LEVE ACATAMIENTO

Sin legitimidad docente: El día después, quedó la carpa... y la grieta

Los maestros volvieron a parar ayer, pero el acatamiento mostró que el conflicto reúne cada vez menos adeptos. Costó llegar al modesto 30% de adhesión a la medida dispuesta por los gremios de Baradel y Alesso. En este marco, el Gobierno de Mauricio Macri, sumó un punto y busca ahora ampliar la grieta que, según creen en el oficialismo, comienza a vislumbrarse puertas adentro de los sindicatos. "El bajo nivel de acatamiento del paro de hoy (por ayer) es un síntoma de que las medidas extremas están perdiendo legitimidad entre los docentes", analizó un funcionario. Aunque ayer a la tarde la Ciudad confirmó la habilitación para que los docentes instalen la carpa docente frente al Congreso. "Ellos vieron que el sábado se publicó que María Eugenia (Vidal) había logrado que se levantara el paro y buscaron empantanar todo y hablar de represión, cuando no lo fue. Y lo lograron", se lamentaban a la par.

 
 
Tras el paro de ayer al que convocó la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) luego de que el domingo la policía desalojara con dureza a un grupo de maestros que trató de instalar una "escuela itinerante" en la Plaza de Mayo, los docentes vieron cómo su lucha comenzó a mermar drásticamente. 
 
La adhesión fue terriblemente dispar: mientras que en algunos distritos fue total, en otros hubo clases normalmente. Pero en el recuento general fue mucho más moderada la adhesión.
 
Según un sondeo que hizo el diario 'La Nación', en la ciudad de Buenos Aires, el 45% adhirió, mientras que en la Provincia fue aproximadamente el 30%. 
 
En Tucumán el paro se hizo sentir con fuerza en las escuelas públicas primarias y secundarias, mientras que en las privadas el acatamiento fue del 60%. En Formosa la situación se replicó. En la provincia de Santa Fe el paro tuvo masiva adhesión en Rosario y Santa Fe capital, aunque los porcentajes de ausentismo son menos impactantes en el interior.
 
Otras provincias con adhesión media fueron: Catamarca (50%), Río Negro (55%) y La Pampa (30%).
 
Postales opuestas se vivieron en otros distritos como Mendoza o Córdoba. En la provincia cordillerana la medida se sintió con tibieza y hubo un dictado casi normal de las clases. La mayoría de los educadores decidió asistir a los colegios, sobre todo para no sufrir descuentos en sus haberes. Según datos oficiales hubo 0% de adhesión. 
 
En Córdoba el acatamiento fue del 18%. En tanto, en Misiones la medida tuvo un resultado dispar, principalmente debido a que los gremios docentes están divididos.
 
Así, el paro de los docentes comandados tanto por Roberto Baradel, de SUTEBA, y Sonia Alesso, de Ctera, se llevó al menos la autorización de Horacio Rodríguez Larreta, el jefe porteño, para su permanencia por un plazo máximo de una semana, en la plaza. 
 
En este sentido, los dirigentes sindicales lograron un poroto luego de que Vidal torciera el brazo de Baradel en Buenos Aires. Buscaron otro territorio y unas horas más tarde, el conflicto resonaba en otro suelo macrista: la ciudad.
 
En ese contexto, el propio Macri redobló la apuesta contra los gremios docentes y los acusó de "radicalizar" el conflicto salarial y señaló que "encima que violan las normas, hacen paro".
 
De esta manera, el jefe de Estado inició su derrotero de críticas a los gremios con un balance del nivel de la educación pública en la Argentina. En principio, recordó los resultados que arrojaron las pruebas Aprender. "Ya evaluamos y vimos lo mal que nos ha ido en los últimos 10 años, que la mitad de los que empiezan primer grado terminan el colegio; y que, de esa mitad, sólo el 30 por ciento va a conseguir un buen trabajo", recordó. La cita a los diez años kirchneristas no fue casual: es que en Casa Rosada refuerzan la idea de que la resistencia de los gremios obedece a un supuesto mandamiento de Cristina y sus dirigentes. El concepto no sólo se aplica en el caso de Baradel, quien a su vez el mes que viene se juega su permanencia al frente del gremio; sino también a otros referentes.
 
"Tenemos gremios docentes que en vez de reconocer el mal resultado (de la educación pública) y hacer alguna autocrítica y sentarse en una mesa, radicalizan la defensa de lo que han hecho", cuestionó Macri. "Y peor -siguió- nos encontramos con gremios docentes que, representando a quien representan, y en vez de dar el ejemplo de cumplir con las normas, violan las normas. Y encima que violan las normas, como (la Ciudad) reacciona, hacen paro. Y eso es lo que no queremos más".
 
Según el diario 'Clarín', tras esas palabras, el grueso de los emprendedores asistentes al acto donde habló el mandatario, convocados por el ministro de Producción Francisco Cabrera, lo interrumpió con aplausos.
 
En medio de esa dura réplica, el Presidente diferenció a los gremios de los docentes: "Nosotros queremos apoyar a nuestros docentes, porque si no les damos herramientas ellos no van a poder dárselas a los chicos", remarcó Macri, con tono conciliador para los trabajadores. Y propuso que "alrededor de una mesa se sienten, en equipo, los padres, los docentes, el gobierno, para estudiar de qué manera se va a mejorar".