PREPARANDO LA CASA BLANCA

Trump ratifica la 'línea dura' (y alguna concesión al establishment)

El presidente electo Donald Trump eligió al senador por Alabama, Jeff Sessions, de larga trayectoria con posiciones antiinmigrantes y acusaciones por racismo, secretario de Justicia; y al representante Mike Pompeo como director de la CIA (Central Intelligence Agency). El ex director de la inteligencia militar, el genera retirado, Michael Flynn, será consejero de seguridad nacional. Los 3 aceptaron sus designaciones. Tanto Sessions como Pompeo deben ser confirmados por el Senado; Flynn no.

El viernes 18/11, el Presidente electo estadounidense, Donald Trump, hizo nuevos nombramientos sobre lo que será su Gabinete. Como asesor de seguridad nacional eligió a Michael Flynn, un general retirado y ex oficial de Inteligencia que según el portal Vox, "ama a Rusia tanto como se jefe."

Flynn ha llamado a que la candidata demócrata que perdió contra Trump, Hillary Clinton, vaya presa, y ha dicho que el presidente Barack Obama es un "mentiroso" que no tiene plan para vencer a Estado Islámico.

Además, Trump nominó al senador republicano Jeff Sessions para encabzar el Departamento de Justicia, afirmó el canal de noticias CBS News.

Sessions, conocido por su postura anti-inmigración ilegal y su apoyo al recorte del gasto y mano dura al crimen, deberá ser confirmado por el Congreso.

Según la agencia France Presse, Trump propuso además al congresista republicano Mike Pompeo como director de la CIA. Se trata de un conservador del Tea Party que se opone al cierre de Guantánamo y que formó parte de la investigación por el atentado en Bengasi, del que culpó a Hillary Clinton.

El domingo 13/11, Trump ya había hecho los primeros anuncios respecto de quienes conformarán su equipo de Gobierno. El republicano eligió a Reince Priebus como jefe de Gabinete y a Steve Bannon como estratega jefe y consultor principal.

“Priebus es una concesión al establishment republicano y en particular a su amigo, el compañero de Wisconsin, Paul Ryan”, escribió David Rothkopf, de la revista Foreign Policy.

“Su experiencia y buena relación con figuras republicanas lo ayudará a limar las asperezas entre Trump, un hombre de negocios sin experiencia política, y el Partido Republicano, con el que se enfrentó varias veces a lo largo de la campaña”, explica Eduardo Suárez, de Univisión.

El otro nombramiento es altamente controversial:

 es el presidente ejecutivo del portal Breitbart News, cuyo contenido muchas veces ataca directamente a minorías tales como los gays, mujeres, judíos y musulmanes, entre otros.

Courtney Weaver, del Financial Times, explica que desde Breitbart, Bannon fomentó además una prosa anti-establishment desde mucho antes de la candidatura de Donald Trump (luego se convertiría en su jefe de campaña a solo 82 días de la elección). En 2014, Bannon vaticinó que el populismo conservador se apoderaría del mundo. Weaver lo considera una de las piezas claves de que Trump haya llegado a la meta.

Qué hará Trump con los perros de caza que ha dejado correr en campaña

Desde Breitbart News, Bannon pudo ver una ola que avanzaba a paso firme. “Y la centro-derecha es realmente una revuelta global”, dijo en 2014. “Somos la voz del movimiento anti-abortista, la voz del movimiento por el matrimonio tradicional, y te puedo decir que estamos ganando victoria tras victoria. Las cosas se están dando vuelta mientras que la gente tiene una voz y una plataforma que pueden usar”, dijo.

Y agregó que la gente trabajadora de Europa, Asia, Estados Unidos y Latinoamérica saben lo que es mejor para sus vidas, saben cómo educar a sus hijos. “Entonces creo que estás viendo una reacción global a un gobierno centralizado, ya sea que ese Gobierno esté en Beijing o que ese Gobierno esté en Washington, DC, o que ese Gobierno esté en Bruselas.”

