LICITACIÓN

Sturzenegger larga su peligrosa fiesta de las Lebac

Este miércoles (21/6) vencen $547.042 millones de Lebac. Se trata de más del 58,3% del stock total en circulación y representa el 68% de la base monetaria. Todo indica que la tasa se mantendría o que bajaría de manera casi imperceptible. La renovación se licita este lunes (19/6) porque mañana es feriado. El titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, pretende renovar la mayor cantidad posible de vencimientos y al mismo tiempo ajustar los rendimientos a los últimos datos inflacionarios y del mercado financiero. Mientras todo esto ocurre, sigue creciendo la ‘bola de nieve’ cuasifiscal: la tasa alta y creciente que requiere el cubrir, mes a mes, un mayor volumen de vencimientos.

Hoy (19/6) es la licitación mensual de Lebac del Banco Central en la que vencen títulos por $540.000 millones. La cifra representa el 60% del stock total de letras que asciende a $940.000 millones y el 68% de la base monetaria. Se espera que la tasa no baje o si lo hace sea marginal. Es posible que no se renueve la totalidad del vencimiento, ya que por razones estacionales la economía demandará liquidez, principalmente por el pago de aguinaldos por parte de empresas que requerirán dinero de los bancos, principales tenedores de Lebac.

En la licitación del 16 de mayo pasado, el ente monetario decidió aumentar la tasa de corte y la Letra a 35 días cerró en 25.50% (+125pbs), convalidando los rendimientos del mercado secundario.

La semana pasada advertimos en Urgente24 sobre el efecto ‘bola de nieve’ en la licitación de las Lebacs: cuanto mayor sea su masa, mayor será el volumen a renovar en cada vencimiento y más tasa será la que reclamarán los inversores para cubrirse de una disparada del tipo de cambio… Una conclusión de economistas muy reconocidos: "Es ese crecimiento autónomo de la deuda cuasifiscal lo que la convierte en una verdadera bola de nieve: la masa de deuda se expande por obra de los intereses cada vez más elevados que devenga, aun cuando no se esterilicen nuevos pesos”.

Lo que debe encender la luz de alerta es la tasa alta y creciente que requiere el cubrir, mes a mes, un mayor volumen de vencimientos”, advirtió un informe al que tuvo acceso Urgente24 y que llegó a banqueros y empresarios.

Al respecto, tres lecturas sobre la licitación de Lebcas. Primero, el diario El Cronista:

El Banco Central (BCRA) enfrenta un nuevo desafío en su licitación mensual de letras, con el equivalente al 68% de la base monetaria en colocaciones de Lebac que vencen esta semana.

Analistas esperan que, tras mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 26,25% anual la semana pasada, la autoridad monetaria tenga que sostener también en 25,50% el vencimiento más corto de letras si es que no quiere aumentar la oferta de dinero mientras espera señales más claras de desinflación.

Los vencimientos que se concentran el miércoles, y cuya renovación se define hoy, llegan a los $ 547.000 millones. Se trata de un récord, ya que equivale al 68% de los pesos en circulación.

Lo que genera cierta intriga es conocer si el bono a tres años a tasa variable ajustado por la tasa de política monetaria, el Bopom 2020 que la semana pasada recaudó $ 75.000 millones (aunque con la ayuda de un banco público, que suscribió más de $ 17,700 millones del total emitido), genera alguna rotación de carteras de Lebac a títulos del Tesoro.

La renovación, en principio, es la primera después del susto de mayo que les dio el dólar a los inversores que apuestan por el carry trade. Desde entonces la divisa se mantiene con variaciones acotadas y el rendimiento de las letras sigue siendo uno de los principales atractivos del mercado.

Jorge Herrera en el diario Ámbito Financiero:

Cabe recordar que en la anterior licitación, la tasa más corta -a 35 días- se estableció en un 25,5% anual. En dicha ocasión los vencimientos fueron $476.181 millones y las propuestas sumaron $459.486 millones. La semana pasada, además, en la reunión del Comité de Política Monetaria, el BCRA optó por mantener sin cambios su tasa de política -del centro del corredor de pases- en el 26,25%, a la espera de más señales que indiquen una consolidación del proceso de desinflación. Al respecto vale destacar que los últimos datos de los precios mayoristas (que parecen más alineados con las metas del BCRA: crecen al 15,3% anual) y de los costos de la construcción brindaron nuevos indicios de desaceleración de la inflación. Sin embargo, el BCRA, luego del tropiezo de marzo -cuando se confió con la inflación y decidió bajar la tasa de la Lebac corta del 22,75% al 22,25%- parecería que prefiere mantener la cautela. No debe soslayarse que tras el error de marzo luego lo remendó en las licitaciones de abril y mayo cuando subió la tasa al 24,25% y al 25,5% respectivamente, al son de los sorpresivos datos inflacionarios de marzo (2,4%) y abril (2,6%). En aras de construir credibilidad, sobre todo para convencer a los agentes económicos del dogma de las metas de inflación, el BCRA sabe que cada paso en falso le cuesta mucho más que cualquier acierto.

Por eso, los analistas toman distancia sobre los próximos pasos del BCRA, donde la virulencia de las presiones políticas y corporativas para bajar las tasas han disminuido de cara a las próximas elecciones de octubre. Los inversores tienen claro que el mercado secundario de las Lebac es el termómetro a monitorear como proxy de la licitación del BCRA, sobre todo, después del cambio de la tasa de referencia por la del corredor de pases. En tal sentido, en las últimas semanas las tasas en el mercado secundario empezaron a mostrar una tendencia bajista, donde la tasa de la letra más corta -que vence a mediados de julio,a 33 días- se negoció por debajo del 25,5% (última licitación) en torno del 25,35%/25,30%. Para los "creyentes" del mercado secundario esto sería una pista preliminar de que el BCRA estaría sesgado a dar un nuevo volantazo en la dirección en que conduciría a las tasas de las Lebac, en tanto y en cuanto, confíe en la desaceleración de la inflación. Sería lógico, en virtud de las idas y contramarchas al comenzar con las metas de inflación, que el BCRA se mantenga a la espera de conocer, por lo menos, los datos de junio. Mientras tanto el sistema financiero fue recuperando liquidez, en un mes estacionalmente complicado, vía la cancelación de Pases Pasivos. En la primera quincena el BCRA liberó por este canal cerca de $58.000 millones. Aunque por la vía de las Lebac absorbió del mercado casi $64.000 millones.

Por último, María Eugenia Baliño en el diario BAE:

El abultado vencimiento de hoy ($525.300 millones) pone al Banco Central ante un dilema a pesar del amplio margen que le dieron los datos de inflación de mayo para continuar bajando las tasas de Lebac.

El riesgo está en que un recorte de rendimientos le signifique no poder renovar la totalidad de las letras que vencen mañana -se adelantó la licitación por el feriado- y así queden más pesos ociosos en la calle.

Es por eso que entre los analistas las opiniones están divididas y los que se animan a pronosticar una rebaja sólo esperan que sea marginal.

La baja de la inflación en mayo y la expectativa de que se consolide la desaceleración de la inflación en junio en un contexto donde el ingreso de capitales mantienen ancladas las expectativas de devaluación empiezan a dar cierto margen al BCRA para comenzar a bajar gradualmente la tasa de corto de las Lebacs”, señala el economista Federico Furiase.

La idea del BCRA es aumentar el atractivo de las letras de vencimiento más lejano para que los inversores comiencen a migrar gradualmente hacia esos segmentos y mejorar así su perfil de deuda, descomprimiendo vencimientos de corto plazo.

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