¿QUIÉN PONDRÁ LOS $ 1.800 MILLONES BONIFICADOS?

La prórroga del Fútbol para Todos gratis o la imitación M de los K

El votante PRO creyó que el gobierno PRO ejecutaría todo aquello que prometió la Campaña PRO. Pero el gobierno PRO se cubre afirmando que la realidad es diferente al ideal en que vive el votante PRO al que valoran pero exigen paciencia y subordinación, especial cuando comienza otra Campaña PRO. Entonces, el diario La Nación reveló un acuerdo entre el gobierno y las cadenas Fox y Turner, pero también con Torneos (que hará la producción integral), Cablevisión, DirecTV y Telecentro (o sea en gran parte con el Grupo Clarín), para bonificar hasta noviembre los $300 que deberán pagar los abonados a los servicios de tevé paga desde el 20 de agosto, cuando empiece la Superliga. La pregunta es quién se hará cargo de los $1.800 millones que dejarán de ingresarles en esos 3 meses a las empresas que “bonificarán” el servicio. En el ínterin, los clubes tendrán que buscar consenso para repartirse los derechos de televisación, que hoy se concentran en los grandes, pero principalmente en Boca y Ríver, lo mismo que la torta del sponsoreo comercial, cuyo 41%, según relevó AuditSport Latam, se llevan además de los clásicos superrivales del fútbol argentino, Racing, Independiente, San Lorenzo y Estudiantes de La Plata. Ariel Coremberg (UBA), director del Centro de Estudios de la Productividad Arklems + Land, analizó que más del 90% del negocio que se genera por publicidad, marketing y comercialización de productos vinculados con el fútbol actualmente escapa a los clubes.

 

Qué raro, la edición papel de La Nación publica hoy (lunes 05/06) un suelto en la tapa en el que anuncia que el Gobierno acordó con las empresas de TV bonificar los nuevos abonos por 90 días que rigen a partir del 20 de agosto, con el comienzo de la Superliga y que las transmisiones sean gratuitas hasta noviembre, o sea después de las elecciones. Desarrolla en la página 9 la información firmada por Santiago Dapelo y la reproduce temprano en la home de su sitio web, pero misteriosamente desaparece a partir de las 8. ¿Habrá tenido algo que ver la pauta publicitaria oficial que recibe el diario centenario con la intempestiva salida de cartelera?

Para quien quiera leer lo publicado y no tenga el diario en papel, deberá buscarlo en la sección política (no en deportes) de www.lanacion.com, lo cual constituye toda una definición editorial del tema. Los navegantes que no madrugan no tienen ahora a la vista el impactante título, sobre el que el autor de la nota advierte que no sería reconocido por la Casa Rosada. Tampoco lo dieron Clarín ni Olé, pese a que Cablevisión participó en el acuerdo, según el artículo de marras.

“El Gobierno ya cuenta con el compromiso de Fox y Turner, pero también de Torneos, que hará la producción integral, y de Cablevisión, DirecTV y Telecentro, que pondrán los encuentros en sus grillas de programación, para empezar a cobrar el fútbol el 20/11 -el próximo campeonato comenzará el 20/08-, que así dejará (para después de las elecciones) el modelo gratuito instalado con el Fútbol para Todos para transformarse en premium, todo en alta definición”, señala.

Nada se dice, y es el quid de la cuestión, de dónde saldrán los $1.800 millones que las compañías privadas dejarán de percibir por los $300 mensuales, de agosto a octubre inclusive, que bonificarían: son 48 partidos por mes, a razón de $ 6,25 por cada uno. Multiplicados los $900 de 3 meses sin pagar por los 2 millones de suscriptores al fútbol codificado que estimó el presidente de Fox Sports Latin America, Carlos Martínez, para el primer año del contrato, sobre un potencial de 11 millones de abonados que posee en total el servicio pago, dan los $ 1.800 millones que alguien deberá cubrir. ¿Adivinen quién?

