51,37% A 48,63%

Erdogan declara su triunfo y podrá ser dictador de Turquía

Recep Tayyip Erdogan parece imbatible en las urnasm aunque esta vez la victoria ha sido mínima. Según los datos de la agencia estatal de noticias turca, Anadolu, y a falta de que la Comisión Suprema Electoral los ratifique, el Sí a la reforma constitucional que otorga amplios poderes al mandatario ha obtenido el 51,37% de los votos frente al 48,63% del No —con el escrutinio al 99,45%—, con una participación del 85,55%. La oposición ha denunciado irregularidades y ha anunciado que impugnará los resultados de buena parte de las mesas electorales. Marc Pierini, ex diplomático asociado al centro Carnegie para la Paz. "Turquía no está cumpliendo con los requerimientos políticos para acceder a la UE, porque el imperio de la ley se ha degradado con rapidez". El nuevo rol del Presidente -podrá gobernar mediante decretos y elegir un tercio del Poder Judicial, además de suspender la legislatura unilateralmente y decretar el Estado de Emergencia- le da poderes de dictador.

El presidente Tayip Erdogan declaró la victoria en un referéndum para concederle amplios nuevos poderes, en la mayor reforma de la política moderna de Turquía, pero los opositores dijeron que la votación estuvo empañada por irregularidades y que desafiarían el resultado.

Erdogan dijo que 25 millones de personas habían apoyado la propuesta para reemplazar el sistema parlamentario turco con una poderosa presidencia, dando al bando del "Sí" el 51,5% de los votos.

Ese resultado pareció no alcanzar el triunfo decisivo que Erdogan y el partido de gobierno AK habían impulsado agresivamente en la campaña. Sin embargo, miles de partidarios que ondeaban banderas salieron a las calles de Ankara y Estambul para celebrar.

"Por primera vez en la historia de la República estamos cambiando nuestro sistema de gobierno por medio de la política civil", dijo Erdogan, refiriéndose a los golpes de Estado militares que marcaron a la política turca por décadas.

El presidente de la Comisión Suprema Electoral, Sadi Güven, ha informado la victoria del sí, aunque ha precisado que el resultado definitivo se anunciará en "11 o 12 días".

De confirmarse los datos, los turcos darían el espaldarazo necesario a la reforma constitucional que convertirá el actual sistema parlamentario en una república superpresidencialista ya que el Poder Ejecutivo se hará cargo de numerosas atribuciones legislativas y podrá nominar, entre él y su partido, a la mayoría del sistema judicial.

Con los cambios, la mayoría de los cuales solo entrarán en vigor tras las próximas elecciones de 2019, el Presidente designará al gabinete y un número indefinido de vicepresidentes, y podrá seleccionar y sacar funcionarios públicos de alto rango sin aprobación parlamentaria.

Pero en la zona del sureste de Turquía, principalmente kurda, y sus 3 principales ciudades, incluyendo a la capital Ankara y Estambul, la ciudad más grande, parecían inclinadas por el "No" tras una campaña amarga y divisoria.

Kemal Kilicdaroglu, el jefe del principal partido de oposición, el Partido Republicano Popular (CHP), dijo que la legitimidad del referéndum estaba abierta a interrogantes.

Antes, el CHP había dicho que demandaría un recuento de hasta 60% de los votos después de que la Alta Junta Electoral de Turquía (YSK) dijera que contaría como válidos los votos que no estaban sellados por sus funcionarios, a menos que se pudiera demostrar su condición fraudulenta.

Kilicdaroglu ha acusado a Erodgan de buscar un "régimen de un solo hombre" y dijo que los cambios propuestos pondrían al país en peligro.

En cuanto a los políticos europeos, cuyas relaciones con Turquía se han tensado cada vez más, expresaron preocupación.

La Comisión Europea, organismo ejecutivo de la Unión Europea, dijo que el resultado ajustado significaba que Ankara debería buscar "el consenso nacional más amplio" al implementar las decisiones de la votación.

Las relaciones cayeron a un punto bajo durante la campaña por el referendo, cuando los países de la UE, incluyendo a Alemania y Holanda, impidieron a ministros turcos la realización de actos a favor de los cambios.

Erdogan dijo que esas medidas eran "acciones nazis" y que Turquía podría reconsiderar los lazos con la UE tras muchos años de buscar la membresía al bloque.

El ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, quien dirige un grupo de legisladores liberales en el Parlamento Europeo, dijo que Erdogan debía cambiar su curso, diciendo que el resultado era muy estrecho. "Si Erdogan persiste, la UE debería detener las conversaciones para el ingreso" a la UE, declaró.

Manfred Weber‏, líder de una agrupación de centroderecha, tuiteó: "No importa el resultado: con este referéndum, el presidente Erdogan está partiendo a su país".

Tras la votación, Erdogan repitió su intención de revisar la suspensión de la pena de muerte en Turquía, una medida que casi seguro implicaría la finalización del proceso del ingreso de Ankara en la UE.

Un deterioro adicional de las relaciones con la UE también podría poner en riesgo el acuerdo del año pasado, bajo el cual Turquía limitó el flujo de migrantes -principalmente refugiados de las guerras de Siria e Irak- hacia el bloque.

El referéndum dividió amargamente a la nación. Erdogan y sus partidarios dicen que los cambios son necesarios para corregir la constitución actual, escrita por generales tras un golpe militar en 1980, enfrentar los desafíos de seguridad que tiene Turquía por delante, y evitar la fragilidad de las coaliciones de gobiernos del pasado.