ARGENTINA 2018

Vísperas de una marcha: Sobra testosterona, falta eficacia

"Las encuestas son claras: El Gobierno que ganó en forma contundente las elecciones en Octubre hoy tiene de 5 a 10 puntos básicos de imagen negativa más que de positiva. Desde que se anunció el “golpe de Estado” al Banco Central, el riesgo-país aumentó casi 60 puntos básicos, mientras que el de Brasil subió 1 punto y, el de Colombia, 3 puntos básicos. ¿Inversiones? Desde que comenzó el año, no se informó ninguna importante que no se haya negociado durante 2017 y se terminó de cerrar a fines de Diciembre", afirma Claudio Chiaruttini.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). La política argentina se puede definir hoy con tres palabras:

> desconcierto,
> fantasía y
> desorientación.

Quién desconcierta es el Gobierno de Mauricio Macri, que no termina de emitir señales contradictorias que genera inseguridades y dudas entre los operadores financieros y económicos; el peronismo levanta banderas de unidad y cohesión contra el macrismo tomando como base una fantasía: que nadie es responsable de 3 derrotas consecutivas; y la desorientación es del resto del espectro político, que no sabe cómo posicionarse para lo que creen será una nueva redistribución del poder en 2019.

Los efectos del resultado electoral de 2017 no han terminado de digerirse pero muchas funcionarios, no funcionarios y fuerzas políticas expresan intenciones, acciones o relaciones en base a imaginar escenarios de resultados electorales que ni el adivino más prestigioso se atrevería a darle alguna entidad.

Hay momentos que es imposible entender las “señales” que lanza la Casa Rosada con sus movimientos.

> Un día, Mauricio Macri recibe al policía Luis Chocobar; una semana más tarde, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, promete recibir a la madre del delincuente abatido por el policía municipal de Avellaneda.

> El Gobierno afirma y asegura que no aceptará paritarias con “cláusula-gatillo”, pero ahora da indicios de querer ceder; al tiempo que el Ministerio de Finanzas ofrece bonos en pesos con “cláusula-gatillo” para los inversores y tomadores de deuda.

> En el Congreso, Cambiemos toma el control de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que aprueba o rechaza los DNU presidenciales y, pese a tener la mitad de los miembros y el doble voto del presidente de la Comisión, el radical Luis Naidenoff, antes de discutir el mega DNU conque el Poder Ejecutivo abrió el año político, anuncia que dividirá la norma en 3 proyectos de Ley que serán analizados en las comisiones de ambas cámaras parlamentarias, lo que implica que podrá tener decenas de cambios. ¿Para qué lanzaron un DNU si no lo defienden y aceptarán cambios?

> El Presidente de la Nación anuncia que modificará el Ministerio Público para forzar el alejamiento de Alejandra Gils Carbó. La Procuradora General de la Nación renuncia. El Gobierno presenta el proyecto de Ley para introducir cambios en Sesiones Extraordinarias, pero no lo trata. Anuncia que abrirá el Congreso en el mes de febrero para tratar el tema, pero no llama. Ahora, el ministro de Justicia, Germán Garavano, asegura que el tema no se tratará este año a pedido de los Gobernadores peronistas dialoguistas. ¿En qué quedamos?

> La Casa Rosada se hace la distraída ante el cobro de un bonus de $500.000 por parte del ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, horas antes de jurar. Por pedido de la Oficina Anticorrupción, devuelve el dinero, sin mediar sanción alguna. El Gobierno da por terminado el tema. Pero una semana más tarde, surgen rumores de cambios en el área ante el avance de la causa judicial.

> Y, en el medio de toda esta historia de idas y vueltas, antes de la devolución del dinero a la Sociedad Rural Argentina por parte de Luis Miguel Etchevehere, el ex ministro de Interior de Carlos Saúl Menem, José Luis Manzano, compra acciones del diario de la familia Etchevehere, que tiene en Paraná, y hace una fuerte inyección de fondos. ¿Están relacionados ambos temas? Nadie investiga, ni la Justicia, ni la Oficina Anticorrupción.

