Una ola de protestas anti-turistas atraviesa Europa, revela el diario británico The Guardian. El foco de esta tendencia ha sido España, donde en las últimas semanas se han producido actos de agresión aislados contra el sector turístico. Desde pedradas contra buses y hoteles en Barcelona, hasta pintadas de 'Tourist Go Home'. “No sé si a los turistas hay que recibirlos con un cártel de ‘bienvenido señor turista’, pero lo que no se puede hacer es al que viene aquí a dejarse un dinero, tratarlo a patadas”, dijo el Presidente español, Mariano Rajoy.
'TOURIST GO HOME'
La "turismofobia" atraviesa el sur de Europa
En un barrio de Milán hasta se prohibieron los "selfie sticks".
En algunas de las ciudades más turísticas de Europa, los residentes se quejan de que los alquileres se les van por las nubes debido a que los precios están puestos para turistas, situación que se agrava por servicios tales como Airbnb. Además, manifiestan que la actividad del turismo produce mucha contaminación, además de perjudicar sitios históricos. Pero la realidad es que el turismo forma parte del sostén económico de estas ciudades.
España tuvo una cifra récord de más de 75 millones de turistas el año pasado. En Barcelona, una de las ciudades más visitadas, las tensiones existen hace años, explica Will Coldwell del diario. "El modelo actual de turismo expulsa a la gente de sus barrios y lastima el medio ambiente", dijo un vocero de Arran -el ala juvenil del partido izquierdista e independentista catalán, CUP (Candidatura de Unidad Popular). Miembros de Arran han sido filmados cortando los neumáticos de bicicletas de alquiler y un bus turístico.
"Las manifestaciones de turismofobia no van contra el turismo, sino contra los abusos del turismo, porque este, como cualquier actividad humana, tiene costes, y negarlos es negar la evidencia. Recordemos que en la última encuesta entre la población de Barcelona, el impacto del turismo se ha convertido en su principal causa de preocupación", explica Miquel Puig del diario La Vanguardia. Además de Barcelona, Mallorca y San Sebastián también han visto protestas anti-turismo. De hecho, en San Sebastián está planeada una marcha para el 17/8.
Si bien el foco es España, la tendencia rápidamente se esparció a través del sur de Europa. El último mes en Venecia, relata Coldwell -a donde van más de 20 millones de visitantes cada año y tiene solamente 55.000 residentes-, 2.000 personas marcharon por la ciudad, manifestando su ira ante el incremento de los alquileres y el impacto que tienen los cruceros en el delicado medioambiente de la ciudad. En Roma ya se han aplicado prohibiciones a que la gente coma o nade en las fuentes de la ciudad así como que se quede bebiendo por las noches en la calle. En Milán se tomaron medidas similares y hasta en un barrio se prohibieron los "selfie sticks" (palos para tomar selfies).