UNA HISTORIA QUE SE COMPLICA

La peligrosa apuesta de Trump en la península norcoreana

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, advirtió a Corea del Norte que no ponga a prueba la determinación del presidente Donald Trump, con respecto a sus programas nucleares y de misiles balísticos. Citando el ataque reciente de Washington contra Siria, el vicepresidente -quien se encuentra al comienzo de una gira asiática en Seúl, capital de Corea del Sur-, advirtió que se había terminado "la era de la paciencia estratégica" de Washington con Pyongyang.

El viaje del vicepresidente Mike Pence a Corea del Sur sucede en medio de un punto de máxima tensión entre USA y Corea del Norte, tras un ensayo del lanzamiento de un misil que resultó fallido al despegar por parte del régimen de Kim III Sung.

"Las tensiones en la península coreana han venido escalando en los últimos meses, luego de que Corea del Norte lanzara ensayos misilíticos exitosos que mostraban una creciente sofisticación en su programa armamentístico. Si las estimaciones con respecto al programa armamentístico coreano son correctas, un creciente rango del mundo (incluido Canadá) estarían al alcance del rango de los misiles de Corea del Norte", escribió el diario canadiense The Globe and Mail.

En respuesta a los ensayos nucleares de marzo, Corea del Sur autorizó a Estados Unidos a comenzar a construir la THAAD (Terminal High Altitude Defense), un sistema para derribar misiles basilísticos de corto, medio y alcance intermedio en su fasu terminal, por medio de un sistema de impacto directo.

Robert Litwak, del Woodrow Wilson International Center for Scholars, dijo a The New York Times que lo que se está desenvolviendo es similar a la crisis de los misiles cubana, pero en cámara lenta. La crisis de los misiles es la denominación que se da a un conflicto entre USA, la Unión Soviética y Cuba en octubre de 1962, a raíz del descubrimiento por parte de USA de bases de misiles nucleares de alcance medio soviéticos en territorio cubano. Más allá de las imprecisiones de la analogía histórica, escribieron David E. Sanger y William J. Broad de The New York Times, hay un punto en común: "Cuando las ambiciones nacionales, los egos personales y las armas mortales están todas mezcladas, las oportunidades para el cálculo erróneo son muchas."

"En 1950, una combinación de palabras imprudentes en Washington y un error de cálculo en Pyongyang, llevaron al estallido de la guerra coreana. Ahora, mientras el mundo contempla el prospecto de que otra guerra podría desatarse en la península coreana, el peligro es que los Gobiernos en USA y en Corea del Norte podrían otra vez calcular mal - y deslizarse hacia el conflicto", escribió Gideon Rachman del diario Financial Times.

El Presidente estadounidense tiene más de una razón para desear centrar la agenda de su país en torno a la política exterior y la defensa. Es que hacia adentro ha sufrido sendos fracasos, como el de la ley para revocar y reemplazar el Obamacare.

En USA

El sábado 15/04, por otro lado, hubo marchas en todo USA para presionar a Trump a que muestre su declaración de impuestos (el plazo para hacerlo vence el martes 18/04).

Desde este punto de vista, sus ataques a Siria y Afganistán fueron una especie de relanzamiento de la presidencia. Pero la escalada con Corea del Norte podría tener consecuencias imprevisibles. Recordemos que el líder norcoreano destaca por su aislamiento y paranoia. "Si el actual Kim concluye que USA está de hecho decidida a atacar su régimen, se verá tentado a atacar primero", escribió Rachman, quien además agregó que existe el peligro de que Trump, tras el comienzo caótico de su presidencia, haya concluido que la acción militar es la llave para "ganarse" la imagen que le prometió a sus votantes.

"Hay miembros del círculo íntimo del Presidente que de hecho creen que la administración de Trump está contemplando seriamente 'golpear primero' en Corea del Norte. Pero si Kim III Sung ha llegado a la misma conclusión - podría alcanzar el gatillo nuclear primero", escribió Rachman.