ZAGREB MEJOR QUE CHAPADMALAL

Macri debería haber invitado a Lopetegui-Quintana a aprender de Del Potro-Delbonis

Un severo cuestionamiento sufre el equipo “de lujo presidencial” en el seno de Cambiemos, en momentos en que el fracaso de la gestión económica en el primer año de gobierno de quienes debían ser especialistas en el tema, como los Ceos de empresas privadas incorporados al gabinete, complicó las relaciones políticas parlamentarias, facilitó a la oposición la búsqueda de prendas de unidad para anticipar la campaña electoral y revivió prédicas populistas derrotadas en el balotaje que cumplió un año. Mauricio Macri debería haber anticipado el retiro espiritual en Chapadmalal para que todos juntos hubiesen visto la planificación, el esfuerzo y la garra de un elenco nacional que, en un deporte individualista como es el tenis, fue capaz de sobreponerse a una situación adversa casi imposible de superar y regresar con un logro de grandeza soñado por generaciones y nunca concretado.

Mauricio Macri tendría que haber adelantado para el fin de semana largo que finalizó el retiro espiritual con su equipo de gobierno en Chapadmalal. Hubieran amenizado con los partidazos que jugó el team argentino de tenis en la copa Davis y festejado su histórico triunfo. Juntos les habría tocado elaborar en la madrugada del sábado la muerte del líder de la revolución cubana Fidel Castro, coincidente con el advenimiento de un nuevo mandatario “pro-gusano” a la Presidencia de Estados Unidos y con el arribo durante los funerales del primer avión que llega a la isla desde el continente norteamericano desde el cese del bloqueo, que ahora Donald Trump pone en tela de juicio.

En cambio Macri tendrá que conformarse con recibir al equipo de la Davis en Casa Rosada el martes 29/11. La epopeya de Zagreb se la quedó Diego Maradona, que estuvo todo el tiempo en el estadio en Croacia.

Por si hiciera falta una justificación diplomática de la decisión de Macri de no asistir a las exequias en Cuba, bien podría haberse invocado el balance íntimo de un año de gestión con más sinsabores que satisfacciones, apenas mitigado políticamente por la ofensiva judicial y mediática sobre las causas de corrupción que dejó como estela la retirada del poder de la ex mandataria, Cristina Fernández de Kirchner.

Firme al pie del cañón, ni el paréntesis de las tres jornadas no laborables transcurridas apartó al mayor diario de circulación del país de la misión de horadar a los acérrimos enemigos K y les dedicó la portada del primer día hábil mostrándoles a su jefa viajando de Río Gallegos a Buenos Aires para “tocar el pianito” en Comodoro Py, como le ordenó el magistrado cancerbero, Claudio Bonadío.

Desde las afueras de Mar del Plata, inclusive, los gerentes del macrismo podrían haber emulado la reuniones en las empresas en las que decidían las estrategias de captación de mercados, de trámites para obtener beneficios del Estado, de movimientos de capitales, o sea, de todas las acciones que, como todos los caminos, conducen a Roma, en este caso, al signo pesos (o dólar, mejor dicho).

Quizá se preguntarían por qué, como prominentes hombres de negocios que son, y en muchos casos con exitosas carreras que los avalan, no logran hacer arrancar la economía del país, pese a haberla preparado con devaluación, transferencias de recursos a sectores dinamizantes, “sinceramiento” de precios y tarifas, eliminaciones de trabas a los capitales, salida del default, blanqueo.

 

Los ejecutivos no dan pie con bola

La lluvia del sábado hubiese reflejado en los ventanales de la residencia veraniega presidencial erigida a medio camino entre Mar del Plata y Miramar en la época de Perón a un desconcertado elenco que acompaña al ministro de Energía, Juan José Aranguren, que tampoco consiguió poner en marcha Vaca Muerta aun cuando había logrado asegurarles a las petroleras una remuneración en boca de pozo largamente superior a la que se paga en el mundo, lo que les valió que la “fiscal de la República”, Lilita Carrió, los señalara por estimar incompatible la defensa del interés público con su vinculación con la órbita privada. La impotencia también se ha ido apoderando de otros ex Ceos, como el de Lan, Gustavo Lopetegui, de General Motors, Isela Costantini, y de Farmacity, Mario Quintana, quienes además de jugosos saldos en las cuentas bancarias acumularon premios a la labor empresaria.

Constituyen la avanzada de la nueva política que encarna el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que integran una suerte de comité ejecutivo como el que caracteriza a los managements, con la diferencia que en lugar de lidiar con dóciles empleados jerárquicos intermedios tienen que vérselas con taimados dirigentes políticos que no se amilanan ante la amenaza de un telegrama de despido.

Rara paradoja, el equipo “de lujo” que se ufanaba el presidente Macri de haber formado ha hecho agua en lo que parecía ser su fuerte, la economía, y los resultados negativos han contaminado la labor parlamentaria, cediéndole a un peronismo diezmado la iniciativa política de la que carecía y que ahora le encolumna objetivos de poder con vistas a las elecciones de 2017. Los “señores feudales”, como se denominó desde un Ministerio del Interior despechado a gobernadores que de tanto haber sido sometidos por el manejo unitario del federalismo aprendieron a dar vuelta el vector en las crisis, cobraron por anticipado los acuerdos y no los cumplieron, nada quieren saber de reformas políticas ni de afectar su coparticipación en los impuestos o las regalías cuando la actividad económica no les tira ni un mendrugo.

