CRISIS QUE NO CESA

Venezuela es un país dividido, una sociedad fracturada

Urgente24 no puede caer en el facilismo de afirmar que todos los venezolanos son opositores de Nicolás Maduro. En verdad, Venezuela es un país partido, tal como la Argentina: una masa crítica fanática del PSUV al frente del Ejecutivo; una oposición que controla el Legislativo y ha crecido y conserva una gran voluntad de movilización; y una porción considerable de la sociedad que algunos días teme el cambio y en otros lo apetece y que podrían denominarse "los independientes". Luego, la Fuerza Armada Nacional, los militares, que son quienes sostienen a Maduro, y a quienes los opositores apelan para convencerlos de que cambien su actitud (condicionada por prebendas, obvio). El rumbo es de crisis trágica porque, más allá de la impericia de los chavistas para gestionar el Estado y de su enorme mediocridad cultural, si no sucede ningún acontecimiento extraordinario, hay que considerar que Corea del Norte se remonta al 09/09/1948; y Cuba comunista al 01/01/1959....

Fuerzas de seguridad bloquearon el jueves 06/04 el paso de una marcha opositora en Caracas en reclamo por la destitución de jueces del máximo tribunal, que habían suspendido las funciones parlamentarias, una medida que generó protestas y exhortos internacionales a respetar la separación de poderes.

Con silbatos, banderas tricolor y gritando consignas como "elecciones ya" y "los jueces del TSJ son de cartón", la oposición marchó desde 7 puntos de Caracas, uno por cada juez, para avanzar al centro tomando una importante autopista.

Desde varios puntos, los adversarios del presidente socialista Nicolás Maduro marchaban hacia la principal autopista de Caracas, a la altura del barrio Altamira, donde montaban barricadas.

Lejos de allí, en el centro, los oficialistas se movilizaban desde la Plaza Morelos hacia la Asamblea Nacional -de mayoría opositora-, que no sesionó este jueves 06/04.

Los opositores protestan contra sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) con las cuales asumió brevemente, la semana pasada, los poderes del Parlamento y retiró la inmunidad a los diputados.

Esos fallos, anulados parcialmente el sábado 01/04 tras fuerte presión internacional, han impulsado a los detractores del gobierno a tratar de reconquistar la calle.

Apoyan un proceso iniciado el miércoles 05/04 por el bloque opositor para destituir a los magistrados del TSJ -al que acusan de servir al gobierno-, pero que tiene escasas posibilidades de concretarse al depender de otras instituciones cercanas al chavismo.

En tanto, Maduro acusa a la dirigencia opositora de querer “llenar las calles de sangre” para propiciar su derrocamiento, con ayuda de la Organización de Estados Americanos (OEA), que declaró una “grave” alteración del orden democrático en Venezuela.

Venezuela es un país partido, antagónico.

Los manifestantes intentaron llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo buscando su apoyo para la sustitución de los magistrados, pero fueron detenidos a medio camino por equipos antimotines fuertemente resguardados con gases lacrimógenos, tanquetas y camiones hidrantes.

"En Venezuela no hay leche, no hay alimentos, no hay medicinas, pero hay bombas, hay perdigones", dijo el líder opositor y dos veces candidato presidencial Henrique Capriles minutos antes de verse afectado por los gases lacrimógenos, por lo que tuvo que ser sacado cargado en brazos.

"Sentimos vergüenza del Gobierno que hay hoy en Venezuela: la Constitución la violaron", agregó mientras una multitud a su alrededor gritaba "fuera Maduro".

La Asamblea Nacional, controlada por la oposición, inició el miércoles el procedimiento para remover a siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que firmaron las sentencias la semana pasada, pese a que las decisiones fueron modificadas parcialmente.

La iniciativa del Congreso necesita el respaldado de al menos dos de los tres miembros del Poder Ciudadano -conformado por la fiscal, el contralor y el defensor del pueblo-, en su mayoría alineados con el presidente Nicolás Maduro.

"Me mueve Venezuela y salvar la democracia. Ya basta de tanta tiranía y miseria. Trabajo en una casa de ayuda y siempre he visto pobres, pero jamás la miseria de ahora", dijo Teresa Ovalles, una monja de 62 años en Caracas. "La salida de los jueces es una manera de empezar a salir de esto".

En la antesala de la marcha, la circulación por las autopistas de acceso a Caracas fue restringida -con puntos de control instalados por las autoridades- y varias estaciones de Metro fueron cerradas.

La marcha fue una de las más grandes de los últimos meses, pero aún así estuvo lejos de las multitudinarias concentraciones del año pasado que exigían la realización de un referéndum revocatorio para acortar el mandato de Maduro.

Los seguidores del chavismo también se congregaron para manifestarse en contra de lo que consideran una injerencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha solicitado al Gobierno acciones para fortalecer la democracia.

"Ni con sangre va a haber cambio en Venezuela, el cambio en Venezuela comenzó con el comandante (Hugo) Chávez hace 18 años y va a seguir en paz, Dios mediante", dijo Diosdado Cabello, vicepresidente del gobernante partido socialista PSUV.

En otras ciudades, como Maracaibo, y Puerto Ordaz, miles de venezolanos se movilizaron solicitando la convocatoria de elecciones generales adelantadas. En San Cristóbal, los uniformados también usaron gases para dispersar la congregación.