LEGISLATIVAS EN FRANCIA

Dicen que ganó Macrón pero no votó 51,29% del padrón

Una abstención histórica del 51,29%: más allá del triunfo de Emmanuel Macron en las legislativas francesas, el dato importante es la abstención: a la mayoría de los franceses les importó cero el evento. Por lo tanto, no se considerarán representados por el Legislativo. Esto resulta en una falta de legitimidad importante de la democracia, evaluando hacia adelante. Más allá de tan grave coyuntura en el lugar donde nació la República moderna, Macron tendrá mayoría absoluta luego de la 2da. vuelta. Que no la desaproveche.

El modelo electoral a 2 vueltas ha impedido, durante varias décadas, que la extrema derecha tuviese una fuerza parlamentaria significativa. Ese modelo ha vuelto a recortar la fuerza parlamentaria de los populismos de izquierda y derecha. 

El partido del presidente Emmanuel Macron dio un gran paso el domingo para asegurarse una amplia mayoría parlamentaria, según mostraron las proyecciones tras la primera de las 2 rondas de elecciones legislativas, lo que le aseguraría el respaldo legislativo necesario para sus reformas promercado.

Los resultados confirmaban un nuevo revés para el Partido Socialista y los conservadores Republicanos, que se han alternado en el poder durante décadas antes de la victoria de Macron en mayo.

Con un 90% de los votos contabilizados, el partido de centro de Macron - La República en Marcha (LREM) - y sus aliados sumaban un 31,9% de los sufragios, según los datos dados a conocer por el Ministerio del Interior.

El partido conservador Los Republicanos y sus aliados alcanzaban un 18,9%, frente a un 13,8% del Frente Nacional y un 7,45% de los socialistas.

Las encuestadoras proyectan que la alianza de Macron podría sumar hasta el 75% de los escaños en la Cámara baja tras la 2da vuelta, que tendrá lugar la próxima semana. Diversos sondeos muestran que el partido del Presidente lograría entre 390 y 445 puestos de 577 escaños en juego.

La República en Marcha (LREM), el partido reformista del presidente Emmanuel Macron, ha conseguido el 32,32% de los votos de la 1ra. vuelta legislativa francesa. Con ese resultado, LREM podría conseguir la mayoría absoluta en la 2da. vuelta, el domingo que viene, 18/06. Notable porque LREM se fundó en abril de 2016. Y 14 meses más tarde se ha convertido en el mayor partido político de Francia, mezclando el centro, derecha e izquierda moderada.

Los Republicanos (LR, derecha tradicional, el partido de Nicolas Sarkozy) es el mayor partido de oposición, con el 21,56% de los votos de la 1ra. vuelta. Pero el conservadurismo francés deberá buscar nuevos líderes para escapar de la peligrosa «pinza» entre los electores de centro derecha que sienten la tentación de votar por LREM, reformista; y los electores de derecha ultra nacionalista, quienes sienten la tentación de votar al Frente Nacional.

Precisamente el Frente Nacional (FN) consiguió en la 1ra. vuelta el 13,20% de los votos nacionales. Un resultado importante: Marine Le Pen tendrá un bloque pequeño pero gritón, y sigue consolidando sus posiciones y accediendo a nuevas formas de financiación.

Pero tendrá que definirse entre su línea populista anti europea, anti euro (encarnada por Florian Philippot, el 1er. dirigente homosexual de la extrema derecha francesa); vs. la línea tradicional, populista más enfocada en temas anti inmigrantes con un discurso próximosa la xenofobia. Por ahora, Marine Le Pen articula la 'cohabitación' entre esas 2 vertientes.

Francia Insumisa (FI, extrema izquierda), el partido de Jean-Luc Mélenchon, consiguió su objetivo: con el 10,97% de los votos en la 1ra. vuelta, puede convertirse en el mayor partido de las izquierdas francesas, relegando al Partido Socialista y al Partido Comunista Francés, una "revolución" de imprevisible alcance. Aunque el FI solo puede aspirar a tener un grupo parlamentario minoritario, su objetivo es liderar la "oposición popular" y callejera contra las reformas (en especial la laboral) anunciadas por el presidente Macron.

Con 7,87% de los votos de la 1ra. vuelta, el Partido Socialista sufre una derrota histórica, relegado a un humillante 5to. puesto entre los partidos políticos nacionales, en la crisis más profunda de su historia, electoral, política, social, cultural, sin proyecto, sin programa conocido, en ruinas.

El hundimiento del PS y el PCF, abre una 'vía real' a la extrema izquierda. La extrema derecha tendrá que volver a reenfocar su línea para intentar crecer.

Ni el FN ni FI tendrán una fuerza política parlamentaria significativa. Pero se proponen liderar la oposición permanente y dar voz a todas las resistencias nacionales contra Europa, el euro y la mundialización.

La victoria daría a Macron la posibilidad de cumplir con sus promesas de campaña de limpiar la política y aliviar las regulaciones que, según los inversores, asfixian a la segunda mayor economía de la zona euro.

"El pueblo francés ha mostrado que quiere que nos movamos con rapidez", dijo la portavoz gubernamental Christophe Castaner.

Macron quiere una gran revolución de reformas económicas y sociales, incluyendo la flexibilización de las leyes laborales y un cambio radical del sistema de pensiones. Su programa cuenta con un fuerte respaldo de los votantes liberales y con más educación en las grandes ciudades de Francia, pero es menos popular en zonas rurales y de mayor pobreza.

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