OFENSIVA DE MACRI

Otra 'coincidencia' de La Nación + Clarín: Gils Carbó

Es cierto que Alejandra Gils Carbó es la cofundadora de Justicia Legítima y comulga con el kirchnerismo. Pero también lo es que la Administración Macri es, por lo menos, desprolija, y acumula denuncia penales más allá de sospechas enormes por corrupción de muchos de sus funcionarios. Por cualquiera de estos motivos, aunque probablemente por ambos, la Administración Macri necesita apropiarse de la Procuración General, la jefatura de todos los fiscales, y debe hacerlo cuanto antes. En cuanto a Clarín, acumula cuitas pendientes con ella de cuando, como fiscal de Cámara en el fuero Comercial se opuso al acuerdo preventivo extrajudicial de Multicanal (hoy Cablevisión).

Lo puso en contexto Joaquín Morales Solá, columnista político del diario La Nación:

"(...) La enemiga definitiva de Macri en la Justicia es una sola: la jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó. Decenas de funcionarios de Macri han sido imputados en la Justicia por fiscales que responden directamente a Gils Carbó. Ella es mucho más importante que Lorenzetti para el Presidente.

Los conflictos no han terminado para Macri. La diferencia es que ahora se metió en la refriega y está dispuesto a dar batalla. Su opositora más tenaz y destituyente, Cristina Kirchner, bajó cinco puntos en la medición de Poliarquía. Tiene ahora un 25 por ciento de imagen positiva. Cuando uno sube, el otro baja. La polarización (o Macri o Cristina) no es sólo una estrategia; es también una construcción política y social."

Hoy día la polarización pasa por Gils Cabó.

Y que van por la procuradora general lo confirma Clarín con su anticipo: "Indagarán a Alejandra Gils Carbó por la compra de la sede de la Procuración".


Antecedentes

El 07/04, el diario Clarín informó:

"(...) La acusación original es que en la fiesta en la que se otorgaron premios por el Día de la Mujer no estaba prevista la distinción a Gils Carbó. En cambio, no hubo quejas por el resto de las celebradas, la más conocida la jueza de la Corte Elena Highton de Nolasco. Lo curioso es que los enojados con el presidente del Colegio compartieron lista con él en la última elección de la entidad.

(...) Según informaron a Clarín desde su entorno (N. de la R.: Jorge Rizzo, presidente del Colegio Público), el jueves el Consejo Directivo del Colegio rechazó la nota que presentó el grupo que responde a Angelici. Y ayer, ante el pedido de asamblea para tratar un eventual juicio político a Gils Carbó, el presidente Rizzo contestó:

"En atención a lo manifestado por el grupo de asambleístas se resuelve:

1.- Por no alcanzarse el número previsto por el inciso d) del artículo 32 de la ley 23.187 se rechaza in limine el pedido de asamblea extraordinaria y el temario solicitados, sin perjuicio de que todo lo peticionado no es competencia de dicho Órgano (art. 35 incisos c), e), i) y concordantes ley 23.187). (...)".

Poca credibilidad tiene Daniel Angelici, el todoterreno de Macri en el Club Atlético Boca Juniors, imposible de exhibir en los tribunales de Comodoro Py donde frecuenta magistrados, coprotagonista del aquelarre de la Asociación del Fútbol Argentino, un problema que le hizo engordar por ansiedad oral. Había que buscar algo más porque, si faltara algo, Rizzo, un fanático del Club Atlético Independiente, con paternidad histórica sobre Boca, es un hueso duro de roer.


El 13/04, el diario La Nación volvió a la carga, con firma de Hernán Cappiello:

"La Justicia golpeó a las puertas de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó . El juez federal Julián Ercolini ordenó allanar cuatro dependencias de la Procuración General de la Nación para obtener registros de la compra de un edificio realizada en 2013 por 43,8 millones de pesos, unos 8 millones de dólares de la época.

Los procedimientos se extendieron a la inmobiliaria que intervino en la operación, Jaureguiberry y Asociados, y a la casa de un intermediario, que cobró una jugosa comisión de casi 3 millones de pesos y que es medio hermano de un funcionario de la Procuración General de la Nación que estaba en el área de contrataciones. La sospecha de la Justicia es que la licitación por la que se compró el edificio de la calle Perón 667 estaba digitada antes de ser pública para que se beneficiaran los que iban a cobrar la comisión.

Gil Garbó aparece al final de la operación y en la Procuración sostienen que fue víctima de un empleado infiel. (...)".


Al día siguiente, 14/04, Nicolás Wiñazki en el diario Clarín:

"La jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó, suspendió el 10 de abril a uno de sus principales colaboradores, Guillermo Bellingi, imputado como ella en una causa judicial que investiga posibles delitos de corrupción en el proceso de compra del “nuevo” edificio de la Procuración General de la Nación, donde ambos trabajan. En el escrito en el que se informó sobre el apartamiento preventivo de Bellingi, él es mencionado como Subdirector General de la Procuración General. El dato es correcto, pero incompleto. Por orden de Gils Carbó, el funcionario también era el encargado del Área Técnica de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC). Eso significa que, hasta su suspensión, trabajaba como contador “colaborando” con los fiscales que están al frente las causas por lavado de dinero y de crímenes financieros. Un fiscal que lo conoció en ese rol describió así el papel que tenía Bellingi en la PROCELAC: “Es grave: accedía a todos los datos sensibles o que investigamos en causas que tienen que ver con finanzas o blanqueo de dinero ilegal”.

El día que fue suspendido por su jefa, la casa y la oficina en la PROCELAC de Bellingi aún no habían sido allanadas por el fiscal Eduardo Taiano, quien junto al juez Julián Ercolini lo investigan como uno de los principales protagonistas de la sospechosa compra del edificio de la Procuración. Eso pasó 48 horas después. (...)".


Muy interesante lo de Walter Curia en el diario Río Negro, de General Roca:

" Un juicio político a la procuradora Alejandra Gils podría cerrar el círculo de la polarización. Nada más funcional a la estrategia electoral del oficialismo en estos interminables meses de vacas flacas, como no sea un avance vertiginoso en alguna de las causas que involucran a Cristina Kirchner. (...)

Gils Carbó es un plan perfecto, pero peca de ambición. La expectativa de llevar a juicio a la procuradora volvió a crecer afiebradamente en algunos despachos después de que el juez Ercolini allanó dependencias del Ministerio Público en el marco de la investigación por la compra de un edificio, en 2013, por valor de unos 8 millones de dólares. Hubo en esa operación un intermediario que cobró una comisión de 3 millones de pesos, familiar de un funcionario del área de contrataciones de la Procuración. Se sospecha que la licitación fue dirigida. Se atribuye responsabilidad política a Gils Carbó.

La procuradora suma al menos cinco pedidos de enjuiciamiento en la comisión de juicio político de la Cámara de Diputados. El último, de junio de 2016 firmado por la diputada Elisa Carrió, por mal desempeño de sus funciones, es el único que conserva estado parlamentario. Centralmente, apunta a la designación irregular de fiscales y al entorpecimiento de investigaciones en la justicia federal que involucran a ex funcionarios del kirchnerismo. Carrió fue la única voz que se alzó contra la designación de Gils Carbó, en 2012, por la entonces presidenta Kirchner. La oposición le atribuye sin embargo haber contribuido de manera determinante a la continuidad de la procuradora. (...)".