(Bueno, este asunto es más complejo: El Diario, de Paraná, es 40% de los Etchevehere y 60% de Ramiro Nieto, empresario de medios rosarino que ingresó en días de Sergio Urribarri gobernando Entre Ríos. Todo indica que Manzano ingresa sin Daniel Vila, pero ambos ya tienen en Entre Ríos el diario Uno mientras que cerraron el Uno en Santa Fe de la Vera Cruz. El ministro Rogelio Frigerio acaba de ratificar su proyecto en Entre Ríos, que gobierna Gustavo Bordet. Habrá que seguir todo esto con atención.)

¿Es necesario seguir contando casos? Uno más:

> El Gobierno trata de tapar el escándalo del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, con 'la casera de su hermano' y la inmensa lista de 'cercanos' incluidos en la intervención del SOMU, con la propuesta para achicar la estructura del Estado. Sin embargo, una semana más tarde, se anuncia que la cartera laboral duplicará la cantidad de secretarías, mientras que los otros ministerios deben reducir hasta 50% de su estructura actual. ¿Cómo se entiende? Algo más: Gladys González fue la interventora del SOMU y hoy día es senadora nacional que impulsó su ascenso en Cambiemos, aparentemente, 'haciéndole el favor' a otros funcionarios necesitados de ubicar a sus familiares. ¿Qué dice Gladys González? 

Las encuestas son claras: El Gobierno que ganó en forma contundente las elecciones en Octubre hoy tiene de 5 a 10 puntos básicos de imagen negativa más que de positiva. Desde que se anunció el “golpe de Estado” al Banco Central, el riesgo-país aumentó casi 60 puntos básicos, mientras que el de Brasil subió 1 punto y, el de Colombia, 3 puntos básicos. ¿Inversiones? Desde que comenzó el año, no se informó ninguna importante que no se haya negociado durante 2017 y se terminó de cerrar a fines de Diciembre.

Hoy, el Gobierno intenta debilitar la marcha que citó el camionero Hugo Moyano para dentro de 10 días. Es cierto que 'los Gordos' y los gremios 'independientes' no concurrirán, incluso algunos cercanos al kirchnerismo, tal como los porteros de Víctor Santa María y los metalúrgicos de Antonio Caló. Sin embargo, las 3 CTA, las organizaciones de derechos humanos, varias agrupaciones universitarias, 'Barones del Conurbano' cercanos a Cristina Fernández de Kirchner y colectivos sociales ya comprometieron su presencia. Guste o no, será una movilización inmensa.

En la vereda de enfrente, el panperonismo alienta esperanzas de unificación y de volver al poder en 2 años, algo que parece imposible, si uno analiza cuidadosamente la lista de presente y ausentes en las reuniones que realizan dirigentes, donde se juntan viejos enemigos que, en el caso de CFK y Alberto Fernández, hace 10 años que no se veían.

El encuentro que impulsó esta semana Víctor Santa María es una confirmación de la fantasía que elaboran dirigente que perdieron las últimas dos elecciones, por lo menos. Una 'cumbre' de kirchneristas porteños que hace 10 años no ganan una elección en la Ciudad de Buenos Aires, con ex massistas que no son capaces de movilizar cien personas y randazzistas que sacaron menos de 5% de los votos.

¿Acaso se puede hablar de unidad sin la presencia de La Cámpora, de los gobernadores peronistas y de los sindicalistas? Bueno, eso es lo que se intentó esta semana y, para colmo, la 'estrella' de cierre del encuentro fue el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien dice tener un guiño de CFK para ser candidato a Presidente de la Nación en 2019 con el apoyo del kirchnerismo y de La Cámpora.

Alberto Fernández repitió una frase que se dice en el peronismo con insistencia: “Con Cristina no alcanza, sin Cristina no se gana”. En realidad, la frase hoy debería ser: “Cristina, sola, ya no puede; con Cristina, vamos a ver si llegamos”. Hasta ahora, José Manuel De la Sota y Juan Manuel Urtubey amenazaron 3 veces con ser candidatos presidenciales, no llegaron ni a las PASO. Los hermanos Rodríguez Saá, se alternan en el intento y nunca llegan al mínimo de 3% de los votos. ¿Alguien imagina un peronismo unido llevando como candidato presidencial a una figura que no tiene intención de votos más allá de su distrito?

Luego de las derrotas de 1983 y 1999, el peronismo descartó a los liderazgos que los llevaron a perder ante el radicalismo. ¿Pueden en 2019 obtener un triunfo las mismas personas que vienen perdiendo elecciones desde 2013? ¿O un Sergio Massa que dilapidó un enorme capital político peleando contra el macrismo y el peronismo al mismo tiempo?

Es tanta la prepotencia del panperonismo y el menosprecio que tienen por el Gobierno de Mauricio Macri que consideran que 'Cambiemos' se va a terminar por derrumbar sólo o que perderá si pulsea contra Hugo Moyano. Lo cierto es que esas mismas figuras panperonistas perdedoras no han terminado de registrar que el macrismo construye alianzas, acuerdos, maquinarias electorales y propuestas de marketing político más inteligentes y atractivas que el kirchnerismo y en las formas provinciales de peronismo.



El peronismo es un partido de poder. Nació en el poder y sólo sabe considerarse perseguido o dominando. No saben ser oposición democrática, crítica y colaborativa tal como son los radicales cuando les tocó estar en el llano. Tampoco el macrismo se conoce perdedor. Luego de las elecciones porteñas de 2003 que perdió ante Aníbal Ibarra, el PRO ha ganado todas las votaciones donde ha participado. También se puede hacer la salvedad de Santa Fe, donde cedieron la Gobernación por muy poco. Por eso, el escenario actual genera desorientación al resto del espectro político.

Sergio Massa alejado de los avatares peronistas, Margarita Stolbizer analizando volver con el Partido Socialista, el socialismo santafesino que teme perder la provincia en dos años, Córdoba, La Pampa y Entre Ríos que ya piensan en desdoblar las elecciones de 2019 para evitar que el macrismo les arrebate el poder; el peronismo bonaerense dividido entre los que negocian con María Eugenia Vidal, los que la enfrentan y los que buscan su espacio en la discusión del poder del PJ de la Provincia de Buenos Aires; la izquierda que tuvo un fuerte retroceso electoral en Octubre pasado, que pone en duda la continuidad del FIT y colectivos sociales que sueñan con tener un rol activo en las elecciones presidenciales, son condimentos de este escenario político original, desarticulado y complejo.

El kirchnerismo perdió las elecciones de 2017 en medio de un repunte de la actividad económica. El macrismo ganó en Octubre con los atisbos de unos pocos “brotes verdes”. ¿Será la economía la gran ordenadora de las preferencias electorales de los votantes en 2019 o será Francisco el 'Gran Elector' que regalará rosarios a los candidatos de preferencia? Muchas son las preguntas que surgen para elecciones que se realizarán dentro de 18 meses, pero ocurre que la campaña electoral comenzó el martes 02/01.

Un macrismo que aparece débil, un peronismo que parece aguerrido, un sindicalismo que está cercado por la Justicia, un Papa que interviene en la política tal como ningún otro prelado religioso lo ha hecho en toda la historia argentina, una inflación que no se domina, un déficit fiscal que tampoco baja, un déficit cuasifiscal inmanejable (las Leliq nacieron muertas hace dos semanas), un déficit de balanza comercial que también desciende y 30% de pobreza que apenas retrocede.

En este marco, un poder que no se ejerce y una exagerada fantasía de poder no ayudan a generar confianza, ni interna ni externa. Al macrismo le falta testosterona y al peronismo le sobra. Mala combinación para un país que tiene instituciones raquíticas y egos exagerados.

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