“La campaña de Trump ha dejado sueltos a los perros de caza”, dijo Dennis Goldford, profesor de ciencias políticas en la Drake University, de Iowa, al Financial Times.

“La cuestión es si ahora volverá a ponerles la correa.Alex Altman, de la revista Time, escribió que mediante el nombramiento de Bannon, Trump está trayendo a la “Alt-right” a la Casa Blanca. La “Alt-right” (derecha altrnativa) es un conjunto de ideologías de derecha de USA -que rechazan la corriente principal del conservadurismo del país-, sostenidas principalmente por jóvenes adictos a las teorías conspirativas, anti-establishment y con un gran activismo en Internet, según los describe Wikipedia.

Otros posibles nombramientos

Un nombre clave es el de Harold Glenn Hamm, un millonario petrolero de Dakota del Norte que formó parte de la administración de George W. Bush. Se trata de un abogado y promotor del fracking. Si bien Trump no lo ha nombrado aún, los medios anglosajones creen que que Ham será el secretario de Energía de Trump.

Associated Press obtuvo documentos de planeamiento de la transición que lo mencionan. Otros candidatos considerados para el puesto serían Kevin Cramer, congresista de Dakota del Norte (estado clave en la extracción de petróleo) y seguidor de Trump desde sus comienzos en política, y Robert Grady, ex funcionario de Bush y capitalista emprendedor, que aparece como una opción tanto para el departamento de Energía como para el de Interior. Se cree que también tendrán un cargo en el Gobierno de Trump:

> La ex gobernadora de Alaska y ex candidata a vicepresidenta de Estados Unidos en 2008, Sarah Palin.

> El exalcalde de Nueva York, Rudy Guiliani.

> Y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

Trump apelando a los congresistas republicanos

“En cierta medida, creo que habrá una batalla dentro de la Casa Blanca entre las fuerzas del establishment, que quieren empujar a Trump hacia una presidencia convencional, y las fuerzas populistas que quieren que Trump gobierne de la misma manera que hizo campaña, como un candidato no convencional”, le dijo David Cohen, un analista político de la University of Akron experto en el manejo de la Casa Blanca, a Univisión. Según información que obtuvo David Rothkopf de Foreign Policy, Trump en realidad quería nombrar a Bannon para el puesto de Priebus (jefe de gabinete).

El anuncio de ambos puestos al mismo tiempo y el hecho de que Bannon recibiera 2 títulos –estratega jefe y consejero principal- son indicadores”, escribió Rothkopf. El nombramiento de Priebus, finalmente, que envía un mensaje de moderación y procura el apoyo del establishment republicano, probablemente tenga su base en que Trump necesita el apoyo del Congreso para llevar adelante sus programas.

“Hay varios asuntos que dividen a muchos congresistas republicanos de Donald J. Trump, el Presidente electo republicano. Libre-comercio versus tarifas para limitar las importaciones. Reforma inmigratoria versus un muro en la frontera. Recortar la Seguridad Social y otros programas de beneficios versus protegerlos. Pero un asunto económico une a casi cada miembro del Partido Republicano: el apoyo a los recortes de impuestos, particularmente para aquellos en lo más alto de la escalera de ingresos”, explica Patricia Cohen, del diario The New York Times.

Ryan y Trump coinciden: bajar los impuestos

“Tanto Trump como Ryan desean hacer cambios en la relación ingresos-impuestos – y es un punto en el que están en casi un acuerdo total”, escribió Robert Donachie, en The Daily Caller News Foundation, en la misma dirección.

“Trump y Ryan prometen la tasa de impuestos más baja desde antes de la Segunda Guerra Mundial para reducir las categorías impositivas de 7 a 3”, completó Scott Greenberg, analista del Centro de Política de Impuestos Federales en la Fundación Impositiva al The Daily Caller News Foundation.

Además agregó que es probable que como resultado de las reformas que desea llevar a cabo Trump, los hogares de todos los niveles de ingresos pagarán menos impuestos, mientras que los hogares de más altos ingresos, recibirán el mayor recorte tributario del plan. Según Dylan Matthews, del portal Vox, es probable que Trump adopte la postura de Ryan en la política tributaria.