Los grandes derrotados de hoy por la rémora de los gerentes son las exitosas espadas legislativas de ayer, con las famosas 70 leyes aprobadas, como Federico Pinedo en el Senado; y Enrique Monzó en Diputados, quien apunta a una reelección el miércoles 30/11 y así despegar de los sucesos en el Senado. En un par de semanas no consiguen siquiera sacar adelante la modificación del régimen de las ART que la industria del juicio alojada en los sindicatos logró bloquear. Hasta el FpV emergió del ostracismo, como informa Ámbito, y trabó en el Senado la aprobación de pliegos del BCRA, el bastión lacamporista en el anterior gobierno. Ni hablar de la reforma política, que recibió bolilla negra desde el interior y situaría en un brete al ministro de la Modernización, Andrés Ibarra, quien de confirmarse lo que sugirió el columnista de La Nación, Carlos Pagni, de que las maquinarias para el voto electrónico ya se encuentran en la Aduana, seguramente tendrá que visitar seguido el Congreso para dar explicaciones.

Ya sin presupuesto para negociar obras o concesiones y con un toma y daca con los impuestos al que lo sometió el proyecto de ganancias que Sergio Massa enarbola como caballito de batalla preelectoral, Monzó sólo tendría para ofrecerles a ex compañeros peronistas eventuales vacantes en el Poder Ejecutivo que se liberarían en caso de un relanzamiento del gobierno. Los estamentos intermedios que ofrendaría Macri no alcanzan ni para sentar a la mesa a comensales que, en principio, ya aprovecharon al máximo lo que les sirvieron Rogelio Frigerio y compañía. No se saciaron por abundancia, sino por ser conscientes de que provino de rascar la olla.

El propio Presidente, según consigna Clarín, convocó a los gobernadores a Olivos para hablar de conveniencias mutuas en torno de la pulseada con el Frente Renovador por el impuesto a las ganancias, ya que bajarlo implica que resignen una porción coparticipada. Gravar a nivel nacional el juego significa en las cuentas de tierra adentro como ordeñar dos tetas de la misma vaca.

Tampoco a las cuatro provincias mineras, que habían conseguido del gobierno nacional que eliminara las retenciones al iniciar la gestión, las entusiasma la idea de volver a imponérselas que ronda con los cambios propuestos por la oposición también peronista.

La Nación les recuerda en su tapa a las provincias que, gracias a su déficit, aumentó la deuda en dólares y que la de Buenos Aires marcha a la vanguardia de los 9 distritos “mangueros”.

En el rejunte de temas al que, por el receso informativo del fin de semana largo, tuvo que apelar el matutino justo para llenar una tapa sábana figura que fueron creados con el blanqueo una decena de fondos comunes de inversión cerrados para financiar 35 proyectos destinados a la economía real por US$ 2.500 millones. El mismo título, pero con distinta ubicación, repite El Cronista Comercial, que como apelación principal destaca asimismo que se les van a ampliar beneficios a las compañías nacionales (Pymes) en licitaciones de obra pública. Complementa la panorámica de la jornada con una encuesta entre líderes empresarios de la que surge que dos tercios afirman que invertirán más, pero que esperan un modesto repunte.

O sea que ni los Ceos privados ni los estatizados de Macri han conseguido en un año largo de gobierno hacerle arriar las banderas al populismo que el balotaje había a duras penas desplazado del poder. ¿No será que no son solución, porque formaban parte del problema?

Y si alguna mala noticia faltaba la resaltó Ámbito: resurgieron los bonos ajustados por CER, o sea, por inflación, cuyo descenso fue uno de los pocos signos vitales de la languideciente economía. En una de las entrevistas más leídas de La Nación, el economista José Luis Espert, que se sitúa a la derecha del propio Federico Sturzenegger (lo cual no es poco decir), alerta sobre el atraso del tipo de cambio. Si Guillermo Moreno hubiese sido cooptado por el macrismo, seguramente le hubiera propinado una multa por mensajero de la mala noticia. Por el contrario, la tapa del alguna vez K, BAE Negocios, le da la razón cuando señala que la baja de la tasa y más pesos no son suficientes para presionar al dólar.

La cultura del trabajo constituye otro de los tesoros dormidos que el kirchnerismo disimuló con empleo público y el macrismo acentuó con más de lo mismo, y mayor retaceo privado. Página/12 se lo recuerda titulando “Jóvenes viejos” el aumento del desempleo del 19 al 24,6% entre los jóvenes de 15 a 24 años en el 2do. trimestre frente a igual período del año pasado. Parece que leyeron una de las notas principales de la home de Urgente24 del sábado.

El reposo hebdomadario que imponían estos días movilizó bastante turismo a la costa, con la contrastante imagen de la ruta atiborrada de vehículos versus los comercios vacíos de público.

A la vuelta de la esquina vienen las fiestas de fin de año y, como suele decirse de los temas irresueltos, “el pescado sigue sin vender”. El consumo sigue siendo la materia “filtro” reprobada por el equipo “de lujo”, los Ceos del gabinete, a quienes ya parecen habérseles agotado las oportunidades de levantar del aplazo. Un anticipo del retiro espiritual en un lugar exclusivo que reúne a la pradera y las playas dentro del mismo paisaje, como Chapadmalal, tal vez los hubiese inspirado a encontrar el agujero al mate, o a regresar al rol de ejecutivos, cuya hoja de ruta, descripta por María Elena Walsh y cantada por Tita Merello, los describía como “del sillón al avión, del avión al salón, del harem al edén siempre tienen razón y además tienen la sartén por el mango y el mango también”.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario