PEOR CARA DE LA CRISIS

Video: Venezolano resultó internado por comer ratas para "matar el hambre"

Alejandro Manuel Mago Coraspe, de 41 años, tuvo que mitigar su hambre en la prisión cazando ratas hasta, que una de ellas –infectada– lo mandó al hospital. Comer basura o comer ratas a veces es la única opción en Venezuela. El recluso concedió una entrevista a un medio de comunicación, en la que asegura que la crisis en Venezuela es escalofriante.

La crisis en Venezuela toca a todos los sectores del país. La falta de alimentos es uno de los grandes problemas que sufre la población y muchos ciudadanos hacen lo que pueden para alimentarse. Incluso llegando a situaciones extremas. La falta de alimentos en la cárcel de Vista Hermosa, en el estado Bolívar de Venezuela, hizo que Alejandro Manuel Mago Coraspe, de 41 años, se comiera dos ratas que le provocaron una complicación estomacal.
 
El recluso presenta un cuadro severo de desnutrición e intoxicación por haberse comido una rata probablemente envenenada. La salud de Mago Coraspe, encarcelado desde hace ocho meses por haber robado un auto, es precaria. Tiene las piernas y los pies inflamados, pero esto no le ha impedido contar su tragedia a la ONG «Una ventana a la libertad», que lucha por los derechos humanos en las cárceles venezolanas.
 
Acostado en su cama clínica con un brazo esposado y una Biblia en la mano, el preso admite que no era la primera vez que comía ratas: «Yo las he comido varias veces, por la necesidad, por el hambre. Pero las que me comí recientemente no las mate yo, las agarré muertas del contenedor de basura que tenemos en el penal. Las cocinamos, pero quedaron como crudas. Así mismo las comimos. Yo creo que estaban envenenadas y por eso me cayeron mal. Las otras que me he comido las he matado yo », relató de forma pausada.
 
El gobierno de Maduro no se ha pronunciado por este caso. Humberto Prado, director de la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones, ha denunciado que el hambre y la desnutrición afecta a más del 80% de la población penitenciaria por la escasez de alimentos. El 87% de los venezolanos vive por debajo del umbral de la pobreza y dos de cada tres ha perdido una media de 11 kilos en su peso, una situación de extrema emergencia humanitaria.
 
El recluso detalló que hay otros internos en su misma condición, es decir, sin familiares que les proporcionen alimentos. Se supone que el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario debería garantizar la comida a los presos sin familia. Pero ya se ve que no es así. «Y a los que les llevan su comida, no van a dejar de comérsela para dársela a los otros », señala Mago. Ninguna autoridad regional, militar o del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario se ha pronunciado por el caso que salió a la luz el pasado jueves, cuando a través de las redes sociales circuló el vídeo de la intervención quirúrgica que le realizaron a Manuel Mago.
 
 

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario