HORACIO SANSÍVERO

“Si Mariquena Del Prado no crece, la mato…”

Horacio Sansivero le pone el cuerpo a la drag queen “Mariquena del Prado”, personaje que supo divertir las noches de Mar del Plata en diferentes temporadas, 2 veces ganador del premio Estrella de Mar al mejor espectáculo de humor en La Feliz. El show de casi 2 horas juega con la improvisación y Mariquena del Prado lleva al público al mundo del café-concert de antaño. Raúl Acosta entrevistó a 'Mariquena'.

ROSARIO (Mirador Provincial). La conversación con Horacio Sansívero (menos de 50 años) natural de Firmat, provincia de Santa Fe, en la pos siesta marplatense es tranquila. Mate amargo y pastelitos. ¿Qué más se le puede pedir al verano? (já…)

Su personaje, Mariquena del Prado, es uno de los acontecimientos del verano. No es de ahora (en esta temporada con un trabajo central, como cabeza de compañía, en un trasnoche que titularon: ”La chica del verano” y la organización coreográfica y de conexión entre los diversos personajes que componen la revista que encabeza Carmen Barbieri) no es de ahora su presencia en la temporada de verano en MDQ sino que, en esta temporada, no hay modo de esquivar su importancia. “Como actor soy Mariquena del Prado, pero también trabajé junto a Carmen y los suyos en los cuadros de su revista, tengo ideas para eso y hay gente muy linda en esa compañía, como Luisa Albinoni…”)

Algo de lo que dice es cierto: es un calmo componedor este hombre de Libra (14 de octubre). “Cada vez que vuelvo a Firmat lleno el teatro, pero no voy sólo para actuar, me llevo bien con mi familia. Todos están a favor de Mariquena… mi viejo el fanático número uno, y hermanos y sobrinos, todos…”.

 

Pago chico

Este verano los santafesinos tienen sitios importantes en las diversiones en la costa, los Midachi son parte de las taquillas mas gruesas del verano, andan bien Tarico y Rotemberg (uno de Santa Fe y otro de Moisés Ville), los rosarigasinos Omar Capacci, Lo Lumvrise y, perdonando descuidos y olvidos por otros comprovincianos, puede insistirse: anda bien Mariquena.

Es su creador, Horacio Sansívero,

quitiene dudas, no terribles, pero las dudas son así, empiezan por una mínima fisura. “Es que el personaje viene del fin de siglo, sobre 98/99 se consolidó, apareció antes y se fue convirtiendo en un juego delicioso, que además me daba de comer…”

Se niega a las medialunas, ataca con medio pastelito, explica que no toma sol ni va a la playa por la garganta (“vivo de ella también”) y cuenta:… “La temporada es durísima, son 60 días a todo vapor, no hay descanso. Dos horas para ponerme en el personaje y a la calle Rivadavia a convencer a los espectadores que vengan a ver el espectáculo… hay más de 7 horas de Mariquena a mil…”.

La insistencia es por el misterio, no es un personaje común y, si se afirma que es inexplicable, hay que hacer eso: no explicarlo porque no se puede. Ella / él agrega lateralidades. “Es un poco el juego infantil de la participación, todos participan. No es sencillo. No agredir, no ser provocativa, reirme de mi como nadie es un secreto que todos ven… Mariquena es – eso dicen – un espectáculo de transformismo y puede que sea eso, pero es un chico que juega con otros chicos sin joderlos, sin ridiculizarlos, lo único que ridiculizamos es el ego del hombre que se volvió mujer o la mujer que se volvió hombre y es eso, la burla para quien no entiende el juego de roles… Mariquena se rie de si misma. Sube a escena y habla con voz atiplada, después con voz de camionero, hace bromas…intenta quitarle tormento y sacristía a la vida y al falso orgullo… y eso que ahora estoy en calma, 20 años atrás era mas zarpada pero cuidado… siempre tuve un guión para seguir, es menos problemático…”.

Su ropaje, su vestuario, su maquillaje es bastante particular. “Sí, lleva tiempo componer el vestuario del personaje, pero en este verano lo mas importante es la calle Rivadavia”…

El público de la calle

Detengámonos aquí. Visto desde cualquier ciudad de la provincia de Santa Fe no resulta fácil describir, en Mar del Plata, Calle Rivadavia a las 23 de cualquier día de verano. Mezcla del café en Blade Runner de Ridley Scott, de los sitios mas exagerados de Almodóvar o de lo mas chaplinesco del surrealismo italiano de Rosellini, De Sica y Fellini.

En otras palabras: la profunda esperanza de un fin de semana de turismo del mas oscuro conurbano bonaerense, con las ojotas, el termo, los chicos cansados, con hambre, sueño y moqueando, el agobio y la mínima lucecita, que eso es, eso es ése trasnoche, barato pero teatro, con griteríos, encuentros, muchos que por primera vez acceden a un teatro, por primera vez y lo que dice Mariquena: “vale el dos por uno, el tres por uno, el cuatro por uno , el entrá de una vez que quiero que veas la función no jodás más…”.

Pregunto si está cansada y nos remontamos al Berlín Café, en Rosario, y el fin de siglo, cuando los espectáculos de travestismo y de textos lanzados no eran tantos.

”Comenzaron a venir los estudiantes de La Siberia, el show era una combinación de tres mundos y de a poco, pero por años, llenamos, llenamos y empécé a vivir de Mariquena, no era sencillo de creer, mis viejos me bancaron cuando estudié teatro en Rosario, oficialmente, un terciario, después fui un año a Buenos Aires pero nada, en Rosario explotó y Mariquena quedó en escena. Después fiestas y fiestas. De lo que se te ocurra. Para 12 o para 500. El personaje empezó a tener su vida. Primero con stripers, después bailarinas, bailarines, todas las semanas contrataban como animación a Mariquena. Hubo un compañero con el que arrancamos dos personajes y luego sola. Mariquena del Prado empezó a ser eso, una nena grande que jugaba a ser travesti y se burlaba de los humanos con humanidad. No se cuál es el secreto mas profundo ni quiero saberlo. “Mimí Nervios y Mariquena del Prado”. Bar Berlín 1995. No parábamos de reírnos de lo que hacíamos pero funcionaba… así empezó todo…”

Pregunto por la repetición y se ubica. “Claro que podría cansarme, pero el público no es el mismo. Llenar el teatro este verano lleva dos a tres horas de propaganda callejera… pero para este invierno tengo pensado algo…”

La pregunta es obligada: ¿qué pasará? “Mariquena va a crecer, va a tratar de explicar Moliére…”.

Repregunto: ¿Y si no crece?

Responde: “Va a crecer, si no crece creeme, creo que la mato….” (Fuera de reportaje sostengo. Naaaa, no la va a matar, nadie mata un éxito, nadie, ni siquiera esa nena grande, ridícula, un poco loca, absolutamente cómica que cada noche esconde a Horacio Sansívero).

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