FUNDACIÓN CAPITAL

Muy irregular desempeño del comercio exterior 2017

La trayectoria de los flujos de comercio en el 1er. bimestre del año continúa poniendo algún signo de alarma en la dinámica tanto de importaciones como de exportaciones. Por el lado de los envíos al exterior, refleja la debilidad de una matriz exportadora que sigue apoyada en el sector agropecuario y Brasil. Por el lado de las importaciones, son señal de alarma la dificultad de las compras de bienes vinculados a la industria para alcanzar el terreno positivo y las compras de bienes de consumo y vehículos influenciadas por el atraso cambiario", advirtió la Fundación Capital.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Fundación Capital). En febrero, las exportaciones se contrajeron luego de 4 meses en alza.

En febrero, los flujos de comercio mostraron un magro desempeño. Las exportaciones retrocedieron un 6,2% i.a., alcanzando los US$ 3.888 millones mientras las importaciones se ubicaron levemente por debajo del año previo (-0,6% i.a.) y totalizaron US$ 4.010 millones. De esta forma, el saldo comercial se mantuvo en terreno negativo, alcanzando los US$ 210 millones.

Las exportaciones argentinas exhibieron una contracción en términos interanuales por primera vez en 4 meses. La retracción se explicó fundamentalmente por la caída de las cantidades (-11,7% i.a.) que más que compensaron el aumento de sus precios (6,3% i.a.).

Su magro desempeño se explica por la dinámica de los principales complejos agroindustriales, cuyas ventas cayeron un 21,5% i.a. el 2do. mes del año. Sin embargo, este resultado debe matizarse dado que parten de una elevada base de comparación. Cabe recordar que en febrero del 2016 las exportaciones de productos primarios y manufacturas agropecuarias mostraron un fuerte incremento (46,9%) tras la eliminación del cepo cambiario y la modificación del régimen de retenciones a las exportaciones. Además, los envíos de estos rubros aún se encontraron un 15% por encima de las de igual mes del 2015.

Asimismo, las exportaciones excluyendo estos rubros, crecieron un 8,1% i.a.. Los envíos de combustibles contribuyeron aumentando un 44% i.a., aunque fundamentalmente por el aumento de sus precios, puesto que sus cantidades se contrajeron un 0,9% i.a

Por su parte, las manufacturas industriales se contrajeron un 0,6% i.a., principalmente por el mal comportamiento de las ventas de material de transporte que cayeron un 20% i.a., luego de 3 meses creciendo a 2 dígitos. Esto se explica fundamentalmente por la baja de las ventas a Brasil (-41,7% i.a.), dado que al resto del mundo crecieron un 63,3% i.a..

Sin embargo, si excluimos las ventas de autos, el resto de las manufacturas industriales mostraron un buen desempeño, creciendo un 8,7% i.a.. Además, como se muestra en el gráfico, 10 de los 14 sub rubros de MOI (71%) mostraron variaciones interanuales positivas en febrero, mostrando una importante recuperación respecto del año previo.

Por su parte, las importaciones se contrajeron levemente en febrero (-0,6% i.a.). En este caso, la caída en las cantidades (-7,5% i.a.) fue compensada casi totalmente por el aumento en los precios (7,4% i.a.), particularmente de los combustibles (49,3% i.a.).

Las compras al exterior mostraron un comportamiento similar al del año previo, distanciándose de la relativa mejora mostrada el primer mes de 2017. Mientras las importaciones de bienes de consumo y vehículos automotores continúan mostrando importantes aumentos (9,9% i.a. y 51,9% i.a., respectivamente), las compras de bienes intermedios y piezas y accesorios para bienes de capital, usos ligados a la dinámica industrial, volvieron a mostrar fuertes retracciones (-8,6% i.a. y -20,2% i.a., respectivamente).

Por su parte, las importaciones de bienes de capital se contrajeron un 6,1% i.a. mientras que de combustibles crecieron un 49,8% (aunque únicamente por un efecto precios).

Las importaciones exhibieron un comportamiento heterogéneo

A raíz de los cambios en la administración del comercio exterior implementada desde diciembre de 2015, recobró vigor la discusión sobre las importaciones. Si bien los datos no muestran que las mismas hayan adquirido dimensiones preocupantes, y de hecho el año pasado alcanzaron un valor mínimo en 5 años, entendemos que la dinámica al interior de las mismas es heterogénea y amerita analizarlo en profundidad.

El primer bimestre del año mostró un comportamiento irregular de las compras al exterior.

Mientras en enero se dio una suba casi generalizada entre los usos, a excepción de los bienes intermedios que de todos modos mostraron una desaceleración en su caída, en febrero se vio un cambio en esta tendencia.

Por esta razón, analizaremos los resultados del acumulado entre enero y febrero moderando así esta variabilidad. Así, en enero-febrero, las compras al exterior subieron moderadamente (3,3% i.a.), con un aporte positivo de los precios (3,6% i.a.) y casi neutral de las cantidades (-0,2% i.a.). Sin embargo, los distintos usos económicos mostraron comportamientos bien distintos.

En 1er. lugar, las compras de bienes intermedios y piezas y accesorios para bienes de capital se contrajeron en el bimestre (-7,6% i.a. y -5,7% i.a., respectivamente), moderando el nivel general. Esta dinámica es esperable en un contexto de débil actividad económica, con algunos sectores mostrando una tibia recuperación aunque por el momento no es generalizada. Así, y puesto que esperamos un crecimiento moderado de la economía para 2017 (3,1%), es posible que veamos en los próximos meses ciclos de alzas y bajas en estos usos de importación más ligados a la actividad económica.

En 2do. lugar, las importaciones de bienes de capital crecieron un 3,7% i.a. en el bimestre, con un aporte positivo de las cantidades y los precios (1,3% i.a. y 2,6% i.a.). Asimismo, si descontamos las compras de aviones, el aumento alcanzaría el 13,9% i.a.. Esto sucede porque, el 1er. bimestre del año pasado las compras de material de transporte aéreo tuvieron un fuerte aumento, dejando una elevada base de comparación para los primeros meses del corriente año.

Por otro lado, las importaciones de combustibles, crecieron fuertemente el 1er. bimestre (31,5% i.a.), principalmente por el aumento en el precio de los combustibles respecto del año pasado dado que en cantidades mostraron una caída del 4,8% i.a.. De esta forma, su comportamiento se distanció del año previo, cuando sus compras se contrajeron fuertemente (29% i.a.), pero por la importante caída en sus precios que más que compensaron el aumento de sus cantidades (-32,6% i.a. y 6,1% i.a.).

Por último, se destacaron en el bimestre las compras de vehículos y bienes de consumo, que crecieron bien por encima del promedio en sintonía con lo ocurrido en 2016. Tal y como muestra el cuadro, en dicho período las importaciones crecieron un 3,3% i.a. mientras las compras de vehículos y bienes de consumo lo hicieron bien por encima (30,3% i.a. y 14,9% i.a., respectivamente).

En ambos casos esto se dio por el aumento de las cantidades compradas (33,5% i.a. y 16,8% i.a.) mientras los precios se contrajeron un 1,6% i.a. y 2% i.a., respetivamente.

Por último, se destacaron en el bimestre las compras de vehículos y bienes de consumo, que crecieron bien por encima del promedio en sintonía con lo ocurrido en 2016. Tal y como muestra el cuadro, en dicho período las importaciones crecieron un 3,3% i.a. mientras las compras de vehículos y bienes de consumo lo hicieron bien por encima (30,3% i.a. y 14,9% i.a., respectivamente).

En ambos casos esto se dio por el aumento de las cantidades compradas (33,5% i.a. y 16,8% i.a.) mientras los precios se contrajeron un 1,6% i.a. y 2% i.a., respetivamente.

Las importaciones de vehículos automotores crecieron el 1er. bimestre del año un 30,3% i.a. (y 33,5% i.a. en cantidades). Casi el 60% de dicho aumento se debe al aumento de las compras a Brasil, que crecieron un 22% i.a. en el bimestre. Esta situación se da en un contexto particular de la economía vecina. Mientras la producción brasilera de vehículos retornó la senda positiva en octubre del año pasado luego de 32 meses de caídas consecutivas, la debilidad del mercado interno se sostiene.

De todos modos, y si bien el 75% de los vehículos importados provienen de Brasil, es importante destacar que también crecieron las compras desde otros orígenes, como el NAFTA (56% i.a.), la Unión Europea (se duplicaron), China (67% i.a.) y Japón (50% i.a.), entre otros.

Por su parte, las importaciones de bienes de consumo mostraron un aumento del 14,9% i.a. en el 1er. bimestre, con cantidades que crecieron un 16,8% i.a. compensando la leve caída de los precios (-2% i.a.). De todos modos, al interior del grupo el comportamiento fue disímil.