La prórroga viene bien para la seguridad jurídica del contrato de televisación, por cuanto la Superliga comienza dentro de 2 meses y medio y hasta ahora no hubo consenso ni fecha cierta de elecciones para cubrir las 9 plazas y dos suplencias que actuarán como mesa ejecutiva con poder de decisión. Hasta ahora, el cuerpo sólo tiene definido que su primer CEO será Mariano Elizondo, quien viene del grupo Indalo y fue recomendado por Marcelo Tinelli, que revistaba en la organización de Cristóbal López por Ideas del Sur. Estará en el cargo gerencial por 4 años, pero hasta el momento no se sabe si le rendirá cuentas a Boca, a River, o dicho en otras palabras, al oficialismo o a la oposición de la AFA.

Antes de tomar forma, la Superliga está quebrada a nivel dirigencial. Los referentes populares ajenos a Buenos Aires, como Rosario Central, Atlético Tucumán, Talleres o Belgrano, están en desacuerdo con que los 5 grandes, más un “chico” y otro del “interior” se sienten en la mesa de las decisiones. Pero resulta que también River también es reacio a la distribución “por defecto” de la AFA. Su presidente, Rodolfo D’Onofrio, se apoya en ese núcleo duro del interior para evitar que quienes ya ocupan cargos junto a Claudio “Chiqui” Tapia en la estructura de la entidad madre del fútbol nacional, como Boca, Independiente y Racing más Lanús, no hegemonicen la Superliga. Codo a codo con los millonarios, San Lorenzo pretende también tomar el timón de esta nueva modalidad y empezó por impulsar el nombramiento del Ceo a satisfacción de todas las partes. ¿Será porque comparten el interés de ir hacia las apuestas?

El viernes próximo quedará en claro si se llega a un acuerdo o si hay elecciones entre 2 listas con 9 integrantes cada una, a riesgo de que de nuevo se produzca un empate, como en el escandaloso 39 a 39 cuando 77 clubes votaron para decidir la conducción de la AFA y las matemáticas fallaron.

Pero hay una discrepancia de fondo que se mezcla con la elección de la estructura de poder y dificulta los consensos: calcular los méritos deportivos de cada institución para establecer la forma de repartir los derechos televisivos acordados con las cadenas Turner y Fox, que en esta temporada 2017/18, que comenzará al término de la actual, asciende a $212.666.667. Representan el 80% de los $2.900 millones que les depositarán cada mes a la AFA por los derechos audiovisuales del próximo torneo, menos la retención del 2% que quedará en la Tesorería de la Superliga.

En el primer año, el desglose sitúa a Boca y River en la cima de la pirámide a distribuir ya que absorben la mitad -$106,5 millones-, según las escalas actuales que tienen; Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez están en el siguiente escalón, y luego vienen los 22 que restan de los 28 equipos que disputarán el próximo torneo.

Los otros $106,5 millones se repartirán en un 25% en partes iguales -es decir $1,9 millón de cada club, aproximadamente- y el último cuarto -poco más de 53 millones- según el mérito deportivo, cuya definición estará sujeta a la ubicación final en el torneo.

Hay que tener en cuenta que para la temporada 2018/19, que tendrá 26 participantes (ya que hasta 2020 descenderán 4 equipos y subirán 2), también se dividirá en una mitad y dos cuartos, pero cambiará el conformado: el 50% será en partes iguales, de manera que cada club recibirá como fijo poco más de $4 millones. Un 25% por mérito deportivo y otro 25% según la medición de audiencia: no a partir del rating o share, sino con la cifra exacta de los codificadores y streaming.