“Durante su campaña, Trump ha gradualmente ajustado su propuesta tributaria para que coincida con ‘A Better Way’, una agenda económica que incluye una propuesta de reforma tributaria que Ryan presentó en junio- Ambos Trump y Ryan proponen reemplazar la actual estructura tributaria según ingresos de 7 tramos a solo 3: 12%, 25% y 33%.”

A nivel inversores y corporaciones, tanto Trump como Ryan prometen recortar los impuestos dramáticamente, del actual 35% a 20% (así lo quiere Ryan) al 15% (así lo quiere Trump).

Nueva estructura impositiva

Diego Estévez, economista de El Cronista, explica que la reforma tributaria de Trump buscará armonizar la estructura impositiva federal con la de cada estado.

“El plan involucra lo siguiente –explica Estévez-:

a) Ganancias: para individuos, reducción de la tasa marginal máxima actual del 39,6% del impuesto a las Ganancias a una máxima del 33%. Luego, debajo, solo 2 escalones del 25% y 12%. Para corporaciones, reducción de la tasa actual máxima del 35% al 15%;

b) Ampliación de la base tributaria con un impuesto generalizado mínimo que no afectará a las clases pobres;

c) Eliminación de las exenciones a los ricos;

d) Eliminación del impuesto del 3,8% a la inversión productiva;

e) Amplio espectro de deducciones por costes por cada hijo, incluido los gastos de su cuidado;

f) Las ganancias de capital (capital-gains rate) y dividendos pasarán a tener una tasa máxima del 20%.

El costo de esta rebaja impositiva es brutal: US$ 7 trillones para 2017-2027, y un aumento de PIB entre 1 a 2,5% por año por sobre el 2% actual secular, por lo que es de esperar que se converja con el PIB potencial en 3 años, con un impacto inflacionario importante (de ahí la suba de la tasa a 10 años de los bonos del Tesoro los últimos días junto al shock sobre el futuro plan de infraestructura, escribió Estévez.

Dylan Matthews, de Vox, considera que estos recortes tributarios lastimarán mucho a la clase trabajadora, ya que serán compensados con recortes al presupuesto. Estos podrían incluir (entre otros) un recorte total al financiamiento del transporte y los programas de justicia criminal.

“Tienes que esencialmente empezar a imaginar un Gobierno que no hace nada más que manejar un ejército, enviar cheques de Seguridad Social (quizás rebajados) y administrar Medicare. La distribución de esos recortes es casi seguro que será regresiva. Es por eso que si bien en los papeles los recortes tributarios de Ryan y Trump no dejarían a la gente de bajos ingresos mal parada, el efecto total de los recortes más el recorte presupuestario necesario para ello, será absolutamente brutal para los pobres y la clase trabajadora”, escribió Matthews.

Amnistía fiscal y plan de obra pública

Otro elemento clave será el plan de amnistía fiscal válido para ciudadanos estadounidenses residentes o no, con activos en el exterior no declarados. La tasa de penalidad será del 10% y será válido para ejercicios fiscales anteriores a 2016. “El monto off-shore involucrado es de 0,5 trillones de dólares y será mandatorio repatriarlo a los EE.UU”, explica Estévez.

Otro punto clave del plan Trump es lanzar un plan de obra pública, con una inversión de US$ 1 trillón. “Es su único instrumento para acelerar la comprometida creación de empleo”, explicó Manuel Erice del diario español ABC. Es este el punto que Trump deberá negociar con los congresistas republicanos", explica Erice, enemigos acérrimos del gasto público.

“Es uno de los puntos calientes que negocian Trump y el speaker (presidente-portavoz) Paul Ryan, llamado a seguir en el cargo. El magnate se compromete a apoyar el plan en la empresa privada, de forma que no cueste un dólar al erario público. Según The Wall Street Journal, la fórmula consistiría en que constructoras y otras compañías avanzaran la inversión a cambio de créditos fiscales. El adelanto de dinero público se compensaría con un impuesto que gravaría los ingresos de las empresas”, escribió Erice.

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