3 sectores explicaron el 55% del alza en las importaciones de bienes de consumo:

(i) material de transporte (excluyendo vehículos para el transporte de personas), que creció un 69,6% i.a. aportando 3 p.p. al crecimiento del rubro,

(ii) calzado, paraguas, flores artificiales y otros, que crecieron un 40,3% i.a., y aportaron 2,7 p.p. al total y

(iii) productos alimenticios, bebidas y tabaco que crecieron 27,7% i.a. y aportaron 2,5 p.p. al conjunto.

Por su parte, rubros como productos de óptica y productos del reino vegetal tuvieron variaciones interanuales positivas pero mucho más moderadas (6,4% i.a. y 6,5% i.a.), aportando en conjunto únicamente 0,7 p.p. al total.

Finalmente, el sub rubro plásticos, caucho y sus manufacturas mostró una caída en sus compras del 6,3% i.a., siendo el único con aporte negativo al total.

Los sectores seleccionados muestran comportamientos diferentes. Aquellos productos relacionados a los sectores de material de transporte, calzados y alimentos y bebidas muestran aumentos más generalizados, aunque con ciertas excepciones.

Las importaciones de motocicletas, casi el 90% del total de material de transporte, crecieron un 76% i.a. el 1er. bimestre del año.

Por su parte, el 80% de los calzados mostraron variaciones interanuales positivas, destacándose el alza en los calzados deportivos y en las suelas y tacos (96% i.a. y 30% i.a.).

Por su parte, las importaciones relacionadas al sector textil y de juguetes evidencian una dinámica más heterogénea entre productos.

En este caso, se destacaron las importaciones de sweaters, alfombras y revestimientos y videoconsolas, con subas superiores al 20% y las compras al exterior de muñecos que se triplicaron.

Por otro lado, las adquisiciones de prendas de vestir tanto para hombres como para mujeres mostraron contracciones (-3% i.a. y -1% i.a., respectivamente), al igual que algunos juguetes como los juegos activados con fichas o monedas y las pelotas inflables (-27% i.a. y -19% i.a., respectivamente).

Así, podemos concluir que, si bien hay algunos sectores más afectados por el ingreso de bienes importados, no hay razones para creer que exista una ola generalizada de importaciones aun.

De todos modos hay sectores sensibles que habrá que seguir monitoreando de cerca, más aun en un contexto de desalineamiento cambiario que implica que el tipo de cambio real se ubique hoy en niveles incluso por debajo de los previos a la devaluación de principios de 2014. Vale aclarar que las autoridades cuentan con herramientas como las licencias no automáticas de importación, principal mecanismo utilizado por el gobierno y avalado por la OMC para el seguimiento de los flujos de ingreso de mercancías.

Reflexiones finales

Como vimos en la sección anterior, si bien es cierto que la participación de los bienes de consumo y vehículos automotores en el total importado aumentó hasta alcanzar el 13% y 8% en 2016, por el momento se encuentran por debajo de valores de años previos. Así, mientras en 2016 se importaron vehículos por US$ 4.469 millones, en 2013 las importaciones alcanzaron los US$ 7.063 millones. Asimismo, las importaciones de bienes de consumo en 2016 totalizaron US$ 7.399 millones

A su vez, es importante destacar que el alza en la participación de los rubros vinculados al consumo en el total importado, no se debe exclusivamente al aumento en las compras de estos sectores. Quizá más importante es la dinámica negativa de otros usos de importación relevantes para la actividad económica.

En este sentido, pierden participación los bienes intermedios y las piezas y accesorios para bienes de capital. Este comportamiento, inquieta dado que constituyen insumos indispensables para la producción local y su retracción refleja el deterioro de la economía.

En conclusión, la trayectoria de los flujos de comercio en el 1er. bimestre del año continúa poniendo algún signo de alarma en la dinámica tanto de importaciones como de exportaciones.

Por el lado de los envíos al exterior, refleja la debilidad de una matriz exportadora que sigue apoyada en el sector agropecuario y Brasil.

Por el lado de las importaciones, son señal de alarma la dificultad de las compras de bienes vinculados a la industria para alcanzar el terreno positivo y las compras de bienes de consumo y vehículos influenciadas por el atraso cambiario.

Revertir esta tendencia a través de la recuperación de la demanda industrial y trabajar sobre los problemas de competitividad de la producción local continúan siendo uno de los principales desafíos buscando el equilibrio en la política comercial.