REUNIÓN

Macri con la UIA: Guerra a la ‘mafia del juicio’ y temor industrial por China y CFK

Este jueves (15/6) el presidente Mauricio Macri recibió a la conducción de la Unión Industrial Argentina. Hubo coincidencias en torno a combatir las ‘mafias de los juicios laborales’ como las denominó el Presidente a pesar de las quejas de los abogados. En general hubo coincidencias, pero los industriales plantearon sus preocupaciones por las importaciones y especialmente por China y la posibilidad de que la Argentina la reconozca como una economía de mercado. Si bien no lo plantearon ante del primer mandatario, a la UIA le preocupa la polarización que el Gobierno nacional plantea con Cristina Fernández. Temen que una buena elección de la exmandataria complique aún más la llegada de las inversiones.

Mauricio Macri recibió este jueves (15/6) a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA). Por parte del Gobierno, acompañaron a Macri los ministros Cabrera, Nicolás Dujovne (Hacienda), Luis Caputo (Finanzas), Mario Quintana (secretario de Coordinación Interministerial) y Gustavo Lopetegui (secretario de Coordinación de Políticas Públicas). Se trata de la conducción que había recibido críticas de la entidad, aunque el encuentro fue cordial.

Por la UIA estuvieron, además de su titular Miguel Acevedo, el secretario de la entidad, Alberto Álvarez Saavedra; los vicepresidentes Luis Betnaza, Eduardo Nougués, Cristiano Rattazzi, Adrián Kaufmann Brea, Alberto Sellaro y Miguel Ángel Rodríguez. La nómina se completó con el tesorero, Héctor Motta, y el director ejecutivo, Diego Coatz.

El encuentro tuvo coincidencias en cuanto a impulsar una guerra contra la ‘mafia de la industria del juicio’ que según el Presidente es un obstáculo para el funcionamiento de las empresas. Macri reclamó luego paritarias acotadas a los industriales para contener la inflación. La baja de impuestos quedó para 2018. La UIA planteó el tema importaciones. Especialmente le preocupa el caso de China y que Argentina la reconozca como economía de mercado. Otros temores industriales no se plantearon en la mesa como la polarización electoral con Cristina Fernández.

A continuación un repaso por las principales miradas sobre ese cónclave:

La baja de impuestos se trató pero no hubo definiciones concretas. Nicolás Dujvone, ministro de Hacienda les confirmó que está trabajando en el tema pero fue el propio Macri quién les pidió paciencia. "Este tema recién pasará para fin de año", les dijo, "no queremos meterlo en la campaña electoral", explicó el primer mandatario.

Las importaciones también estuvieron sobre la mesa al igual que el tipo de cambio. Respecto al valor del dólar la respuesta oficial es enmarcarla en el proceso macroeconómico y fue hablado como parte del problema del costo argentino. En tanto, en el tema importaciones Macri les concedió que "las importaciones no serán utilizadas para los precios", según comentaron los dirigentes empresarios.

Según Acevedo se conversó de que se lleva a cabo "una apertura inteligente de las importaciones, no apertura indiscriminada ni el uso de las importaciones para bajar precios porque eso no se está dando tampoco", dijo el titular de la central fabril.

"Macri nos pidió que lo ayudásemos a dar batalla en contra de los juicios laborales" un pedido que cayó muy bien a la cúpula industrial que desde ya están dispuestos a cooperar porque esta problemática les encarece los costos.

David Cayón en el diario El Cronista:

Fuentes que participaron del encuentro explicaron que la reunión fue tomada por los empresarios como "una muy buena señal para la industria". Pero que, además de mantener la agenda del Gobierno respecto del apoyo a las definiciones sobre "mafias" que hizo Macri en la justicia laboral, se conversaron otros ítems importantes para el sector industrial.

El Gobierno impulsó la firma de pactos entre el Estado, empresas y sindicatos para mejorar las condiciones en las que se desarrolla cada actividad y lograr una recuperación. Hasta ahora cerró este tipo de acuerdos con el sector petrolero para Vaca Muerta, las automotrices, la construcción y textiles y calzados.

Uno de los temas que más preocupa a los industriales locales es el de la apertura importadora y la posibilidad de que la Argentina reconozco a China como una economía de mercado.

A pesar de algunos desencuentros respecto de la mirada que cada uno de los lados de la mesa tiene respecto del comercio exterior no pasó desapercibido que pasaron del presidente que les decía "yo los conozco" al que los recibe por casi una hora.

Ariel Maciel en el Diario BAE:

Macri le pidió a la mesa presidencial de la UIA "cerrar números lógicos en las paritarias" con el objetivo de sostener la "lucha contra la inflación, que baja considerablemente, pero que también desde el sector empresario es necesario contar con la colaboración", enfatizó.

En declaraciones a la prensa acreditada en Casa Rosada, Acevedo descartó que un presunto proyecto de reforma laboral haya sido parte de la agenda de discusión al sostener que el diálogo incluyó "el problema en sí, que es un costo argentino". "Eso repercute en las importaciones, también ahí todos los ministros nos decían que en algunos casos las importaciones están creciendo y que eso va a afectar a la competitividad de las empresas", enfatizó.

Los dueños y ejecutivos de las fábricas señalaron la preocupación del sector ante la falta de competitividad local. Macri admitió que "la Argentina es un país caro" y puso como ejemplo que "mucha gente está yendo a otros países a comprar cosas". "Contra eso no se puede hacer nada ahora, pero hay que trabajar juntos para revertir la situación", les dijo.

Marcelo Bonelli en el diario Clarín:

(…) medidas en línea con reformas estructurales que le exigen (a Macri) los líderes mundiales como condición para hacer inversiones en la Argentina. Se trata de impopulares reformas laborales. La protocolar reunión de ayer con la UIA, intenta también sumar empresarios a esos objetivos. La Casa Rosada aumentó esos desajustes macroeconómicos. La ausencia de un plan integral, y los desequilibrios, hacen que la economía no termine de arrancar y siga estancada.

Los líderes de AEA, las firmas españolas y la propia UIA insisten en que la estrategia electoral de Macri de polarizar con Cristina afecta la economía. Lo dicen porque la sola posibilidad de una buena elección de Cristina frena decisiones de inversión en la Argentina. También la “impunidad” que existe sobre la corrupción kirchnerista genera dudas a futuro. Ya varios CEO de firmas trasnacionales se lo dijeron a Macri en privado: difícilmente alguien invierta en serio en la Argentina, mientras Cristina y sus ex ministros no paguen los sobornos con la cárcel. Odebrecht es otro caso: cada día está más fuerte el lobby que intenta frenar la investigación y consagrar la impunidad. La Justicia de Brasil le trasmitió a los fiscales argentinos que no entregarán las pruebas de la corrupción hasta que Argentina no haga un acuerdo con la constructora.

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