Patrocinios comerciales

En línea con el caché televisivo que tienen los clubes, la inversión en patrocinios que reciben los de Primera División en el sponsoreo de las camisetas y pantalones de los jugadores, más la cartelería y "fondos de prensa" (que son los banners con varias marcas que se muestran cuando los jugadores hacen declaraciones ante los medios), que extrajo la empresa AuditSport Latam tras relevar 200 marcas que compraron espacios en el certamen organizado por la AFA para la temporada 2016-2017, se divide en 4 grupos: el principal está compuesto por River, Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo y Estudiantes de La Plata, obtienen el 41% del total. Este último es el único que no figura en el primer escalón de los ingresos televisivos.

La firma que realiza estos seguimientos, perteneciente a Enrique Clemente e hijo, estimó para El Cronista Comercial que los ingresos de todos los clubes de Primera División y la estática de los estadios que participan del actual torneo del fútbol argentino suman $ 2100 millones solo en concepto de patrocinios, de los cuales los grandes de la AFA, más Estudiantes, perciben $ 440 millones, sin contar la publicidad estática en el perímetro del área de juego, que es comercializada por una empresa de la que es dueño el ex presidente de San Lorenzo hasta 2012, Carlos Abdo.

Hay un segundo contingente que absorbe el 27% de los ingresos por publicidad, compuesto por Rosario Central, Newells, Lanús, Godoy Cruz, Quilmes, Atlético Rafaela, Gimnasia y Esgrima de La Plata y Talleres de Córdoba, que obtuvieron $ 291,5 millones.

Un tercer grupo que integran Huracán, Unión de Santa Fe, Sarmiento, Aldosivi de Mar del Plata, Tigre, Vélez, Temperley, Banfield y Belgrano de Córdoba alcanza los $ 221,3 millones (20%).

Y finalmente aparecen Atlético de Tucumán, Olimpo de Bahía Blanca, Colón de Santa Fe, San Martín de San Juan, Defensa y Justicia, Patronato de Entre Ríos y Arsenal de Sarandí, con una recaudación que asciende a $ 131,3 millones, es decir el 12% del total.

Surge del estudio como rubro con mayor inversión el de los bancos, que aporta el 16% de la publicidad del torneo. A continuación vienen las empresas relacionadas a la construcción, con el 10%, y luego los productos de tecnología, con el 8%. Los servicios financieros, las bebidas sin alcohol y los juegos de azar participan cada uno con el 5% de los patrocinios.

El relevamiento de AuditSport no incluyó la venta de derechos de televisión y los contratos con las marcas de indumentaria deportiva.

Aún así, según el análisis elaborado por Ariel Coremberg (UBA), director del Centro de Estudios de la Productividad Arklems + Land, sobre la base de los datos de más de 40 clubes del país que estudió y comparó con análisis semejantes realizados en América latina y Europa, escapa a los clubes más del 90% del negocio que se genera por publicidad, marketing y comercialización de productos vinculados con el fútbol, parte de los cuales podrían recuperarse con la apertura comercial de la televisación de los espectáculos, como sucede en otros países.

De acuerdo con su evaluación, los clubes de fútbol generaban hasta hace 3 años un estimado de $ 21.766 millones, cifra que la inflación desactualizó pero sirve para ver los porcentajes de su distribución y así, aparece en primer término Boca (111.500 socios y más de 73.000 adherentes, que pagan una cuota menor, pero sólo tienen cupo reducido para ir a la cancha), seguido por River (80.000), San Lorenzo o Racing (pasó de 12.000 a fines del gerenciamiento a alrededor de 70.000 hoy) que son ejemplos de instituciones que avanzaron en ese camino y empujaron la facturación de los clubes originada en este rubro hasta los $ 6.690 millones anuales, según las estimaciones de Arklems para 2016.

La estructura del potencial societario de cada club no sólo se traduce en los fondos que reciben por los derechos televisivos y sponsoreos, sino que otorga argumentación a los proyectos de traslado de canchas y ampliación de la capacidad de espectadores, tanto de Ríver Plate como de Boca Juniors, así como la cruzada sanlorencista para volver al Gasómetro de Boedo, millonarias inversiones en las que los dirigentes pretenden que participe el oficialismo macrista.

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